Genesis - Selling England by the Pound

Enviado por MeFuMo el Jue, 27/11/2008 - 19:31
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1. Dancing With the Moonlit Knight
2. I Know What I Like (In Your Wardrobe)
3. Firth of Fifth
4. More Fool Me
5. The Battle of Epping Forest
6. After the Ordeal
7. The Cinema Show
8. Aisle of Plenty

Tras el -moderado- éxito comercial que supuso Foxtrot, y apoyados por la espectacularidad de sus directos, Genesis tenía ante sí el cierto reto de estabilizar su carrera. Sus componentes eran aún veinteañeros y Peter Gabriel, metido en una intensa vida de experiencias paranormales y mallas de nylon, refinaba su papel como showman a costa de su salud mental.

En 1973 el grupo se armó tras la gira en la que se grabó el excelente Live para volver a grabar. Genesis había sido acusado de abandonar un poco el "estilo británico", ellos que se sentían poco menos que victorianos, para intentar acercarse al mercado americano, así que Gabriel escogió ese concepto y de título del disco una frase del Partido Laborista como burla a sus críticos. "Vendiendo inglaterra a peso", con un evidente juego de palabras con la moneda nacional.

Es esta sorprendente bajada de Gabriel de los planos astrales para basar su trabajo en un tema mundano lo primero que llama la atención del disco y lo acerca al término "madurez musical". Aunque por supuesto las letras del álbum no dejarán de ser poesía mitológica en crudo, en la mayoría de los temas la banda crea analogías entre personas y situaciones corrientes como personificaciones de antiguos protagonistas de fábulas y tradición clásica.

El creciente protagonismo de Anthony Banks en la composición de los temas haría el resto. Su nivel de experimentación musical, junto al del cada vez más discutido pese a su maestría a la guitarra Steve Hackett, había ido mucho más allá en el último año y disponían de instrumentos infernales (mellotrones sobrealimentados, sitares eléctricos, pedales de volumen)listos para su explotación.

Empieza el disco con la agridulce voz de Gabriel lamentando el destino de su Gran Bretaña.

"¿Puedes decirme dónde yace mi país?
Le pregunto el unifauno a los ojos de su amante.
"Yace conmigo", dijo la Reina del Quizás
Por la mercancía dio todo lo que tenía valor".

Dos personajes mitológicos en una sola estrofa. Eso es la educación privada inglesa.

"Dancing with the Moonlit Knight" es una de las mejores canciones de la carrera del grupo. Con una progresión de manual se alzan los arpegios excepcionales de Hackett, la flauta de Gabriel y gana protagonismo el que será el omnipresente teclado, creando unas texturas de piano excelentes que acunan la parte vocal. Solo esta primera parte de la canción ofrece un nivel altísimo de composición y muestra el protagonismo sonoro de los sintetizadores electrónicos, con partes corales inquietantes. Con un nivel de virtuosismo excepcional pero que no descarría en ningún momento y, pese a la calidad técnica de las composiciones, consigue transmitir emociones que acompañan a la temática de la canción y la convierten en algo redondo. Acompañando los teclados de Banks tenemos el trabajo de Hackett a las seis cuerdas, con partes de tapping, sweep-picking y efectos de feedback muy trabajados, que acompaña y sirve de contrapunto a la canción. Collins y Rutherford aportan grandes líneas, sobre todo al bajo, pero la producción, como sucederá en el resto del disco, le concederá mayor protagonismo a guitarra y teclados. El grupo suena como un mulo de carga y los diversos efectos son perfectamente acoplados en un sonido mucho más compacto que sus anteriores trabajos, a la vez que más "eléctrico" por el uso de sintetizadores, pero que no pierde sus partes más ambientales y delicadas. Sin duda alguna una de las cumbres de la carrera del grupo.

"I Know What I Like (In your Wardrobe)" fue el primer single como tal de Genesis y, tras la carga emocional del primer tema, nos ofrece un momento de calma. Una canción con estructura pop, con un interesante efecto inicial de Hackett y percusión diversa que narra las aventuras de un cortador de césped que es feliz con su trabajo, basicamente. La versatilidad de la voz de Gabriel es patente y es de notar la consistencia del sonido del bajo de Mike Rutherford, que lidera el tema, y la instrumentación de la última parte, una especie de collage cercano a la psicodelia, con uso de sitares y un toque un tanto oriental.

La peor letra de la historia del Genesis sinfónico (mitológica, pero chorra) adorna otra de sus mejores canciones. "Firth of Fifth", obra de Banks, se alza regia con una introducción de piano y una parte vocal solemne bajo la marcha de la batería de Phil Collins y la sempiterna vigilancia de los teclados que posee una fuerza apreciable. Gabriel hace un gran trabajo en la primera parte del tema, y su puente de flauta hacia la parte instrumental es sencillamente sublime, quizá la mejor melodía del disco. Tras una progresión de piano Banks desencadena sus teclados en un solo potentísimo con el grupo a su merced, uno de los momentos más intensos del disco, donde la banda funciona como un reloj de precisión y tras ello una base atmosférica da pie a Hackett para hacer que su guitarra literalmente llore la misma melodía que sirvió de introducción con la flauta. Una obra maestra del rock progresivo sinfónico con una sección final que nos devuelve la marcha y solemnidad de los primeros compases y consigue emocionar al oyente.

"More Fool Me" es una balada blandita con guitarra acústica y falsetes cantada por Phil Collins y representa el momento más flojo del disco.

Una marcha guerrera abre lo que sería el tema central del disco, aunque se ha visto eclipsado por otras canciones. La historia de una rivalidad entre bandas de Londres nos ofrece de nuevo un sonido más pastoral, en una canción plena de cambios de ritmo y ajustes de tempo que la convierte en compositivamente muy compleja. Gabriel interpreta a diferentes personajes y de nuevo hace gala de su inmensa versatilidad vocal, uniendo diversos pasajes sinfónicos en una única historia con momentos cercanos al rock hasta una progresión central con melodías que se cruzan y crean unos matices muy interesantes. La narración musical y la voz de Gabriel hacen que se puedan incluso establecer algunas similitudes puntuales en la composición con "Supper's Ready", de su anterior disco, aunque ésta es claramente más luminosa que aquella obra maestra y no posee una parte sinfónica tan acusada, la canción sorprende por sus contínuos cambios y su forma "feliz" de contar sucesos violentos, más en la línea de discos como "Nursery Cryme".

Obra principalmente de Hackett, "After the Ordeal" no era una canción elegida para el disco, pero el guitarrista presionó para incluirla y empezó a no encajar con el rumbo del grupo a partir de este momento. Y habría sido una lástima, porque estamos ante cuatro minutos instrumentales llevados de la mano del piano de Banks y la bellísima guitarra clásica de Hackett, que entrelazan una melodía delicada y en la que dejan claro su virtuosismo que, de nuevo, vuelve a estar perfectamente justificado y en su sitio (algo que a un buen puñado de bandas progresivas parece costarles entender). El grupo luego le sirve de base para un solo atmosférico donde la guitarra alcanza un sonido notable hasta ser sepultada por la flauta de Gabriel. Un tema reconfortante y delicado.

La obra de arquitectura musical más retorcida de Genesis se despliega en "The Cinema Show". Un tema complejo que eleva la rutina de dos amantes para una cita en el cine a la historia de amor de Romeo y Julieta para concluir que las mujeres disfrutan más del sexo e incluye algunos pasajes del poema "Tierra Baldía" de Eliot y referencias explícitas a la cultura clásica. Las guitarras de doce cuerdas se despliegan en un delicado duo vocal de Gabriel y Collins, que deja paso a una progresión de fuerza contenida con un excelente trabajo de Collins a la batería y el poderío absoluto de Banks y sus sintetizadores. Una parte instrumental intensa y etérea, con momentos de tempo jazzistico, donde Banks vierte un sonido rompedor para la época que se acabaría convirtiendo en marca de la casa del grupo. Un solo magistral de teclado que sube y baja de intensidad la canción a su antojo, con el grupo desarrollando acompañamientos en constante evolución y cambio, que de nuevo muestra dónde ralla el nivel compositivo de Genesis y la calidad de su interpretación. Una nueva versión fue grabada en 1977 para el directo Seconds Out donde sube varios enteros la agresividad del tema, despojándolo en cierto modo de su simple delicadeza, con un resultado más que interesante.

"Aisle of Plenty", herencia directa de "Dancing with the Moonlit Knight", cierra el disco con la amargura presente en el primer corte, anunciando precios de mercado y dando un final más que sosegado a este trabajo.

Un disco complejo, brillante, con un sonido compacto lleno de detalles y experimentación, una portada artística y un paso adelante en la evolución musical del grupo. Para mí, una llana obra maestra del rock sinfónico, cinco cuernazos.

Como muestra:

- Genesis - Dancing with the Moonlit Knight: Déjense viajar un poco.

Peter Gabriel – Voz, flauta, oboe, percusión.
Phil Collins – Batería, percusión, coros, voz en "More Fool Me".
Tony Banks – Teclados, piano, coros.
Steve Hackett – Guitarras, coros.
Mike Rutherford – Bajo, guitarra acústica, sitar.

Sello
Charisma