Grave - Tremendous Pain

Enviado por stalker213 el Dom, 20/02/2011 - 18:12
1975

Otro de los imprescindibles, innegociable. Así de fácil y tajante es como empieza la presente revisión entorno a uno de los ítems definitivos y cruciales que casi como ningún otro (y las excepciones no son más de diez) personaliza a la más profunda esencia del Death Metal sueco hasta sus últimas consecuencias. Igual no viene a cuento salir con éstas en este preciso instante, pero la categoría y la leyenda que a espaldas llevan los suecos GRAVE no es fácil de borrar así como así. Quiero decir con esto, cómo indudablemente la banda atravesó momentos bajos (tanto de creatividad como de actitud) en los que se vislumbró mucho antes el tedio propiciado por la obligación contractual de grabar ciertos discos antes que no el mero disfrute de poder llevarlos a cabo, y todo el rollo éste viene a colación a propósito de todo aquello que con tan solo el primer segundo de ‘Tremendous Pain’ (y su mórbida intro, que rezuma asquerosamente a CARCASS a más no poder) se me viene a la cabeza cada vez que el vinilo gira en mi plato y al punto recuerdo como estos tipos son los mismos que sólo años después grabaron mojones insulsos como ‘Soulless’ o ‘Hating Life’. Cosas de la vida, imagino.

Pero hoy estamos en 1991. ‘Into the Grave’ es todavía un proyecto flotando en el aire, y ajenos a la presión de grabar un LP a contra-reloj o la exasperante tensión de llegar puntuales de un sitio al otro en medio de una tortuosa gira, GRAVE lo único por lo cual se preocupan es por usurpar a quien fuera que la retuviera entonces (¿quizás ellos mismos?), la corona imperial de la brutalidad sonora. Y es que las cosas son así. Hablamos del año 1991, de la escena sueca “a full” reinando por todo lo alto y azotando los oídos del mundillo entero, y en definitiva del momento de radiante plenitud de una de sus más sagradas instituciones; Nada más y nada menos que los tremebundos e inconmensurables GRAVE.

Y a las evidencias me remito: Formato siete pulgadas y portada de esas que ponen los pelos de punta solo echarles el ojo (en blanco & negro, además de manufacturada), ese título zafio y desvergonzadamente degenerado que ya empuja sin hacer preguntas; pero eso –siendo ya mucho- no significa absolutamente nada al lado de lo más grande que tiene este single, y eso no es otra cosa que el sobrehumano grado de ilusión, ganas e inquebrantable compromiso que los suecos mostraron al mundo para cuando este maníaco y grotesco ‘Tremendous Pain’ aterrizó en las tiendas y las distros undergrounds de aquellos primeros 90’s, dejando claro a toda la parroquia que la Swedish Old School of Death no empezaba ni acababa sólo con ENTOMBED. Los cuatro grandes son los cuatro grandes, y el enfermizo nombre de los GRAVE, retumbará entre ellos a la eternidad por siempre jamás.

Nadie pone en cuestión un solo segundo la sórdida grandeza que estaba a punto de acontecer en el seno de la escena con el siniestro y amenazante ‘Into the Grave’ (Century media, 1991), eso es inapelable, pero lo que tampoco puede rechistar ni un alma es la incorruptible realidad que nos dice como GRAVE jamás en su vida tocaron con semejantes niveles de salvajismo o brutalidad, y menos todavía con la imperturbable convicción de saberse uno de los príncipes del género.

A mí me parece indiscutible, aunque podría entender otras opiniones al respecto, ahora bien, bajo mi crítico punto de vista, aquí no tenemos sino los dos mejores temas jamás compuestos por la banda (‘Eroded’, fijo), y además: forjados en su mayor momento de inspiración. Incluso la producción, que no fue Sunlight, raya con saña en los más altos niveles de desfachatez y exceso, pero eso es algo sencillamente secundario al lado del truculento y básico primitivismo inherente a estos dos megalíticos himnos del Death Metal. Está claro y no se discute. Aquí está TODO a lo que puede aspirar una banda adscrita al género, del mismo modo en que está todo aquello que el degustador más exigente pudiera demandar. Simple y llanamente Death Metal “at its finest” y lo demás son mierdas.

Inmortal pieza de coleccionista y ya por extensión: uno de los ítems más sagrados y definitorios del Death Metal de vieja escuela. Incluso si te fijas, por la noche en la cama cuando abres un ojillo, puedes ver como desprende un fétido humillo verdoso, tal que ese que emana alevosamente por debajo de las puertas del mismo infierno…

Buy or Die.

Valoración: 9.8

Jorgen Sandström: Voz & Guitarra
Ola Lindgren: Guitarra
Jonas Torndal: Bajo
Jensa Paulsson: Percusiones

Sello
Century Media