Focus - Moving Waves

Enviado por MetalPriest el Lun, 21/01/2019 - 19:46
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1. Hocus Pocus
2. Le Clochard
3. Janis
4. Moving Waves
5. Focus II
6. Eruption

Si nos centrásemos como un láser sobre la historia del rock holandés, posiblemente veríamos un nombre destacar sobre cientos, y ese nombre sería el de Focus. Y con esto, no vengo a vender que sean "la mejor banda de su nación" (cosa la mar de subjetiva), ni siquiera que fuesen los pioneros del rock por aquellos años, pues en Holanda, había cierta tendencia a imitar musicalmente lo que se hacía en Reino Unido y por descontado, al resto del mundo angloparlante, por lo que el rock llegó bastante temprano a los Países Bajos. Entonces... ¿Por qué destacar tan categóricamente a los Focus de entre todos sus coetáneos compatriotas? ¿Qué necesidad hay de eso? La respuesta está en la calidad.

Focus se fundaron en 1969 gracias a la voluntad de hierro de Thijs van Leer y al excelente trabajo de Jan Akkerman (entre otros músicos). Incluso antes de debutar con un álbum de estudio, estos jóvenes rockeros ya iban ganando popularidad por sus directos y por (incluso) interpretar bajo contrato el archi-conocido musical rockero/hippie "Hair". Muchas cosas experimentaría la agrupación desde su fundación hasta 1971 a pesar de estar hablando de tan solo un par de años; pero realmente, entre sus erráticos comienzos, la gira del musical, grabar el Focus I (In And Out Of Focus), dar más conciertos, los roces, enfados y lucha por la hegemonía musical de la banda hasta los consabidos cambios de alineación... parece mentira que podamos hablar en el caso de Focus II o mejor dicho, del Moving Waves, como un álbum exitoso. Pareciera que la fama de los de van Leer iba a caer tan fácil como había aparecido, y que incluso, iba a olvidarse de los anales del rock nacional e internacional para siempre (como a muchas bandas les debió pasar). Pero esto no sucedió.

¿Cómo pudo ser? ¿Cómo resistir el oleaje del tiempo y las crisis internas? Pues con actitud intrépida. Pasó que... si bien el debut de Focus era bueno; todo un derroche de elegancia, prog. rock, jazz y música clásica... al llegar al Moving Waves de 1979 los holandeses lograron no sólo afianzar su posición en la patria, sino que también dar el salto al mercado internacional (sobre todo el angloparlante). Y esto es muy interesante e increíble porque Focus caminaban ya desde los primeros esbozos del Moving Waves hacia un rock instrumental, siendo plenamente conscientes de que su inglés no era correcto y que hablar en su lengua madre era posiblemente un suicidio. Por lo que el éxito de Moving Waves, no deja de hacerse más y más interesante. Pero es lo que pasa cuando tratamos con músicos de verdad, con músicos sedientos de fama y de éxito... dispuestos a trabajar, reinventarse y superarse y no dejar escapar jamás a las musas una vez los visitan.

Puede que Focus no te suenen (sobre todo si no controlas demasiado de rock progresivo), pero es muy probable, que de algún modo, te hayas topado con la canción Hocus Pocus en algún momento de tu vida. Y digo esto porque viene siendo una de las canciones más famosas de la banda y por descontado, del rock holandés en toda su extensión. Hocus Pocus es... pura locura. Una banda de prog rock cuasi instrumental haciendo heavy metal acompañado de yodeling, voces sinsentido, silvidos y tirando (además) de escalas menores húngaras. Y cuando digo heavy metal, digo HEAVY METAL. Totalmente a la altura de lo que podían hacer por aquellos años Black Sabbath o algún otro coloso británico, en términos de pesadez y empaque. Digo.

Continuando con el Moving Waves, ahí tendríamos Le Clochard, que vendría siendo el interludio onírico que daría paso de la mítica Hocus Pocus a Janis (homenaje a Janis Joplin). Pero mientras suena Le Clochard, con sus guitarras españolas haciendo flamenco, se siembra una semilla de pura y cálida placidez. Sensación que con Janis se mantiene, sobre todo por el protagonismo de las flautas y el bajo. La cuarta y homónima Moving Waves devuelve las voces a la música de Focus, la cual está llevada por el piano perpetrado por van Leer. Pareciera que todo pretende ser absoluta placidez y relax tras Hocus Pocus... y... la idea no está muy desencaminada, sobre todo con la enésima demostración de feeling y tranquilidad Focus II, en la que Akkerman vuelve a demostrar su potestad con la guitarra y se marca unos motivos y fraseos únicos con ella. Memorable track. Totalmente.

Otro detalle especial de este trabajo de Focus, es que aunque sumes las cinco primeras canciones del larga-duración, no llegan ni a igualar en metraje al mastodóntico Eruption. Un track conceptual de veintitrés minutos basado (o inspirado) en la ópera Eurídice, de Jacopo Peri, que trata de explicar el mito griego de la caída y rescate de Eurídice del inframundo por medio de Orfeo y la música. Por lo que... este ambicioso corte de Focus pretende abarcar múltiples situaciones de dicha obra, con sus catorce pasajes que a su vez van dando protagonismo a todos los implicados y a todos los instrumentos. Incluso la batería (cortesía de van der Linden), demuestra un trabajo compositivo brutal, y no digamos ya los teclados y cuerdas... Todo transcurre con una fluidez tremenda, pasando de pasajes más paisajísticos y atmósféricos a otros con mayores chorros melodiosos y dinamismo implícitos. A parte que hay una especial tendencia a dar rienda suelta a los solos, destacando (una vez más) en estas lides el bueno de Akkerman. Aunque por otro lado, es imposible no darse cuenta de que el maestro detrás de este mastodóntico track (y de la mayoría del Moving Waves), es Thijs van Leer, por la sempiterna presencia de teclas a modo de rítmica, acompañante, solista y método ornamental. Sin mencionar otros instrumentos que añade el caballero.

Puede que el paso del tiempo tratase algo mal a Focus, que... con sus continuos cambios de agrupación y la "decadencia" del rock progresivo, los de Holanda fuesen perdiendo la popularidad que llegaron a tener, y que, hoy día, sean prácticamente la sombra de lo que llegaron a ser. No obstante, no se puede ni debe olvidar a una de las bandas de rock progresivo más longevas de Europa. No se puede faltar al respeto a aquellos que esculpieron su nombre en altares de tan elevado prestigio con tan grandes composiciones. Tal vez Moving Waves no sea la gran obra maestra de aquel año... sí. Cierto... pero tampoco está tan lejos de serlo. Después de todo, estamos hablando de uno de esos discos de prog rock que simple y llanamente se pueden resumir como "de escucha obligada para los proggies".

Tiempo después (en 1976), Akkerman acabaría hastiado y terminaría por irse de la banda, siguiendo los pasos de Havermans, ya que a alturas de 1971 ya comenzaba a estar algo cansado de las excentricidades y totalitarismos de van Leer. De este modo, se centraría más en su carrera en solitario dando mayor rienda suelta a sus talentos solistas. Por otro lado, van Leer continuaría con Focus adelante, con escasos parones pero siempre con sus ideas más que claras.

Cinco cuernos para el Moving Waves de Focus. Un 9,5. Uno de esos discos de prog rock que sabe mezclar estilos e incluso zafar al oyente del aburrimiento a pesar de centrarse en lo instrumental. Pocas bandas pueden hacerlo, y estos caballeros lo hicieron. Eso merece reconocimiento.

Thijs van Leer: piano, órgano Hammond, sintetizador, melotrón, armonio, flauta traversa, acordeón, voz.
Jan Akkerman: guitarra, bajo, instrumentos de percusión.
Cyril Havermans: bajo, voz.
Pierre van der Linden: batería, percusión.

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