Esoctrilihum - Eternity of Shaog

Enviado por IchiTheKiller el Jue, 28/05/2020 - 16:02
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1. Orthal
2. Exh-Enî Söph (1st Passage – Exiled from Sanity)
3. Thritônh (2nd Passage – the Colour of Death)
4. Aylowenn Aela (3rd Passage - The Undying Citadel)
5. Shtg (4th Passage – Frozen Soul)
6. Amenthlys (5th Passage – Through the Yth-Whtu Seal)
7. Shayr-Thàs (6th Passage – Walk the Oracular Way)
8. Namhera (7th Passage – Blasphemy of Ephereàs)
9. Eternity of Shaog (8th Passage – Grave of Agony)
10. Monotony of a Putride Life in the Eternal Nothingness

Disco Completo: Bandcamp

El multiinstrumentista francés Asthâghul, perturbada mente que mueve los hilos de la bestia llamada Esoctrilihum, parece que entró con mucha fuerza y ambición en la escena del metal extremo. 4 años en activo, 5 discos, son hasta ahora el legado de esta alma bastante prolífica que sin duda no se da abasto en sacar material muy seguido. Casi como si estuviera buscando desarrollar una especie de Memoria Muscular, repitiendo constantemente un patrón en miras de que, con el tiempo, este salga sin esfuerzo alguno. Técnica que en terrenos musicales no siempre se traduce de buena forma… pero al francés le funciona, con un progreso palpable en cada paso.

La música de Esoctrilihum me recuerda mucho a los alemanes de The Ruins Of Beverast, sustituyendo sus característicos pasajes letárgicos y sofocantes del Doom, con la estridencia y densidad del Death. Y claro, es que ambos grupos comparten un funesto manto de Black, caótico, grotesco y subterráneo, incluso hasta psicodélico por momentos. Con una base sólida de Black/Death semi-disonante, Asthâghul suele alternar bastante con la composición. A veces siendo absolutos protagonistas los riffs trituracráneos del Death Metal sobre una base Black más monótona, contrastando con los pasajes donde se invierte la cosa y el afilado tremolo instala su reinado.

En Eternity Of Shaog, quinto álbum del francés, se agrega un componente extra sobre la base metálica ya bastante afinada y engrasada, una capa de elementos sinfónicos y acústicos de lo más peculiar. Desde pasajes de cuerda, violines y orquestaciones en toda la regla, que no solo sirven de decoraciones para los temas, sino que juegan un papel clave en las composiciones. La curiosa carga melódica que aporta este agregado dibuja inmediatamente una interrogante ¿La atmósfera subterránea y abisal del disco se va a ir por caño? De alguna forma, Asthâghul logra evitar la catástrofe balanceando muy bien las composiciones. El trasfondo conceptual inspirado en la obra de Lovecraft, agrega ese extra, con esa imaginería mítica y una portada que bueno… no está mal, pero quizás peca de ser algo caricaturesca. Se me ocurren otros géneros donde encajaría mejor, como no.

El disco comienza directamente al grano con Orthal. Los primeros atisbos de la bestia Death trituradora que contrasta con la melodía de una guitarra que zumba tímidamente, para luego estallar de forma estruendosa en el remate del tema. Se intercalan en la composición sutiles punteos acústicos que inmediatamente recuerdan al medievo. Como si de visiones fugaces se tratase, sin intentar trasladarnos de lleno a aquella época por supuesto. Solo 3 minutos bastan de un primer tema que ya introduce brevemente buena parte del arsenal de Esoctrilihum. Exh-Enî Söph (1st Passage – Exiled from Sanity) mueve el terreno en términos de intensidad y cambios de ritmo. Bajando un poco las revoluciones a la bestia en su comienzo, donde ciertamente domina una mezcolanza etérea entre las guitarras y los sonidos ambientales. El gruñido grave de ultratumba recitando su mantra engancha y conduce durante las diferentes fases del tema. El manto sinfónico del disco comienza a florecer en Thritônh (2nd Passage – the Colour of Death). Arrancando con la trituradora trabajando nuevamente a máxima potencia, acompañado la entrada de unos intensos violines que al comienzo parece tímidos, entran y desaparecen, pero eventualmente toman protagonismo en el desenlace final de tema. Los violines siguen con su faena en Aylowenn Aela (3rd Passage - The Undying Citadel), esta vez como amos y señores de la composición. Con mucho dramatismo y sobriedad relevan a los riffs, que esta vez se conforman con el rol secundario.

La cosa pinta bastante bien superando ya la primera mitad. Shtg (4th Passage – Frozen Soul) se presenta como un respiro necesario, alternando suaves melodías de piano y sintetizadores con una breve sección metálica. El tremolo despiadado y los punteos medievales llegan de vuelta en Amenthlys (5th Passage – Through the Yth-Whtu Seal), protagonizando un paisaje subterráneo que se desmorona, dejando entrar los rayos de luz que caen desde la superficie. Ciertamente se comienza a notar cierto aire épico y guerrero desde el último tema, que se continuaría desarrollando en el resto del disco. Prosiguiendo con Shayr-Thàs (6th Passage – Walk the Oracular Way) que hace gala de unas elegantes orquestaciones que completan la tormenta inclemente y Namhera (7th Passage – Blasphemy of Ephereàs), de carácter más bizarro, con un aullido psicodélico de fondo que bien podría ser la sonoridad insignia de alguna tribu perdida en el inframundo. El inminente cierre del disco llega con la dupla Eternity of Shaog (8th Passage – Grave of Agony), bastante más convencional para los estándares de Esoctrilihum y Monotony of a Putride Life in the Eternal Nothingness que se luce con una atmosfera doomesca, burbujeante y psicodélica, que construye y remata para su final con los últimos acordes de tremolo que se desvanecen en la lejanía.

El francés Asthâghul demuestra con su quinto disco que está dirigiendo a la bestia por el camino correcto, evolucionando un paso a la vez. Aún queda bastante tela por cortar, pero el talento y la dedicación sin duda ya están dejando sus frutos.

Cuatro Cuernos

Asthâghul: Todo

Sello
I, Voidhanger Records