In Extremo - Madrid (Sala Heineken) 14/03/2007

Enviado por tuuli el Sáb, 17/03/2007 - 22:34
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Desde Teutolandia, y tras suspender su última gira por España allá en el 2005, por fin In Extremo aterrizó en Madrid para ofrecernos un gran concierto que superó todas las expectativas de los que llevábamos ya más de dos años esperando para verlos por primera vez.
In Extremo compone sus propias canciones, pero han sido sus versiones de temas tradicionales y folk de toda Europa las que más fama le han aportado. En sus discos podemos encontrar canciones cantadas en inglés, sueco, irlandés, noruego, latín, hebreo, castellano e islandés entre otros. Su estilo se define como metal medieval, tanto por las melodías como por los instrumentos utilizados.
Esta banda, originaria de Berlín, se formó en 1995 y con su último disco, un recopilatorio llamado Kein Blick Zurück (los que sepan alemán que traduzcan) editado a finales del año pasado, querían celebrar el décimo aniversario de su primer álbum, In Extremo Gold. Esta especial ocasión para la banda nos permitió disfrutar esa noche de canciones de toda su carrera musical, concretamente:

1. Raue See
2. Spielmannsfluch
3. Hiamali Tempore
4. Horizont
5. Wind
6. Wessebronner Gebet
7. Erdbeermund
8. Ai Vis Lo Loop
9. Ave Maria
10. Küss Mich
11. Krumma Visur
12. Sagrada Trobar
13. Omnia Sol Temperat
14. Herr Mandalig
15. Rotes Haar
16. Vollmond
17. (Mein) Rasend Herz
18. Liam
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19. Poc Vecem
20. Nur Ihr Allein
21. Villemann

La cola nos pareció corta cuando llegamos a la calle Princesa sólo media hora antes de que abrieran las puertas, y la verdad es que el aforo no fue muy grande, oportunidad que el público aprovechó para bailar distendidamente.
Casi dos horas de concierto en las que el ambiente de la sala no tuvo ningún altibajo, en las que canción tras canción todo el público se volvía a emocionar al escuchar otra de su interminable lista de preferidas.
Destacaron quizá Küss Mich, Herr Mandalig (o Mannelig) y Vollmond, clásicos que todo el mundo esperaba oír, pero aún así todos y cada uno de los temas fueron recibidos con gritos y saltos. En varias ocasiones, el cantante dejó los estribillos al público y sonrió de buena gana cuando se dio cuenta de que la mayor parte de nosotros sólo cantábamos “lalalala”.
Integrado por siete miembros, se las apañaron estupendamente para moverse todos por el escenario de la Heineken, que si lo habéis visto es bastante pequeño. Atrás quedaban la batería, la guitarra y el bajo, que aunque hacían sus incursiones a primer plano, éste estuvo dominado la mayor parte del tiempo por tres músicos especializados en todo tipo de instrumento medievales y tradicionales, y por el cantante, claro (que también se sacó de la manga algún instrumento). Me gustaría poder nombraros todos y cada uno de los instrumentos que tocaron, pero por desgracia mi conocimiento no pasa de las gaitas, las flautas y el arpa. Así que me ahorraré las ridículas descripciones y os dejaré libertad para que investiguéis. Si tenéis curiosidad, en su web oficial (www.inextremo.com) encontraréis unas completas tarjetas con los instrumentos que toca cada uno e incluso podréis escuchar cómo suenan.
De sobra saben In Extremo el juego que les da tener tantos instrumentos tan llamativos para sus directos, y desde luego saben explotarlo. Llegan a montarse sus propias coreografías sobre el escenario, que supongo que en sitios más grandes serán más impresionantes porque en la Heineken los escasos metros cuadrados sólo les permitían dan un par de vueltas poniendo en peligro las cabezas de sus compañeros. Sin embargo la experiencia les dice qué lugar ocupar en cada momento para que todo se desarrolle sin peligro.
Una banda que disfruta tanto tocando y bailando como lo hace su público. Se puede respirar el buen rollito entre los miembros y cada canción invita a bailar con ellos. Voz impecable del cantante y un buen sonido que permitía distinguir hasta el rasgueo del arpa.
A pesar de no tener muchos seguidores, hacen una música de calidad y lo demuestran en sus directos. Es una banda desconocida que con un poco más de publicidad podría vender mucho por lo curioso de su fusión y por toda la tradición que recuperan en cada disco. Hablo por todos los asistentes cuando digo que ya estamos deseando que vuelvan a España.