Genesis - Duke

Enviado por Garfunkel el Mar, 08/07/2014 - 21:21
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1. Behind the Lines
2. Duchess
3. Guide Vocal
4. Man of Our Times
5. Misunderstanding
6. Heathaze
7. Turn It On Again
8. Alone Tonight
9. Cul-de-sac
10. Please Don't Ask
11. Duke's Travels
12. Duke's End

La inesperada marcha de Steve Hackett en 1977 vuelve a herir de muerte a un grupo destinado a la grandeza absoluta. Si la fuga de Gabriel había privado a Genesis de su genio y alma máter particular, Hackett se llevó consigo su guitarra y el particular sonido que había dado la fama a los británicos. Una vez más, Genesis se encontraban una grave encrucijada, y ésta, habría significado la inmediata - y esperable - disolución de ser ésta una banda cualquiera. En lugar de rendirse, Genesis, consolidados ahora como un trío, y gracias a un reencontrado equilibrio de poderes tras la fuga de sus dos cabezas creativas, mantuvieron viva a una banda de cara a una nueva década.

'And Then There Were Three', en 1978, siguió al infravalorado 'Wind & Wuthering', convirtiéndose en el primer disco lanzado por el formato trío. Tomando sus propias riendas, los nuevos Genesis tomaron la siempre polémica decisión de reorientar su sonido hacia nuevos mercados. Volviéndose, como se suele decirse popularmente, "comerciales". Las malas lenguas aún hoy apuntan como principal artífice de éste cambio, aún hoy considerado como uno de los mayores crímenes cometidos contra el Rock, al batería Phil Collins. Personaje polémico donde los haya, Rutherford y Banks depositaron en su compañero las dotes de liderazgo y, bajo su batuta, disfrutaron de una segunda juventud envidiable. Abriéndose para ellos las puertas de los estadios más grandes y alcanzando el estátus de estrellas inmortales de la música...

'Duke' es otro de ésos casos de discos que marcan la transición musical de la banda. Cruelmente infravalorado por el éxito inmediato del siguiente 'Abacab', 'Duke' es el último disco en el que Genesis todavía mantuvo sus raíces progresivas y las sinfónicas instrumentaciones, abandonándolas en pos de números pop más simples y pegadizos. Con Collins al frente, el grupo entendió que el camino hacia el éxito pasaba por colocar al menos un single de éxito en las listas de venta. Gracias a la fuerza de 'Turn It On Again' consiguieron entrar en el Top 10 del Reino Unido, mientras, en los Estados Unidos, 'Misunderstanding' hacía lo propio en el Top 20. Y, por si todo ello no fuera poco, 'Duke' fue el primer disco de platino del grupo en su país natal. La carretera hacia el Dorado estaba pavimentada de oro, y ya no había marcha atrás...

En un primer momento, 'Duke' incluiría una larga suite instrumental de treinta minutos - compuesta por 'Behind the Lines', 'Duchess', 'Guide Vocal', 'Turn It on Again', 'Duke's Travels y 'Duke's End' - que volvería a recordar a los fans la grandeza de los tiempos de 'Supper's Ready'. Sin embargo, para evitar las comparaciones con el pasado, la banda decidió separar las canciones y hacer un disco más ordinario. Aunque de forma vaga, el disco cuenta la historia del rechoncho hombre de la portada, Albert, y sus problemas para entablar relaciones afectivas con otras personas. Tras frustrados intentos de todo tipo - y en un giro argumental digno de un disco de Zappa - desarrolla un terrible fetiche amoroso por los electrodomésticos de su casa (concretamente, su televisor), y ello le lleva a consumar su amor con susodicho aparato. Tras lo cual, es convenientemente hospitalizado, y sometido a un duro proceso de recuperación que marcará el resto de su vida gracias a las lecciones aprendidas.

Ya en lo que se refiere a la música, 'Duke' continúa la senda de 'And Then There Were Three', apostando fuertemente por los sintetizadores y los teclados, siendo éste una tentativa mucho más afortunada que su predecesor. Aquí ya encontramos presentes las señales características de los Genesis de los ochenta: una inmaculada producción, fuerte base de teclados, y especialmente, muchos ganchos vocales y estribillos pegadizos de la mano del 'Hijo de Hombre'. Y aunque es cierto que esta etapa de Genesis nunca ha gozado de mi simpatía, reconozco que en 'Duke', los nuevos Genesis todavía lograban sonar convicentes y frescos. O mínimamente inspirados y creativos, si quiere leerse así. Es llamativo 'Behind the Lines' abra como una poderosa instrumental, a là Rush, antes de desembocar en una tonada más positiva y acorde al nuevo público. Lo cual nunca es necesariamente malo si lo que uno ofrece tiene un mínimo de calidad y no roza la cursilería, mucho más evidente en Abacab y Invisible Touch.

Sorprende también - y es también triste - que una balada como 'Duchess' contenga una atmósfera única y personal, gracias a la mano del siempre efectivo Banks, que, en su delicado desarrollo, sirve como una carta de amor y una despedida hacia la etapa dejada atrás. Pero, sin duda alguna, lo mejor de todo el disco está concentrado en la suite final 'Duke's Travels / Duke's End' que nos devuelve a los Genesis del pasado. Los magnos Genesis sinfónicos, arriesgados, que nos cautivaron a todos por igual. Aquí volvemos a tenerlos en una orgía de sonidos sin fín que, de seguro, no debería decepcionar a ningún fan de la banda. Las guitarras vuelven a brillar como si Hackett no se hubiera marchado, los teclados de Banks crean mágicas melodías, Collins recita con el deje teatral de Gabriel. Todo ello se concentra en esta suerte de 'Court of the Crimson King' particular que cierra la historia de Albert, y a su vez, la historia de Genesis. Un grupo que reinó sobre el resto de grupos de los setenta, con escasos competidores, y que dejó uno de los legados más grandes de la historia de la música.

En adelante - y para evitarme más úlceras - decidí dejarlos de lado y no saber más de ellos. La migración de los británicos hacia las aguas cálidas de la radiodifusión los convirtió, para buena parte de sus fans, de la noche a la mañana, en unos meros bufones. Si para muchos la marcha de Gabriel fue algo descorazonador, ver a Collins cantando 'Watcher of the Skies' con las manos en los bolsillos del chándal, cual portero barriendo el rellano, fue más de lo que muchos pudimos soportar.

Por todo ello, 'Duke' es un triste epitafio. Agridulce quizá, no del todo brillante, desde luego, pero conforme uno lo escucha se da cuenta de que, con los años, es un disco que ha ganado en texturas y en cuerpo. Como el buen vino, ha madurado mucho mejor que sus sucesores anteriormente mencionados, y el hecho de que en él todavía seamos capaces de encontrar auténticas joyas como 'Duke's Travels', demuestra que aquí sigue habiendo mucha tela que cortar, y que Genesis todavía era capaz de sorprendernos...de forma grata, y no de forma bochornosa. Pero de éso ya hablaremos en otra ocasión...

Phil Collins: Voz, percusión, batería
Mike Rutherford: Guitarras eléctricas de seis y doce cuerdas, bajo, pedales de bajo, coros
Tony Banks: Teclados, coros
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David Hentschel: Voces y coros adicionales

Sello
Charisma