Gorgoroth - Ad Majorem Sathanas Gloriam

Enviado por MetalPriest el Mié, 18/10/2017 - 02:17
670

1. Wound upon Wound
2. Carving a Giant
3. God Seed (Twilight of the Idols)
4. Sign of an Open Eye
5. White Seed
6. Exit
7. Untamed Forces
8. Prosperity and Beauty

Estamos ante uno de los discos que provocarían más polémica en el Black Metal, y lo irónico de todo el asunto es que NO FUE POR LA MÚSICA. Ad Majorem Sathanas Gloriam (2006) es un álbum de Gorgoroth compuesto íntegramente por King Ov Hell en los instrumentos y letrísticamente por Gaahl. Este suceso, legitimaría que, en el momento en que Infernus anunciase al poco de salir el álbum la disolución de la banda, Gaahl y King reclamasen para sí el timón de la nave y se produjese uno de los juicios más tensos que jamás tuvo una banda de metal. Y es que cuando Gaahl aseguró que Infernus llevaba siete años sin preocuparse por Gorgoroth, el asunto parecía creíble. Porque ya en el Twilight Of The Idols (2003) las composiciones habían caído casi totalmente sobre los hombros de King, y antes de esto, teníamos el (ya por entonces lejano) Incipit Satan (2000), último álbum en el que Infernus cumplía como líder componiendo la mayoría de su música. Así que tras el comunicado de disolución, Gaahl y King, que estaban la mar de cómodos en Gorgoroth, decidieron luchar por lo que tenían y mantenerlo. Al final… todos sabemos lo que pasó: que en el fondo, por muy caradura y quemado que esté Infernus a nivel compositivo, tiene completa legitimidad para hacer con Gorgoroth lo que le venga en gana, y mantuvo los derechos sobre su banda. Tras ganar el juicio, Gorgoroth continuaría bajo el puño de hierro satánico de Infernus ¿Cómo no continuar al final tras toda la polémica levantada? Sería perder dinero. Así que… así se salvaría Gorgoroth, pero sus fans quedarían una vez más separados y enfrentados.

Total, que Ad Majorem Sathanas Gloriam no es moco de pavo, es el fin, el crepúsculo de Gorgoroth con su formación más “estable” (si es que se puede usar semejante palabra con estos noruegos) ¡Y que final, señores! ¡Que final! Porque digan lo que digan los haters de Gaahl y King, este álbum es una completa aberración, pero en plan guay. De las que molan vamos. Estamos ante el álbum que contiene dos de las canciones más famosas de TODO el repertorio de Gorgoroth, que vienen siendo The Sign of the Open Eye y Carving a Giant. Casi 32 minutos de black metal desgarrador, satánico y refinadísimo. Directo al cuello, ataca a matar… pero aún así dotado de una atmósfera apocalíptica, cálida como el infierno y no menos elegante. Incluso yo, que no soy muy simpatizante de Gaahl (aunque me divierte muchísimo leer y ojear sobre sus aventuras de sociópata atormentado) lo gozo totalmente con este vástago suyo, y es que él y King Ov Hell lo hicieron sensacionalmente. Sobre todo King Ov Hell, que después de todo era el único de la banda que no estaba como una cabra. Que para algo fue el único miembro que no pisó la cárcel tras la salida de este álbum.

Cuando uno se propone escuchar por primera vez Ad Majorem Sathanas Gloriam, le resulta inevitable esperar un sucesor digno y coherente del Twilight Of The Idols, y por suerte… tenemos lo que esperamos, aunque esto no es precisamente lo mismo. Si bien es cierto que el Ad Majorem tiene más rabia thrasher y mejor producción, la esencia no deja de ser más o menos la misma. Aquí por ejemplo, podemos disfrutar más y mejor de la voz de Gaahl, también percibir de manera más profunda y orgánica las guitarras, bajo y baterías (de Frost, nada menos), que aunque se distinguían bien en el Twilight, sí que sonaba todo algo apagado, como producido mal un poco a posta, lo cual tiene narices siendo el Twilight un producto facturado en Nuclear Blast. Parece mentira que para oír a los Gorgoroth con la producción perfecta (la mejor hasta la fecha a opinión personal), tengamos que salirnos de Nuclear Blast e ir a parar a Regain Records; sellito sueco que por aquel entonces trabajaba con Dark Funeral, Marduk, Behemoth, Vader y otros figuras más.

En serio: un trabajo finísimo este trato con el sonido. No podía ser más acertado con las composiciones que King puso sobre la mesa, produce un efecto cuasi sinérgico dando como resultado una de las últimas “grandes producciones” de los gigantes de Noruega. Y es que a partir del 2006, pocos discos se me ocurren a la altura de este Ad Majorem Sathanas Gloriam por parte de alguna banda mítica de ese país: el All Shall Fall de Immortal, el Ordo Ad Chao de Mayhem, los Belus y Fallen de Burzum… y nada más.

Por supuesto y como dejé caer más arriba con lo del “toque thrash”, este álbum posée algo especial, y es que tiene un enfoque dirigido hacia temas del estilo de la mítica Profetens Åpenbaring (del Under The Sign Of Hell). Vamos: que aquí se hace mucho uso del palm-mute y de los arpegios con let-ring. Como siempre afirmé, el palm-mute nunca me hizo mucha gracia, pero hay que reconocer que el manejo de éste en este álbum es impecable, llegando a convertirse en un recurso de corte atmosférico, cosa la mar de complicada a mi entender. Por supuesto que seguimos teniendo tremolo-picking a punta-pala también, pero ni por asomo tanto como antes; digamos… en su dosis justa y acertada. Ni más ni menos. Lo que hace de Ad Majorem Sathanas Gloriam un álbum equilibrado y muy ameno.

Para completar, comentaré un par de canciones del álbum, porque creo que sería un crimen no entrar en detalles en alguna de ellas, del mismo modo que lo sería el desglosarlas todas una por una, siendo este un álbum tan coherente y (sobre todo) cohesionado. Para comenzar la velocísima Wound upon Wound; track inicial cañero, cortante, abrasador… el típico tema que no está diseñado para dejar prisioneros. Tiene cierto parecido con la también mítica Revelation Of Doom, que precisamente también es opening en el Under The Sign Of Hell. Luego está la famosísima Carving a Giant, que si bien me parece inferior a alguna de este álbum, sí que expresa una fuerte actitud individualista; puro black metal en su verdadera esencia pero sobre todo puro Gaahl y Gorgoroth. The Sign of the Open Eye es seguramente mi favorita, y lo gracioso es que no necesita ni de rapidez ni de demasiada letra, simplemente es la atmósfera que se alza desde la primera nota hasta el desplome de la última. Es pura maldad, como un viaje por los calabozos del infierno donde presenciar los mayores castigos reservados a la humanidad. Una pasada que me agarrota los músculos y pone los ojos como platos. Podría comentar también God Seed (la cual daría nombre al grupo que fundarían Gaahl y King tras su marcha forzada de Gorgoroth), o de Untamed Forces, que es una pieza muy técnica, caótica y disonante (al estilo blacker, claro), pero no… para rematar comentaré Prosperity and Beauty: ¿por qué? Pues por su impresionante belleza, sus referencias a Nietzche, Cristo y su manejo de las emociones, sin mencionar que podría ser el track mas épico de Ad Majorem Sathanas Gloriam. Intensidad pura, hermanos… del grado que consigue acelerarte el pulso. Sencillamente perfecta en todos los aspectos.

Cerrando ya la reseña, comentar que la portada es un recorte de la pintura “Dante y Virgilio” de William-Adolphe Bouguereau, representando una escena que sucede en el infierno. No podía estar mejor escogida por razones obvias. Mencionar también (cerrando el círculo con un regreso al comienzo del texto), que me impresiona el rechazo de algunos fans de Gorgoroth a este trabajo, sobre todo viendo las puntuaciones de los medios cuando este disco salió (muy positivas), y no puedo evitar pensar que es un álbum quizá injustamente despreciado por el odio que algunos le tienen a King y sobre todo a Gaahl por las batallas legales que se sucedieron al poco de salir este álbum. Teoría de cosecha propia pero… hablando sin prejuicios y con objetividad: ¿Acaso no es este un álbum sobresaliente? No entra precisamente en el saco de los “trabajos más influyentes del BM noruego, eso está claro pero… ¿No es impecable en su totalidad? Porque yo creo que sí lo es. Ahí queda mi reflexión final.

Cinco cuernos. 9,25. No me va mucho la etapa de Gaahl en Gorgoroth, pero Ad Majorem Sathanas Gloriam es de lo mejor que hicieron los de Infernus junto con Antichrist y Under The Sign Of Hell, de calle.

PD: Dejo los links con las letras subtituladas, para apreciarlas. Seguro que a alguien le interesa.

King of Hell: bajo y composición.
Gaahl: voz.
Infernus: guitarras.

Músico de Estudio:

Frost: batería.

Sello
Regain Records