In Flames - Colony

Enviado por stalker213 el Jue, 15/09/2011 - 21:51
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1. Embody the Invisible (3:37)
2. Ordinary Story (4:16)
3. Scorn (3:38)
4. Colony (4:39)
5. Zombie Inc. (5:05)
6. Pallar Anders Visa (1:41)
7. Coerced Coexistence (4:14)
8. Resin (3:21)
9. Behind Space '99 (3:58)
10. Insipid 2000 (3:45)
11. The New Word (3:18)

1999. Es demasiado tarde ya, me temo. Avanzamos a marchas forzadas hacia el precipicio y nada o muy poco puede hacer nadie al respecto. La barra de progreso rebasa al fin el 50% y definitivamente nos encontramos ante la que sin discusión alguna va a convertirse en una de las “evoluciones” más esperpénticas que se recuerdan ¡Ah! ¡Así está la cosa! Tan solo el vil y nefario ‘Clayman’ del año siguiente nos separa de los que van a proclamarse muy pronto en los nuevos Back Street Boys de la escena metálica. Y sí ¡Afirmativo! Como no podía ser de otro modo (porque me temo que ya nadie va a poder evitarlo) aquí estoy yo para dar noticia de ello…

Verdades como puños queréis ¿No es cierto? ¡Pues ahí va una de las gordas! Este disco es una inigualable obra maestra cuando uno tiene veinte añitos (quien volviera a pillarlos) y tiene el juicio que tiene ¡Pero ojo! Que cuando al fin te enteras de verdad quién es quién y por dónde pisa cada uno, es concluyentemente cuando al punto le ves todas las vergüenzas ¿Qué no? Y es que esto es así, le pese a quien le pese (y ya os digo que pesa), porque innegablemente su entretenido ‘Whoracle’ -título que infaliblemente solo podría incubar un auténtico gilipollas- ya dio muestras de por dónde iban a ir los tiros, pero es que es prenderle la mecha a este burbujeante y espumoso ‘Colony’ y es ver ipso-facto como aquí lo único que pueden servirle a uno son Fantas dobles on the rocks. ¡Uuuuhhh! Cuidado con esssasss Fantasssss ¡Vamos fuertes! ¿Eh? Qué duda cabe, amigos…

Y es que muchas cosas son ciertas ¡Coño! Muchas cosas son ciertas, como por ejemplo que el embalaje que recubre al álbum es impecable (soberbio trabajo de Andreas Marschall a los pinceles y no menos esforzado el de Fredrik Nordström a los mandos de la maquinaria), pero es que es echar a andar la festivalera e inocentona ‘Embody the Invisible’ y aquí está muy claro que ya no se nos va a servir solo a los cuatro gatos que nos relamíamos con ‘Lunar Strain’ hace años, sino que resulta que de ahora en adelante vamos a tener que compartir el menú con el resto de la población que antes se reía de nuestra música; Y eso es algo que no me gusta, señores. No, no… Me temo que eso no me gusta. Pero ¿Por qué? Interesante pregunta.

Pues no me gusta porque además de ser un cabeza-de-ladrillo (que lo soy y además soy el primero que lo ve) también soy un individuo con criterio, capaz de observar con mis ojos (no los de los otros) y sacar conclusiones que me permiten afirmar como aquí aquello que prima son otras consideraciones antes que las meramente musicales, y es que cuando la gente con talento cede su lugar a los mediocres, torpes accidentes como ‘Colony’ es lo que acontece, sin tener que mencionar ya toda la mierda inservible que le sobrevino. ¡Eso sí! Con todo y eso, uno tampoco puede negar lo que es tan obvio, y es que Strömblad (o Benito, si así lo preferís) es un tipo con visión y algo talento ¡Pero claro! Es que es llegar el Manolo y zurriarlo todo por los jodidos suelos. Y es que claro: Con Johan y Glenn fuera del cuadro y Jesper taladrando al pobre camarero ¿Quien iba a ser el guapo que le parara los pies al payaso Popoff? Gelotte no, ciertamente (cuando además acababa de recibir el premio de cambiar las baquetas por una guitarra), pero todavía menos los recién aterrizados Svensson (ex-SACRILEGE) o el obediente Iwers.

Porque yo pregunto ¿Pero vosotros qué cojones os pensabais? Que DARK TRANQUILLITY no atronaron definitivamente hasta su segundo álbum porque sí o que CEREMONIAL OATH entraron en barrena tras su primer LP porque los pececitos de colores son muy bonitos ¡Pues no! No, muñecos, no. Esas cosas tienen un problema de raíz que propicia que éstas pasen, y es que pocas cosas existen tan peligrosas en la vida como que un mediocre pelagatos tenga un pico de oro ¡O todavía peor! Que tenga a su vez capacidad de liderazgo. Y es que uno puede ser un líder nato y al punto también un completo inútil, porque las competencias son una cosa y el carisma otra bien distinta (¿Estáis pensando en lo mismo que yo? ¡Ah! Apuesto a que sí), pero no nos desviemos más del tema, que vuelvo a divagar como los abuelos cuando hablan de la guerra… Así que ¡Al tema!

Jesper anda ya demasiado atareado vaciando botellas. El dinero y la fama le pesan al muchacho. La visión se le nubla más de lo debido y lo que antes salía con la misma facilidad que una divina flatulencia ahora se encalla más de lo habitual, aunque no por ello estemos hablando de un absoluto despropósito. Pero (y el ‘pero’ es importante) ¿Decidme qué pasa cuando un mediocre se pone al mando? ¡Pues no os lo he dicho ya, coño! ¡Colony! ¡Eso es lo que pasa! Pasa que todo se repite más que el ajo. Pasa que aunque en la banda no haya nadie que sepa cantar (y si alguien sabe no lo hace), resulta que a un escuálido mequetrefe se le permite ladrar aunque con ello propicie una truculenta lluvia de diarrea en el estudio y a su vez sobre todos los aparatos. Pasa que los coritos mierdosos de ‘Coerced Coexistence’ o ‘Insipid 2000’ la rompen con furia en los baretos de atolondrados adolescentes y nadie dice nada. PASA que a veces huele a genitales sin lavar; Y amigos ¡No nos engañemos! Ese olor no es plato de buen gusto.

No obstante, siempre te queda el recurso fácil de volver a fusilar a tus maestros una vez más (IN FLAMES beben como descosidos del material más clásico de ACCEPT igual como los locos cosacos del Volga lo hacen con su bendito wodka) y aquí paz y después gloria. El problema, por eso, es que antes lo hacían con gracia (y hasta con clase) y ahora esto no convence sino a un gañán con secreciones de cerumen obstruyéndole el oído ¡Pero que nadie se ofusque, joder! Porque aquí todo es de puta madre y como decía Camilo Sesto en su megahit veraniego: ¡Moooooola Maaaaaazo! Aunque algunos momentos de brillantez –si bien breves- se den cita ocasionalmente. Sin embargo, os lo he dicho ya antes: Eso pasa cuando copian descaradamente a los putos dioses sagrados ACCEPT; Y que nadie me lo niegue, joder.

¡Que nadie me lo niegue! Porque sino aquí voy a tener que partirle a alguien la puta cabeza con una quijada de burro; Y es que aquí estamos entre hermanos ¿Verdad? ¡Yes, indeed! No obstante, aquí hay que tener muchísimo cuidado con la “Invasión de los Ultra-Chándals” porque el rollo va de un planeta donde las chupas de cuero mutan fatalmente en chándals y las greñas descuidadas en mechas chachis y rastitas súper-enrolladas; Y eso –estaremos de acuerdo- no mola nada ¿O sí? A mediodía… ¡Alegría! Y aquí todos sabemos que el rollo de IN FLAMES es hyper-camión –como decía Leticia Sabater- así que nadie se pase un pelo con ellos.

De mientras, siguen sucediéndose momentos de sórdido estrépito (como los tristes gruñidos de Manolo en ‘Scorn’ o el igualmente irritante estribillo del olvidable tema-título) con otros indiscutiblemente meritorios (02:14 en ‘The New World’ o la rica sección intermedia de 'Zombie Inc.'), pero el veredicto es inapelable: Este disco podría haber sido algo interesante y no lo es. Sin embargo, tampoco es un desecho para postergar entre cubos de basura porque al fin y al cabo es un distraído pasatiempo para cuando no tienes ganas de pensar, estando -por lo demás- notablemente ejecutado.

No obstante, y como ya se ha apuntado con anterioridad: El bueno anda demasiado enfrascado apurando las últimas gotas de bourbon de su raquítica botella, los feos (la mayoría silenciosa, vaya) no hacen absolutamente nada que descuadre del guión, y el malo sigue haciendo de las suyas (sin control) privando a este regulero ‘Colony’ de alcanzar un notable justo que sin problemas podría haber conseguido, habiendo dejado hacer solo al borrachín de Benito. Anders Fridén, el gurú ¿No? ¡Ha! Pero imbécil ¿Cómo te permites durante la gira de ‘Clayman’ en Barcelona hacer una broma diciendo que vais a tocar una de Enrique Iglesias? ¿Qué ostias te has creído tú, payaso comemierda? ¿Qué eres mucho más duro? Pffffff…

De nada sirve aferrarse ya al pasado cuando a cada paso que das pisas mierda, my friend. ‘Pallar Anders Visa’ es la pieza acústica de rigor (genérica a más no poder y encima con aparato eléctrico a cuestas) pero que no convence, mientras que ‘Behind Space '99’ demuestra al punto como ya la fórmula se hallaba agotada. ¡Jaque mate al rey de mantequilla! Porque IN FLAMES fueron reyes, sí. Aunque solo de un lastimero sub-género que estaba destinado a desaparecer con la misma poca substancia que apareció.

La verdad que es una pena que yo me haya encargado de esta “obra maestra”, no lo discuto. Pero ¿Qué queréis que os diga? El requisito indispensable para afrontar la reseña no era que el disco entusiasmara o causará fétidas humedades en la bragueta a su autor, sino que éste lo conociera como la palma de su mano, y es que yo este disco lo he trillado cientos de veces; Y por eso os digo que no vale más que un ‘6’ raspado. Si tan solo dos cuernos os parecen insuficientes para tamaña obra (me duelen los dedos de escribir que mis dos cuernos oscilan del 6.4 al 4.0), lo cierto es que me la suda lo mismo que una desafortunada colisión de bicicletas en Shanghái ¿Qué le vamos a hacer? De nuevo os repito lo mismo de siempre: Haberla hecho vosotros ¡No te jode! ¡Nada que objetar pues, coño! Porque encima es que me ha quedado bien y todo ¡Wha, Wha, Wha! ¡Mi teclado es una jodida batería antiaérea y mis palabras, furiosas balas que silban, joder! ¡Es que no entendéis!

¡Hala! Que venga el primero a toserme, cuando lo más probable es que ni lo tenga en formato original o que lo haya escuchado tan solo unas cincuenta veces. La verdad es dura, pero debéis creerme: A los IN FLAMES les interesan más los malnacidos como yo que en su día compraron el disco antes que los ultra-fans entregados como algunos de vosotros que solo los descargáis.

(Risotada de fondo…)

Anders Fridén: Voz
Björn Gelotte:Guitarra
Jesper Strömblad: Guitarra
Peter Iwers: Bajo
Daniel Svensson: Percusiones

Sello
Nuclear Blast