Hardcore Superstar - Hardcore Superstar

Enviado por Astbury el Dom, 17/02/2013 - 14:03
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01 Kick On the Upperclass
02 Bag On Your Head
03 Last Forever
04 She's Offbeat
05 We Don't Celebrate Sundays
06 Hateful
07 Wild Boys
08 My Good Reputation
09 Cry Your Eyes Out
10 Simple Man
11 Blood On Me
12 Standin' On The Verge

Hardcore Superstar, el disco del 2005, no es precisamente el debut de los suecos ni mucho menos. Pero tampoco es un disco más en su haber ¿no?, ya que además de ser su mayor obra (opinión personal, por supuesto), es catalogado, inclusive por los propios músicos, como el renacer de las superestrellas de Gotemburgo, la obra que marcaría, de ahora en más, el camino a seguir tal cual los conocemos y disfrutamos hoy en día, con esa incombustible e irresistible mezcla de sleaze rock y metal.

La historia es más o menos la siguiente. Luego de un modesto y decepcionante tercer lp titulado No Regrets (2002), y de su consiguiente y problemática gira promocional, la banda se encontraba en un parate indeterminado, sin discográfica y sin una idea muy clara en cuanto a identidad musical se refiere. En este parate, durante el verano del 2004 para ser mas especifico, y mientras algunos de sus miembros estaban reunidos haciendo cuestiones que no vienen al caso, sonaban de fondo clásicos como Dr. Feelgood y Appetite for Destruction sumado a otras cosas mas jebis como el soberbio Among the leaving de los thrasher más jocosos y molones de NY, y fue durante esa jornada que la banda experimento algo así como lo que ellos mismos llaman una revelación. De repente, lo que antes era confusión e incertidumbre pasó a ser hasta una obviedad. El giro musical que el combo tanto anhelaba por fin tenía rumbo cierto, solo era cuestión de conectar lo mejor de esos dos mundos que ellos tanto disfrutaban. Y así es como Hardcore Superstar, los nuevos Hardcore Superstar, estaban listos para dar batalla…

Y vaya si lo estaban, todavía recuerdo la primera vez que escuché esa patada en los dientes llamada Kick on the Upperclass seguida de la todavía más fiera y adictiva Bag On Your Head. Que comienzo más intenso compañeros, la formula estaba más clara que nunca, y era irresistible. Aquí teníamos a una banda impregnada de toda la chulería y diversión de unos Motley, LA Guns, Faster Pussycat y similares junto a una dosis extra de velocidad y pelotas. Sin dudas los suecos más angelinos de toda Suecia.

Last Forever y She´s Offbeat (una de las tantas que se embebe en la más pura esencia del Appetite for Destruction) continúan en la misma senda divina (aunque tal vez sin el efecto sorpresa de las primeras). Y no me pregunten bien porque, pero donde a mi gusto esta obra adquiere carácter de sagrada es desde We Don´t Celebrate Sundays en adelante. La fiesta que nos harán montar estos tíos será salvaje y permanente, con himnos que se suceden unos a otros, con las célebres We Don't Celebrate Sundays, Wild Boys, My Good Reputation erigidas por derecho propio como estandartes del nuevo milenio en materia de sleaze rock. Y el resto ya les digo que también es para enmarcar: Cry Your Eyes out, Blood On Me (con ese tufaso a ACDC en el chorus que tan bien les queda y que tan poco se les deja ver), Simple Man, Hateful, uff, si es que se me pone tiesa de solo nombrarlas! 50 minutos de pura juerga, diversión y rock and roll, tocado con un polenta y actitud que te dejaran dibujada una sonrisa de oreja a oreja de por vida colega.

La sensación es única e inequívoca, y es la de estar escuchando a una banda en su punto máximo de lucidez (como los Aerosmith de Toys, los Skid Row de Slave, los Guns del Appetite, los Motley de Shout…). Jocke Berg, y su timbre más cercano a un Dan McCarthy, Phil Lewis, Jesse James Dupree, Kory Clarke y ese tipo de gargantas guarras e incendiarias, es uno de los principales responsables de lo que este álbum llega a transmitir. El tío realmente se deja el alma en todo momento, cargando de actitud y fiereza callejera a todas y cada una de las canciones, inclusive a aquellas más calmas como la que cierra el disco (Standin' On The Verge), lo más cercano a una balada que vamos a poder encontrar en el día de hoy. Por su parte Thomas Silver, el intratable seis cuerdas, no se queda atrás, mostrándose letal a la par que adictivo en cada uno de sus riffs y solos, y es que desde el Slave to the Grind de los difuntos Skid Row (¿ah, siguen vivos?) que no disfrutaba de un disco de rock con unas guitarras tan power como éstas. Martin Sandvik y Adde Andreasson (bajo y batería respectivamente) completan el line up, siendo los principales responsables (sobre todo este último) de que el sonido del grupo no exhiba grieta ni fisura alguna. Y juntos, los cuatro, dan vida a esta monumental pieza maciza de Hard Rock, dándolo el 101% en cada riff, cada verso, cada chorus, cada coro, cada todo.

El disco, a su manera, es decir considerando que fue editado a mediados de los '00 y no en los 80's (ni siquiera los 90's), y por una banda sueca no americana, fue todo un éxito. Entre otras cosas les valió una nominación a los grammy locales, una extensa y exitosa gira promocional (la cual quedó plasmada en el DVD Live at Sticky Fingers), el reconocimiento total de la crítica especializada y más importante aún, la aceptación incondicional de su público, el cual se vió incrementado a partir del mismo. Dicho de otra manera, un puto e intocable clásico contemporáneo de sleaze rock, a la altura de cualquier clásico ochentoso, y al cual no le cabe otra puntuación que unos irrefutables five horns.

9 Astburys

Jocke Berg: Vocals
Thomas Silver: Guitar
Martin Sandvik: Bass
Adde Andreasson: Drums

Sello
Gain/Sony