Girlschool - Running Wild

Enviado por ChrisJiménez el Sáb, 17/10/2020 - 09:00
Girlschool

1. "Let me Go!" - 3:47
2. "Running Wild" - 4:39
3. "Do you Love Me?" - 3:20
4. "Something for Nothing" - 3:17
5. "Are You Ready?" - 3:35
6. "Nowhere to Run" - 3:43
7. "I Want you Back" - 4:32
8. "Nasty, Nasty" - 2:45
9. "Love is a Lie" - 3:06
10. "Can't you See?" - 4:53

[Full album]

Las británicas Girlschool iban perdiendo la suerte a cada paso que daban como si el mismo destino se la estuviera negando con una maléfica sonrisa. "SCREAMING BLUE MURDER" "profesionaliza" y endurece lo escuchado en "HIT AND RUN".
Pero poco a poco las huestes de Kim McAuliffe y Kelly Johnson maduran un objetivo conjunto sobre ir dejando la N.W.o.B.H.M. para evolucionar, como les sucede a sus coetáneos; este deseo de experimentar, sofisticarse y conquistar definitivamente a las masas produce decisiones como la de trabajar con Neville Holder y James Lea...

En su lugar rechazan la propuesta del productor de Quiet Riot, Spencer Proffer, de marchar a Norteamérica y trabajar con él tocando heavy metal, algo de lo que después dudaría la líder. "PLAY DIRTY", en efecto, sofistica, ablanda y "poperiza" a las que antaño todos consideraban la versión femenina de Motörhead; ahora Def Leppard era la principal referencia en un álbum que, si bien resulta entretenido de escuchar y posee sus buenos instantes (como el tema título, "Breakout", "Surrender" o "Breaking All the Rules"), no encaja en absoluto con el espíritu del grupo. "No es un mal disco, sólo que no es un disco de Girlschool", dijeron en su momento.
Posiciones un tanto avergonzantes en los charts, críticas mixtas y niveles de ventas no muy buenos sesgan las tensiones en el seno de las Girlschool, quienes ya habían perdido a una bajista poco antes; la guitarrista rubia no aguantó la presión ni la estresante vida en el asfalto y se largó con viento fresco a mitad de gira, tomando la decisión de mudarse a Los Angeles con la bajista de las Runaways y también colaboradora en las sesiones de "PLAY DIRTY" Vicki Blue (de quien se revelaría que estaba enamorada...). Es un duro golpe para las demás pero no se dan por vencidas y se lanzan a probar aspirantes.

Se decantan por una nativa del Estado de Victoria, en las lejanas tierras australianas, llamada Cristina Bonacci, gran amante de Black Sabbath, Jimi Hendrix y Jeff Beck y militante en muchas formaciones antes de partir a Inglaterra gracias a Mike Oldfield, impresionado al verla tocar (ya tenía que ser buena para impresionarle a él, desde luego...); esta joven de 20 años se une entonces a las SHE y de ahí saltará unos meses después a las filas de McAuliffe junto a la teclista/vocalista Jackie Bodimead. El siempre cuarteto se transforma ahora en un quinteto y se preparan para entrar en los Air Studios de Londres con la intención de presentar al Mundo la nueva alineación.
Si los antiguos integrantes de SLADE ejercieron de productores ahora se ficha a Nick Tauber, quien se encargó de los primeros LP's de Thin Lizzy además de trabajar con TOYAH, Marillion y Secret Affair (después lo haría para VENOM, curiosamente). Lejos de virar en otra dirección, la banda prosigue con la trayectoria marcada por "PLAY DIRTY" y hunde su sonido en los parámetros más escandalosamente comerciales del hard rock americano del momento, convirtiéndose en algo así como la antesala de las posteriores VIXEN. Las melodías no se dulcifican, se empalagan; lo que era rock se vuelve menos rock, y lo que era pop se vuelve más pop.

¿Qué podía fallar en este intento (más bien triple salto mortal sin cuerda) de conquistar el pastel americano? Y es que, si el cuarto disco pudo ser un desvío bienintencionado pero posiblemente malinterpretado, el sabor U.S.A. de "RUNNING WILD" se tomó como un error gigantesco. Entrando con una cálida guitarra acústica, la "aorera" "Let me Go!" lo demuestra a la perfección, siguiendo esos sonidos sintetizados y pomposos, estribillos facilones y Bodimead, quien toma la voz principal en la mayoría de temas; pese a todo, las guitarras aún se expresan con fuerza y la base rítmica de Weston y Dufort sigue igual de contundente.
Fuerza que en líneas generales brilla por su ausencia, pero todavía hallamos un corte decente en la veloz "Nowhere to Run", sobresaliendo los solos del dúo McAuliffe/Bonacci (lo mejor del disco...aunque siempre se eche en falta la presencia inigualable de Johnson); sin embargo, el cariz homogéneo, festivo y empachoso de "I Want you Back", "Something for Nothing", la algo más agresiva "Love is a Lie" (¡qué potentes "riffs"!) o "Can't you See?" (con los teclados a todo volumen) lastran mucho, muchísimo, este esfuerzo a medio camino entre Aerosmith, Alannah Myles, MAGNUM, Bon Jovi, Pat Benatar y los Y&T del "DOWN FOR THE COUNT".

La canción-título, que recomiendo encarecidamente sólo por el videoclip que la acompaña (impagables las pintas "súperkitsch" de las chicas...), viene a ser otro ejemplo de la asunción de la perspectiva comercial; por su parte, "Do you Love Me?" es una versión torpe y "defleppardiana" de la orginal de KISS, pero está cantada por McAuliffe y eso le da algún punto extra. Volveremos a disfrutar de sus cuerdas vocales en la animada "Nasty, Nasty", más propia de los primeros años del grupo, pero parece mentira que la que ha conseguido llamar mi atención por encima del resto, esa feroz y muy "saxoniana" (de la época "INNOCENCE IS NO EXCUSE") "Are You Ready?", no esté interpretada por la morena.
Y es que siempre es un placer rendirse ante la abrasiva y carismática voz de McAuliffe, lo cual no logra Bodimead con la suya, más limpia y chillona, cuyos dejes en su timbre y vibrato me recuerdan (no sé por qué demonios) a los de Doro Pesch (aunque, por supuesto, a millones de kilómetros de distancia de la asombrosa garganta de la teutona...); su actitud también se da tortas en un curioso contraste: Kim será siempre la chica mala; Jackie es la pija glamurosa. El ying y el yang encarnados.

Empieza Febrero con el lanzamiento de "RUNNING WILD", mal recibido o ignorado. En Kerrang! dijeron simplemente "No es que el disco sea horrible a más no poder, pero...¿cuánto interés queda ya por las Girlschool?".
Tristemente una estrella que se apagó muy rápido, y para remediarlo, Vic Maile volvería en "NIGHTMARE AT MAPLE CROSS", retornando las muchachas, más o menos, a sonidos más duros aun sin separarse de las tendencias americanas. Y es que todo lo siguiente jamás se pondría a la altura de sus trabajos clásicos.

Esta vez me cuesta decirlo, pero en fin: Up the Maidens!

Canción favorita: "Are You Ready?" (¡¿por qué no la cantaste tú, Kim?!)

Jackie Bodimead: Voz/teclados
Cris Bonacci: Guitarra
Kim McAulliffe: Guitarra/voz
Gil Weston: Bajo
Denise Dufort: Batería

Sello
Mercury