Fairport Convention - Liege & Lief

Enviado por Onán el Vie, 18/10/2013 - 10:20
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Cara A:

1. Come All Ye
2. Reynardine
3. Matty Groves
4. Farewell, Farewell

Cara B:

5. The Deserter
6. Medley:
-The Lark in the Morning
-Rakish Paddy
-Foxhunters' Jig
-Toss the Feathers
7. Tam Lin
8. Crazy Man Michael

Por Crom santo, ¿de quién es esa hipnotizante voz femenina que abraza la de Robert Plant en The Battle of Evermore? No es un "auto-coro", como podría parecer si uno no se fija mucho: se trata de Sandy Denny, una cantante de folk a la que Led Zeppelin invitó para redondear la faena. La única voz no titular que apareció en toda la discografía de estos capos, e incluso le concedieron la gracia de tener su propio simbolito bizarro en la carpeta de Zoso... sin duda no llamaron a cualquiera. ¿No dan ganas de escucharla por todo lo alto, en primer plano? Acompañadme un momento, os aseguro que en el peor de los casos os vais a quitar el gorro por esta mujer.

Junto a Pentangle, Fairport Convention fue de los pocos grupos ingleses que mezclaron a partir de finales de los 60 música folk con instrumentos eléctricos. El disco que aquí reseño fundó todo un nuevo género popular que reivindicaba raíces nacionales y vino en llamarse electric folk en oposición al folk rock norteamericano.

El grupo, que a día de hoy sigue en activo, sufrió desde sus comienzos innumerables cambios de formación. Sandy Denny fue la segunda cantante femenina, y dejó tras de sí su impronta mágica en tres discos memorables (los tres de 1969) antes de volar por su cuenta unos cuantos años más, tras los cuales fue pasto de una rápida degradación que condujo a su muerte prematura.

Liege & Lief es el tercero de estos discos, y cuarto de la discografía de la banda. Se preparó en un momento difícil: el grupo se había estrellado con la furgoneta, muriendo el batería y resultando heridos de diversa consideración los demás. En estas circunstancias, y tras sustituir al fallecido, el mánager los recluyó en una casa, donde mientras se recuperaban montaron esta colección de canciones. Se trataba, y esta fue en su día la rompedora novedad, de una mezcla de tonadas tradicionales interpretadas en versión libre y unos cuantos temas propios que no desentonaban con el resto. Todo ello mezclando lo eléctrico con lo tradicional, para sorpresa del personal.

La formación con la que grabaron todo esto no es muy atípica, con sus dos guitarras, bajo eléctrico y batería, pero gracias a la intervención del sutil violín de Dave Swarbrick, en perfecta armonía con unos arreglos en todo momento exquisitos, el acompañamiento de las canciones, que a vista de pájaro parece un simple soporte para la línea vocal, es un fin en sí mismo y tiene pasajes de una eficacia y delicadeza extremadas.

Y esa voz... redonda, timbrada y bonita hasta decir basta, elocuente y llamativa sin necesidad de alzarse lo más mínimo. No es cosa mía: a esta chica le dieron varios premios y disfrutó en vida (y después) de un reconocimiento público unánime. Por mi parte no es que crea que lo merezca, es que en los cortes 2, 3 y 4 de este disco me pone directamente de rodillas, y desde la primera vez.

Además es curioso: este formato folclórico cuenta historias de manera cíclica y muy repetitiva, con lo cual cabe pensar que sin entender la letra nos vamos a aburrir, pero esta mujer lo hace imposible porque "cuenta" sólo con su forma de cantar. Lo cual no quita que al conocer la letra la escucha gane muchos enteros; cuidado por ejemplo con la truculenta historia de cuernos y venganza de Matty Groves (aquí dejo una traducción).

Y hablando de cuernos, me vais a permitir que corone con la máxima puntuación a este disco maravilloso, vibrante y único que fundó un género y en el que no hay nada que sobre o que no sea completamente agradable al oído y balsámico para el corazón.

Sandy Denny: Voz
Dave Swarbrick: Violín, viola
Richard Thompson: Guitarra eléctrica y acústica, coros
Simon Nicol: Guitarra eléctrica, acústica de 6 y 12 cuerdas, coros
Ashley Hutchings: Bajo, coros
Dave Mattacks: Batería, percusión

Sello
Island