In Flames - Lunar Strain

Enviado por stalker213 el Vie, 06/01/2012 - 22:24
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1. Behind Space (4:54)
2. Lunar Strain (4:05)
3. Starforsaken (3:09)
4. Dreamscape (3:45)
5. Everlost, Part 1 (4:16)
6. Everlost, Part 2 (2:57)
7. Hårgalåten (2:26)
8. In Flames (5:33)
9. Upon An Oaken Throne (2:49)
10. Clad In Shadows (2:49)

¿Se ha parado alguien alguna vez a pensar qué son quince años? La pregunta es muy seria, insisto ¿De veras alguna vez alguien se ha detenido a pensar por un solo segundo qué son quince años? Lo pregunto, más que nada, porque de lo contrario, hoy, yo os voy a explicar qué cojones son quince años; Y ojo, que quince son muchos (o no tantos, dirán otros) pero cuidado -os digo- porque durante su transcurso, lo mismo se pueden haber hecho muchas cosas, como pocas o hasta ninguna. ¿Me explico? No demasiado ¿Verdad? ¡Pues atiende, rico!

Para empezar, quince años son la diferencia entre hacer lo que a ti te gusta y hacer lo que presuntamente debe gustar a los demás. Quince años es también la diferencia entre copiar algo bueno (transformándolo, siendo generosos) hecho antes por otros y fusilar la misma mierda que caga el vecino del cuarto, porque al del quinto le gusta como huele. Quince es también la diferencia entre una greña hasta el culo (mal cuidada, inclusive) y una rastita de puta madre hecha a conciencia, durante más de veinte minutos, en la misma pelu superguay donde se hace las uñas tu hermana. Jodido quince es igualmente la diferencia entre llevar una camiseta roída de JUDAS o DESECRATOR para poner en jaque al resto o un jodido mono de pintor de mierda para estar acorde a lo chachi-molongui. Y básicamente: PUTO QUINCE es la diferencia entre ser alguien sin dinero aunque respetado a ser alguien con pasta, pero ser una jodida MIERDA. In other words: Ser un renegado, un mediocre y en resumidas cuentas, alguien a quien quiero lejos de mí. Fijaos si dan de sí quince años, amigos. Fijaos vosotros si dan de sí, aunque IN FLAMES no hayan hecho casi nada durante su inevitable transcurso, porque no nos montemos películas: Los suecos SIEMPRE BUSCARON la pasta, aunque por diversos caminos. ¡Pero claro! Eso es muy legítimo ¿Verdad?

Es 1993 y nadie sabe quien coño son IN FLAMES. Los monos están todavía pendientes de encargar e incluso de cara a los medios, alguno de ellos (¡Ay, borrachete!) se atreve a decir que su máxima influencia es ACCEPT. ¡Coño! ¡Cómo para no reconocerlo! ¿Sabes? A MAIDEN también debieran pagarles algunos royalties, exactamente como a los JUDAS de la primera mitad de los 80’s, pero joder: Los tipos tienen talento; Uno que les da tan solo para copiar con bastante clase, pero talento al fin y al cabo. Y está claro: El que mucho abarca, poco acaba trincando. Por eso, aunque Strömblad se salga en el apartado cuerdas (“Garganta de lata” controla a la guitarra, para qué decir lo contrario), lo mismo patina en el que corresponde a las percusiones (estancas y simples a más no poder) y es que muy posiblemente entonces IN FLAMES trabajaba únicamente con lo puesto. Quince ¿Ah?

Luego, naturalmente, llega el crítico punto en el cual analizar qué carajos tocaba esta gente, y señores: Si somos mínimamente serios, llegaremos a la conclusión de cómo ni éste, ni el siguiente o mucho menos cualquier otro disco de su catálogo merece ser tildado como “Death Metal”, aunque claro, como siempre sentimos la necesidad de encajonar hasta el último alfiler para después encontrarlo sin más demora, resulta que a esto -por el simple hecho de facturar esa voz característica- lo llamamos Death Metal, pero nada más lejos de la realidad, amigos.

Y es que la música encapsulada en este –lo reconozco- notable trabajo, no respalda ni por asomo las trazas más básicas y reconocible de dicho estilo, ya que para empezar sus niveles de agresividad o violencia raspan flagrantemente el cero. Cierto es que la voz y los ánimos de Stanne reflejan en cierto modo ganas de intimidar y tal, pero si eso no lo guarneces con un jodido muro de sonido que viva a las expectativas, aquello que tenemos no es otra cosa que Disney Metal para que los niños lo devoren el sábado al calor de un Nesquick y un plato de galletas. ¡Muy ricas galletas! Pero galletas al fin y al cabo. Y es que ya desde sus más tiernos orígenes, este perverso subgénero fue lo que todo buen deather sabe que es, no siendo eso más que una simple y burda copia, hueca y falsa en sus formas, que sin pretenderlo llegó hasta a eclipsar a su más pura esencia.

Porque el Death Metal no nació para nada más que ofender y poner una clara y luminosa barrera que informaba de que ahí solo entraban los buenos, señores. Es de muy mala educación y poco gusto el confundirse con la turba para conseguir tus propios fines; Y aunque con calidad y buen pulso, IN FLAMES faltaron al juramento desde el mismo instante en que grabaron su primera Demo. Luego, claro, llegó “La Maricona” y ya todo fue “downhill” (como dicen los ingleses) y es que ya lo decía aquél, pollos: “Puede más un inútil con voluntad de hierro, que un superdotado sin genio o carácter”. ¡Pero que vaya! Que por si no lo sabíais, os comunico que “Death Metal Melódico” no es más que una sucia y zafia mentira ¿Sí? Una paradoja absurda sin salida o retorno ¿Me explico? Igual no, pero lo sigo intentando: ¿Tú pides por los sitios chuletas de cordero con azúcar? ¿Le echas por algún casual jodidos Petit Suisses a la paella? ¿Eres de los que mete sobrasada en el Bollycao? ¿Te interesa una moto con las ruedas cuadradas? ¡A qué no! ¡Pues coño! ¡NO VAYAS Y ME PIDAS EL PUTO DEATH METAL MELÓDICO, OSSSSTIASSS! [Me disculparéis la jodida digresión].

El tracklist entero rebosa ilusión, ganas y sobretodo un talento poco usual en nadie de esa edad (salvo por el nefasto apartado a las baterías anteriormente citado, y la presencia casi anónima del bajo), pero inevitablemente algo me viene a la mente y os prometo que no lo puedo impedir: La música de ‘Lunar Strain’ me sigue haciendo cosquillas porque de joven me marcó mucho; Ahora bien, transcurrido el tiempo, observo como aquí hay infinitamente menos de lo que yo veía entonces ¡Y eso que sigo viendo mucho! Pero como bien os decía hace tan solo unos instantes: Algo se perdió por el camino. Entre las mejores destacan sin dudas ‘Starforsaken’ (cualquiera con dos dedos de frente sabe que aunque mal o excesivamente aplicado, el sonido folk-tradicional funciona siempre mejor que las infamias electrónicas de un Dj pulgoso), ‘Everlost’ incluyendo sus dos partes (la segunda, incluso soportando el lastre de las voces femeninas, es soberbia), el agitado binomio ‘Upon An Oaken Throne’ / ‘Clad In Shadows’ y como era de esperar ¿Lo dudas? La infaltable ‘In Flames’.

En síntesis: Cincuenta toneladas de nueces y tan solo un leve crujido ¿Quién da más? Yo no, desde luego. Me quedo con su recuerdo, eso sí, pero las ganas de volver a escuchar este disco, aunque existen, siguen menguando con el devenir del tiempo y seguimos para bingo.

Mención especial para las letras, y es que ahí IN FLAMES sí que jamás han cambiado. ¿No era esto Death Metal? Pues entonces ¿A dónde cojones me vais con todo este puto rollo mítico-cósmico-ecologista? ¿Dónde coño os habéis dejado a los zombis, la sangre y las tripas? ¿A qué o a quién estáis denunciando? ¿Es que no vais a disparar o qué? ¡Se suponía que tocabais Death Metal, joder! Aunque bueno, pensándolo mejor, me va mucho más la pantomima mierdosa esa de los planetas y las estrellitas antes que no la que os traéis hoy día… “Mis papás me esconden la llave del mueble bar para que no cruja la botella de bourbon”, “Os odio a todos porque he perdido la Súper-Pop”, “Me he manchado el mono de kétchup y quiero suicidarme”, etc. En fin, que seguimos para bingo como decía antes; Además, allí se come barato ¿Qué no? Atiende sino al pato ¡Hasta laqueado, oye!

Valoración: 8.7

Mikael Stanne: Voz
Jesper Strömblad: Guitarra, Percusiones & Teclados
Glenn Ljungström: Guitarra
Carl Näslund: Guitarra
Johan Larsson: Bajo

Sello
Wrong Again Records