Haken - Virus

Enviado por NalgaDePavo el Mar, 27/10/2020 - 20:56
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1. Prosthetic
2. Invasion
3. Carousel
4. The Strain
5. Canary Yellow
6. Messiah Complex I: Ivory Tower
7. Messiah Complex II: A Glutton for Punishment
8. Messiah Complex III: Marigold
9. Messiah Complex IV: The Sect
10. Messiah Complex V: Ectobius Rex
11. Only Stars

¡Menuda ironía! Seguramente esas fueran las palabras que exclamamos todos los que estábamos al pendiente de los detalles del nuevo álbum de los londinenses al ver desvelado su título: Virus.

Fuera de lo que pueda pensar uno en primera instancia, no, no tiene nada que ver con esta pandemia que nos ha azotado este 2020. La música de este trabajo comenzó a ser escrita por allá del 2017 durante la elaboración de Vector, con el que está ligado temáticamente (aspecto que no voy a explorar en esta reseña pero que consideraba curioso comentar). Pero... ¿comparte con éste únicamente el aspecto temático? Ni mucho menos. Haken a lo largo de su carrera podemos decir que ha pasado de imitar lo que sus ídolos hacían (Dream Theater) a poco a poco ir encontrando un sonido propio en el que considero que es su mejor esfuerzo musical: The Mountain. De ahí en adelante, sorprendentemente con cada trabajo han ido explorando sonidos cada vez más y más pesados (guitarreos thrashers o incluso de djent), llegando así a la recopilación de 11 canciones que hoy nos ocupa.

Prosthetic empieza amenazante, con una guitarra en "fade in" machacona que nos prepara para lo que se nos tirará encima en unos segundos: el equivalente musical a que te peguen una paliza en grupo y que disfrutes de ello. Este aura thrasher cesa momentáneamente sobre el primer minuto para que podamos descansar un momento y apreciar el trabajo en el bajo y en la voz de Conner Green y de Ross Jennings respectivamente (éste último en un registro más grave al que solemos estar acostumbrados de su parte). El estribillo genera un contraste que en un primer momento no fluye excesivamente bien, y es que siendo la parte instrumental tan brutal como lo es, la voz aguda de Ross no se moldea del todo para crear un conjunto homogéneo. Con las escuchas esto deja de ser tan notable, o al menos ese ha sido mi caso. Lo que sí que veo como un aditivo que encaja en el conjunto son las voces corales que suenan de forma repentina justo después del estribillo. Para el último minuto del tema, la banda vuelve a los machacón y agresivo del principio confirmando una de mis sospechas: la gran influencia de Strapping Young Lad en esta canción. Siendo en un principio una corazonada mía, decidí mirar los comentarios en el videoclip de Youtube y, efectivamente, hay una sección de la canción que ellos mismo admiten llamar “la sección de Devin”.

Después del arrollador comienzo que nos lanzan a la cara, nos transportan a una canción con un inicio mucho más tranquilo: Invasion comienza con un sonido palpitante que deja en primer plano a la voz del vocalista al que poco a poco se le van sumando los diferentes elementos instrumentales para dar inicio a la pieza. Hasta el tercer minuto se va repitiendo, pero a partir de entonces nos topamos con las influencias djent que ya venían arrastrando desde Affinity en canciones como, por ejemplo,“1985”. Para finales del cuarto minuto, las guitarras vuelven a la tranquilidad que experimentamos al principio de este viaje de casi siete minutos pero con una voz más melancólica y triste, solo para terminar con una puesta en primer plano de la agresividad guitarrera que han desarrollado por completo.

El tercer corte tengo que admitir que es de mis favoritos del disco: su comienzo suave y cálido sumado a los intrincados pasos que da la guitarra y a una presencia casi protagónica del teclado durante los primeros momentos, llamaron mi atención desde un primer momento. Ya bien entrado el primer tercio de la canción, Richard Henshall y Charles Griffiths nos deleitan con un pequeño interludio “bluesero” que es a veces interrumpido por el sismo que provoca el ataque sobre las cuerdas más graves de la guitarra. Son momentos de intimidad como los del séptimo minuto que constituyen algunas de mis partes favoritas del conjunto, un terreno en el que creo que Jennings encaja de la mejor manera. Sumado a eso, tenemos una instrumentación de fondo que me recuerda enormemente a lo que hacen Tosin Abasi y compañía en Animals as Leaders, siendo esta afirmación en mi libro uno de los mejores elogios que se pueden echar sobre una banda que toca progresivo.

The Strain considero que es el fragmento que más indavertido pasa del conjunto, pero lo condensados que se hayan tantos elementos sucediendo en una duración de cinco minutos, creo que permitirían catalogarla como el mejor resumen del disco. Recalco especialmente el estribillo como uno de los más pegadizos.

Canary Yellow inicia con una transición perfecta desde la anterior canción y representa el momento de paz del disco: nada de agresividad propiamente dicha y distorsión seleccionada con cuidado y en pequeñas cantidades. Hacia la mitad de su duración, los arpegios y los coros que se suceden crean probablemente el momento más bello del álbum.

Antes de continuar con Messiah Complex , he de decir que opino de la misma manera en la que lo hace “El Canal de Amusia”, y es que aunque todas las partes compartan el denominador común de pertenecer a Messiah Complex, se sienten como unidades independientes. Habiéndome quitado este comentario de encima, sigo con el análisis.

Ivory Tower sin contar que tiene algún riff que me parece muy chulo, tengo que decir que no es que destaque especialmente. No digo que sea mala en absoluto, pero no le veo demasiada chispa.

Con A Glutton for Punishment eso ya cambia, y es que tal vez habría estado mejor comenzar Messiah Complex omitiendo la primera parte, pero eso ya es apreciación personal. El comienzo que manifiesta el teclado y que luego imita la guitarra me parece muy memorable. De ahí en adelante el teclado pasa a un segundo plano, no significando ello que no siga aportando al tema. Sumar además algunos de los arpegios que suenan sobre el minuto 2:30 que se encuentran lejos de la consonancia pero que logran no desentonar en ningún momento.

Marigold muestra ya de entrada una clara influencia de la etapa moderna de Opeth: una atmósfera ciertamente tétrica pero intrigante a la vez. No es un elemento que dure mucho, ya que súbitamente vuelve la locura metalera. Aquel que no mueva la cabeza disfrutando del momento que acontece no me transmite confianza (moviendo la cabeza confusamente porque el ritmo es bastante extraño, pero moviéndola al fin y al cabo).

The Sect es tal vez la parte más extraña del conjunto, con sonidos de videojuegos, frases sueltas de bajo contrastadas con otras de guitarra... no puedo decir que la entienda, pero tampoco que no lo haya disfrutado.

Ectobius Rex haciendo referencia a su tema Cockroach King (Ectobius es un género de cucarachas perteneciente a la familia Ectobiidae) engaña al oyente haciendo pensar que se convertirá en el cierre del disco, y la verdad es que me habría gustado que así hubiera sido. Habría sido un final crudo y contundente, pero habría reafirmado la identidad que la banda ha decidido adoptar de ahora en adelante.

Only Stars por su parte se siente como la pieza de un puzle distinto que no logra encajar de ninguna manera aquí: es soporífera, no aporta nada y solo logra amargar el final de un trabajo bastante bien hecho.

Después de la pequeña decepción que supone Only Stars, paso a comentar algo que no he llegado a decir durante toda la review, y es que la producción en cada uno de sus apartados es tremendamente acertada y agradable: tierna cuando tiene que serlo y atronadora cuando requiere agresividad. Como diría John Petrucci, la producción es como una buena tarta de chocolate. Aún con lo comentado anteriormente, creo que el disco de la portada del bacteriófago no se convertirá en uno de los más celebrados de Haken. El rumbo que ha decidido tomar la banda no sé si es el más acertado y he oído decir que la agresividad los vuelve más genéricos de lo que debería, y hay momentos en los que sí que podría llegar a afirmarlo sin temor, pero ese es un tema que me gustaría ver ser debatido en los comentarios. Cuatro cuernos bajos que supondrían un 7,5 de calificación para lo último de los londinenses \m/.

Ross Jennings: Voz
Richard Henshall: Guitarras
Charlie Griffiths: Guitarras
Diego Tejeida: Teclados
Conner Green: Bajo
Raymond Hearne: Batería

Sello
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