Fanisk - Noontide

Enviado por MeFuMo el Dom, 04/08/2013 - 12:25
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1. I
2. II
3. III
4. IV
5. V
6. VI

Es curioso que el mundillo del NSBM, estadounidense en el caso que nos ocupa, haya conseguido encaramarse como un género propio dentro del Black/Pagan Metal con cierta facilidad. También es cierto que salvo en casos ciertamente descacharrantes se aparca el discurso de razas y medidas del cráneo para abrazar un concepto bastante más místico.

Con las pretendidas formas de un Wagner espacial, el NSBM ha sabido volcarse con medida en un concepto filosófico de trascendencia del "inner self" humano, de pertenencia a un ciclo cósmico eterno. No es novedad, y otros grupos fundacionales del Black como los mismos Emperor han usado y abusado del tema.

Aquí los de Portland desdoblan su idea de grupo en sus dos integrantes. Eldrig diseña e interpreta todas las composiciones para dejar a Vitholf las letras, la voz y el concepto, la idea subyacente en la música. Un concepto semi intelectual que baña a la banda y en el que se revuelca la música sin reparos.

Fanisk, que parece ser basa su nombre en el Fénix, ejemplo de cambio eterno y renacimiento, propone un Black profundo e inquietante, casi espacial, que gira toda su temática lírica en torno a la mayor obsesión del NSBM; la esvástica. Símbolo pagano eterno y alegre emblema del NSDAP, todas las bandas en el NSBM (excepto los casos perdidos que con alguna excepción suelen tener ínfima calidad musical) claman su uso por lo del símbolo pagano eterno pero luego no pueden ocultar su gusto por el rollito pantalones bombachos. La portada de la primera edición mostraba una uber-águila contemplando un sol naciente con una gigantesca esvástica paneuropea modelo NSDAP en su interior. Quizá el simbolismo no era incorrecto, pero en la reedición del disco su nueva discográfica parece que decidió taparla.

Cubierto y dominado por sintetizadores en toda su extensión y dirigido con mano de hierro por una batería programada, Noontide ofrece un repertorio de riffs variadísimo y una estructura golpeada por todo tipo de cambios melódicos que alcanza tal nivel de intensidad épica que llega incluso a abrumar.

Dividida en seis temas marcados con numerales romanos, Fanisk se permite una intro de ocho minutejos disparando synths con un jingle de un discurso en medio que no quiero saber de quién es. Las gotas de interpretación vocal dejan la tónica del disco, ahogadas en la mezcla, manchan unos desarrollos instrumentales trabajados y acertadísimos. Riffs cortantes y con evidente contundencia rítmica se combinan con momentos de interludio en los que trabajan líneas progresivas de una calidad sorprendente.

Si bien multitud de estilos se dan cita y lo sinfónico, aunque sólo sea por la orquestación general a golpe de sintetizador, se podría llamar predominante, los de Oregon consiguen amasar una más que hilada interpretación en la que sobresalen momentos cercanos a lo industrial según el evangelio de Thorns ("V"), perfectas fusiones de folk y ambiental ("III"), recuerdos de batallas pasadas ("IV") o el espeluznante final de "VI" propio de un Black sinfónico enfermizo. El disco es en sí un viaje, una siseante serpiente que intenta reflejar el ciclo solar por medio de estados de ánimo, con poemas a ese culto solar arrastrados de forma aterradora por un Vitholf que clava su interpretación vocal al muro de sonido que le ofrece su compañero.

Un ejemplo excelente de lo que es el NSBM de calidad, y un disco que pese al tiempo pasado sigue emocionando al oyente dispuesto. Música arriesgada, nunca fácil de asimilar, el NSBM tiene en su aplicación faceta Black ambiental algo que sabiamente ha sabido elegir como su sitio y hace que bandas como Kataxu o Fanisk firmen verdaderas obras de arte como el disco que nos ocupa.

Disco que, como obra imprescindible en su género, y hablo del Black Metal como conjunto, se lleva más que merecidamente los 5 cuernos.

Eldrig - Instrumentos
Vitholf - Voz

Sello
Firehand Forge