Gloryhammer - Legends from Beyond the Galactic Terrorvortex

Enviado por Marcapasos el Dom, 02/06/2019 - 22:04
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1. Into the Terrorvortex of Kor-Virliath (01:18)
2. The Siege of Dunkeld (In Hoots We Trust) (04:46)
3. Masters of the Galaxy (04:25)
4. The Land of Unicorns (04:25)
5. Power of the Laser Dragon Fire (05:06)
6. Legendary Enchanted Jetpack (04:18)
7. Gloryhammer (05:00)
8. Hootsforce (03:50)
9. Battle for Eternity (03:52)
10. The Fires of Ancient Cosmic Destiny (12:33)

Tras su travesía pirata con sus piratescos Alestorm, Christopher Bowes, una vez más con su vestimenta de druida, vuelve a ponerse manos a la obra con su segunda banda filial: Gloryhammer.

Lo mejor que hace, vaya. Hasta la peña pedía desde hace tiempo el retorno de la banda tras el exitoso Space 1992: Rise of the Chaos Wizards (2015), editado hace ya cuatro años. Guste más o menos, hay que aceptarlo: Gloryhammer se han convertido en una de las bandas emergentes más queridas del Power Metal de nueva generación, han logrado gustar con su estilo descaradamente épico, sus batallas de unicornios invasores, su parodiable performance al estilo de Rhapsody y similares, con sus divertidas dosis de frikismo, cachondeo y su nulo sentido de la vergüenza.

Así las cosas, la formación escocesa regresa por todo lo alto con su tercer álbum de estudio bajo el brazo, titulado Legends from Beyond the Galactic Terrorvortex y estrenado el 31 de mayo de 2019 a través de Napalm Records.
Con una portada que es simplemente impresionante (obra del también escocés Dan Goldsworthy), Gloryhammer vuelven a entregar su sello musical tan característico dentro de un concepto basado en la convivencia de la ciencia ficción y la fantasía más ortodoxa.

Bowes, Winkler y el resto de la compañía vienen con las pilas cargadas a tope. Y no es para tanto, pues Zargothrax (el antagonista de la historia en la que giran los discos de Gloryhammer) resulta ser un tipo primero con muy malas pulgas y, segundo, duro de pelar. Un mago oscuro y de los chungos, oiga. De alguna forma, la trama nos traslada a un reino de Dundee –ya no tan medieval– de una realidad alternativa en la que este mini-Sauron sí ha conquistado al bien y vencido a los héroes, al contrario de lo que sucedía en el primer disco, Tales from the Kingdom of Fife (2013).
Parece que este tono oscuro en la historia Gloryhammer han querido plasmarlo en la música propiamente dicha, tal y como se ve en su arranque inicial. Into the Terrorvortex of Kor-Virliath es una introducción bombástica y suntuosa que pone el inicio del trabajo por las nubes, estallando la tormenta con The Siege of Dunkeld (In Hoots We Trust), una canción de corales oscuros, guitarras, teclado y batería que se lanzan al ataque al grito de guerra de un Winkler que vuelve a cumplir con creces como el excelente vocalista que es. Estelar, cañero, épico… Por ahora va pintando bien el asunto.

Masters of the Galaxy apuesta por un Metal Melódico menos candente pero en el que siguen sobresaliendo la atmósfera reinante de los teclados de Bowes (quien, sin ser un virtuoso, realiza una labor encomiable y perfecta para la ocasión) y las armonías más pegadizas, rompiendo el ambiente póstumamente con The Land of Unicorns, tema en el que ponderan mayormente riffs de guitarra realmente potentes y una batería que arrasa al doble bombo. Aunando sus buenas ofrendas de solos, perfectamente podría haber pertenecido al debut del grupo.

Por su parte, Power of the Laser Dragon Fire ha sido una sorpresa aún mayor, un auténtico temazo de Power Metal Melódico a la vieja usanza a lo Sonata Arctica, Power Quest o Celesty, con teclados y guitarras dinámicos y que congenian como uña y carne junto a melodías de alto calibre e instrumentales de grandísimo nivel.
Legendary Enchanted Jetpack es otro track que cosecha resultados más que notables, siendo una pieza que engancha enseguida con su fanfarria de la mano de Bowes y una rítmica muy bien construida que rompe en su cenit a la llegada del estribillo.

La séptima pista en discordia, asimismo, es una canción que funcionará a las mil maravillas en los futuros directos de Gloryhammer. De hecho, se llama igual que la banda: Gloryhammer. Se trata de un single con un estilo más heavy y marcado por el medio tiempo, sosteniendo la solidez de la performance de Thomas Winkler y un estribillo hímnico que, una vez escuchado, es difícil quitárselo de la cabeza. Fórmula sencilla, sin duda, pero efectiva ante todo.
Retoma la senda de las melodías trepidantes Hootsforce, el resultado de mezclar la estructura guerrera y majestuosa de Angus McFife con la pose electrónica y pomposa de Universe on Fire. Todo un invento movidito y con garra.
En una tonalidad totalmente distinta, Battle for Eternity es uno de esos temas que parecen más discretos en primera instancia, pero que ganan enormemente con las escuchas. Supone una composición más preciosista y orientada al Power Neoclásico y barroco, confianza total en los teclados de tal manera que hasta han contado con la colaboración del invitado de honor Jens Johansson (Stratovarius), y… se nota tal participación, desde luego, todo un acierto.

Llegamos al capítulo final del tomo, ¡y de qué manera! Gloryhammer siempre han gustado de concluir sus obras con un tema denso y de extenso minutaje; sin embargo, The Fires of Ancient Cosmic Destiny se lleva la palma. Una gran creación de doce minutos que exitosamente transporta al oyente a su universo de fantasía y ciencia ficción, a sus batallas y a su ambiente glorioso. De por sí, la banda pone toda la carne en el asador en este punto: gran apoyo orquestal, cortes narrativos, una estructura muy trabajada, detalles minuciosos e incontables, pasajes grandilocuentes (atención a ese estribillo que se marcan) y hasta un pasaje coral que es literal y sospechosamente Attero Dominatus de Sabaton. Dentro de los estándares de Gloryhammer, perfectamente acaban de firmar su obra maestra particular.

Si por ahora te ha gustado lo que ofrecen Gloryhammer, ni te lo pienses a la hora de hacerte con Legends from Beyond the Terrorvortex, el que es, sin duda, su mejor y más completo álbum hasta la fecha. Ni pasará a la historia ni se contará entre los grandes discos de 2019, pero, de igual manera, estamos ante un trabajo al que no le sobra ni le falta nada, ofreciendo justo lo que de él se espera, sin trampa ni cartón, con gran producción y ese estilo de Power Metal divertido y fantasioso que no decae en ningún momento y que aprovecha cada canción a su forma para dar lo mejor de sí.

Qué duda cabe, recomendación total para todo seguidor de las movidas de Christopher Bowes en todas sus lindes. Cuatro cuernos bien sólidos (8/10) a su genuina tercera ofrenda al universo Power Metal.

James Cartwright / Bajo, voces adicionales (track 10)
Ben Turk / Batería / Batería
Paul Templing / Guitarra
Christopher Bowes / Teclado, voces adicionales
Thomas Winkler / Voz

* Artista invitado *

Jens Johansson / Teclado (track 9)

Sello
Napalm Records