Exodus - Impact Is Imminent

Enviado por Hawkmoon el Lun, 20/12/2010 - 21:42
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1. Impact is Imminent
2. A.W.O.L
3. The Lunatic Parade
4. Within The Walls Of Chaos
5. Objection Overruled
6. Only Death Decides
7. Heads They Win (Tails You Lose)
8. Changing Of The Guard
9. Thrash Under Pressure

1990 fue una era de cambios para la escena Thrash y la música extrema en general. La matanza sonora, la distorsión asesina, las baterias machacantes y las voces rasgadas daban paso a una nueva era, que aminoraba la marcha y revestía todos los surcos musicales del sonido de una banda, de una mayor madurez, densidad y en cierta manera, sabia innovación. Las estructuras de los temas se tecnificaban, así como se pulían, del todo, los músicos de esas bandas. Discos como "Rust in Peace" de Megadeth, "Seasons in the Abyss" de Slayer o "Cowboys From Hell" de Pantera, definieron, almenos por el momento, como debía de sonar una banda, en ese nivel, llamado Metal.

Exodus, que siempre fueron considerados los hermanos pobres de Metallica, o los primos maléficos de Anthrax, tenían a sus espaldas, en el citado año, un legado musical que los había encumbrado, a la primera posición, de esa liga de segunda división a la que fueron relegadas bandas del calibre de Overkill, Testament, Death Angel, Forbidden, Destruction o Vio-lence (simplemente por no tener las ventas asesinas de grupos como Megadeth, los citados Metallica o Slayer). "Bonded by Blood" nació, desde su misma edición, como clásico imperecedero y definitivo en el estilo. Un cambio de vocalista (Paul Baloff por Steve "Zetro" Souza, de Legacy, futuros Testament) y dos discazos de alto nivel enérgico, divertido y combativo, como fueron "Pleasures of the Flesh" y "Fabulous Disaster", se coronaban como un momento de oro para la formación, y los fans de la misma, sin duda.

Un año antes de que Metallica se sentasen en el trono de las masas y de que Sepultura arrasase el feudo Thrash con su nueva premisa salvaje y desoladora ("Arise"), Exodus, le iban a demostrar a la parroquia, que quizás no eran los que más vendían, ni los que más salían en las revistas, pero si que eran, los más locos de la escena, y eso, se iba a notar con su nueva afrenta, "Impact Is Imminent". Los metalheads iban a sufrir dolor de cervicales de nuevo, desde luego que si.

Una portada cachonda y muy en la línea del grupo, enseña ya, que pese a que el Metal, vivía en ese momento, una etapa seria, oscura y con aura de denuncia, Exodus, pasaban tres pueblos de ponerse serios y nos iban a dar más riffeo descomunal y machacante, pero con su dósis habitual de buen feeling y risas. La banda de Gary Holt (que para éste trabajo cambiaba a Tom Hunting por John Tempesta en la batería) se nos muestra en un coche, que avanza a toda pastilla por una carretera, y es seguida de cerca, por una enorme bola de acero (que quizás era la seriedad y la ampulosidad del género, que los perseguía para aplastarles, quien sabe). Vamos a por ello, colega. ¿Les seguimos?. Vamos, acelera, Pisa a fondo. No los pierdas, por tu madre, no los pierdas.

Una intro a modo de accidente destapa la caja de los truenos y nos encontramos ante el tema-título, "Impact is Imminent", de buenas a primeras. Guitarras ultracortantes y densas a más no poder, bajo machacón y batería ampulosa (Tempesta ya demuestra porqué, con el paso del tiempo, bandas como Testament o White Zombie, querrían hacerse con sus servicios). Souza es un vocalista ideal para un combo como Exodus, y esa garganta rasgada es un acompañamiento de lujo para la banda sonora esquizoide, en la que se ha convertido la banda. Exodus no han cambiado nada, almenos eso parece, a juzgar por éste primer temazo. Se nota que la banda estaba cabreada.

"A.W.O.L", por su parte, no esconde una energía groovie y con cierta infula Jazzera, eso si, anclada totalmente en el furioso Thrash Metal de la formación, mientras que "The Lunatic Parade", que me trae a la mente su "The Toxic Waltz", parece echar la vista atrás, y rinde pleitesía a las famosas cabalgadas de bajo y batería (con acotaciones danzantes de los seis cuerdas). Desde luego, las guitarras de Holt y Hunolt echan chispas. Producción jodidamente intensa, y ni más ni menos de lo que necesita la banda para sonar acojonante.

"Within the Walls of Chaos", también con un aura muy "Bonded by Blood", deja exhaustos a los oyentes del trabajo a base de la fiera y perfecta conjunción rítmica, veloz y demoledora de Exodus. Impagable la carrera que se pega la voz de Souza contra el imperio guitarrístico, luchando sin parar, para alcanzar el tono adecuado del tema. Groove "Panterizado" y muchas ganas de comerse el mundo. A eso huele el tema.

"Objection Overruled" no cesa en su empeño de destruirlo todo a su paso, y como la bola de la portada que los persigue, el tema se convierte en una enorme esfera, plagada de Metal, cambios de ritmo vertiginosos y agresión, que sin duda, harán las delicias de los fans más antiguos del combo. Sonoridades que hermanan el pasado de la banda y el futuro del género. Geniales.

"Only Death Decides", con cierto aroma a los Anthrax más Thrashers y "ochenterosos" (los del "Spreading the Disease") vuelca toda la calidad del mundo en nuestros humildes oidos y los dejan hechos fosfatina, con tanto riffeo, lineas de bajo percutantes y taladrantes y los solos más lisérgicos que te puedas echar a la cara. Gary Holt es un mesías total en el rollo y el tema no hace más que reivindicar dicha posición. Chulería, vacile y buenas maneras. No se le puede pedir más al Thrash Metal, y si lo haces, es que eres un gilipollas inconformista.

"Heads They Win (Tails You Loose)" y "Changing of the Guard" (con unas armonías muy de la N.W.O.B.H.M y arabescas, bañadas en una piscina de lava volcánica), no tienen traza de querer dar un puto respiro y tiran la casa por la jodida ventana. Está comprobado que para entregar calidad no te tienes que esmerar en crear multitud de pasajes acústicos, temas de 19 minutos ni intros con teclado y coros. Si tu material vale su peso en oro, con cuatro minutos estás sobrado. Si encima dura más, pues eso que ganamos.

"Thrash Under Pressure" (toda una declaración de principios sobre el género y su idiosincracia) cierra el trabajo de 1990 tal y como empezó, y como ha seguido durante todo el rato, es decir, parido entre coros de alucine, unas guitarras afinadas, como para meterle al diablo la cola por el culo y una sección rítmica deliciosamente hermética y orgánica. El bajo no tiene la presencia deseada, ok, pero mantiene un pulso estupendo y llena cada hueco, que el tema pueda tener. Joyaza amena y cañera, que actúa como encomiable cerrojazo.

4 cuernos medios para éste pedazo de disco de Exodus, que no ha pasado a la historia como un clásico, únicamente por llegar en un año en el que muchas bandas, con premisas superiores, monopolizaron las miradas de todo el planeta.

Exodus, al igual que Overkill o Destruction, son puro Thrash Metal y no hay nada mejor que dejarse llevar por el orgullo de la pura crudeza. Amos del cotarro, sin duda alguna, y un disfrute total. Nada mejor que una buena dósis de energia punzante y malsana para hacerle frente a los dias grises.

Steve "Zetro" Souza : Voz
Gary Holt : Guitarra
Rick Hunolt : Guitarra
Rob McKillop : Bajo
John Tempesta : Batería

Sello
Capitol