Entombed - Monkey Puss: Live in London

Enviado por Hawkmoon el Jue, 24/11/2011 - 22:29
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1. Living Dead
2. Revel in Flesh
3. Stranger Aeons
4. Crawl
5. But Life Goes On
6. Sinners Bleed
7. Evilyn
8. The Truth Beyond
9. Drowned
10. Left Hand Path

Grabado en Londres, en 1992, en pleno tour del "Clandestine" (aunque el trabajo fuese editado en 1999), siendo inicialmente un "bootleg" (Earache decidió que el sonido pasaba el test de calidad y, de paso, se ahorraban el dinerete de prepararlo todo para un "live". De una idea descartada de cara a tener un VHS en vivo, con el tiempo, se pasó a tener DVD en vivo y CD), "Monkey Puss: Live in London" no llega en un momento realmente potente y cañero en el reino del combo liderado por Nicke Andersson (antes de fliparse vivo con The Hellacopters).

"To Ride, Shoot Straight and Speak the Truth" y "Same Difference", los discos que Entombed nos cagaron trás la colosal era del "Wolverine Blues", no funcionaron como se esperaba y la parroquia castigó la transmutación de la banda (de guerreros deathers a rockanrolleretes oscuros) con una indiferencia total. Solo diré que en 1997 ví a la banda presentando el "To Ride..." (como teloneros de Machine Head) y no les hacia caso ni el apuntador. Todo el mundo se había olvidado del poder de un combo como Entombed. Exiliados por propia opción. Querer distanciarse del camino original, de lo que nos mola a los fans añejos, los que nos corremos con el material primigenio, a veces da buenos resultados. A veces, joder, no. A Entombed el querer sonar "garajero-groovielones" y con una suciedad "Motörheadiana" les salió caro. Si ya eres un puto astro haciendo Death cañero, ¿para qué coño me cambias y te me conviertes en un desaliñado que solamente quiere tocar cuatro acordes por tema?

La horda de fans desapareció de la noche al dia. El inicio de milenio no pintaba bien para los señores que un dia le regalaron "Left Hand Path" o "Clandestine" al mundo de la música. Por eso llegó, raudo y veloz, el disco que, a modo espejismo, a modo "revival", nos iba a contentar, reviviendo una etapa gloriosa del género extremo. 1999 no era 1992. Mucha mierda cambió. Muchos dioses cayeron. Muchos otros, lamentablemente, aún malviven, como zombies, buscando saber quienes eran y de dónde vienen. El Death Metal ya no es lo que era. Andamos jodidos. Pero, leches, pongámonos rollo abuelo y tiremos del concepto batallita. "Me acuerdo cuando yo era pequeño y mi abuelo me daba un puto Werther's Original". Ese palo. "Recuerdo cuando Entombed hicieron temblar el reino del Death". De eso va "Monkey Puss". De recordar, de ponerse melancólico, cipotón, agresivo.

Máquina del tiempo, señores. 1992. Bruce Dickinson mola más que nunca en Iron Maiden. Seguro que nunca se pira (jejejeje). Metallica se están haciendo inmensos. Ni que decir de Pantera, que apestan a futuros amos del cotarro. Sepultura están arrasando. Rob Halford se ha largado de Judas Priest. El Death Metal, el hijo, bañado en LSD y pecados infernales, del Thrash Metal, está pegando fuerte (pasando de comentar la puta era grunge). Uno de los máximos paladines, y con solamente dos discos a sus espaldas, se bate el cobre en los escenarios de medio mundo para demostrar que en Suecia hace tanto calor como en Florida o en la Bay Area. Responden al nombre de Entombed. Y vienen a aplastarte. A tí y a toda tu gente. Tu perro, sí, el puto cachorro, incluido en el lote. Entombed no tienen piedad. Aún no son "rockeretes". Ahora estamos en su periodo salvaje y violento. El mejor momento para vivir en vivo. No ví a Entombed en directo hasta 1997. Me apetece la hostia comerme la movida. ¿A tí no? Pues menudo gili, colega. Sígueme, anda. No te pierdas a Entombed. Y menos ahora. Avión y para Londres.

Los primeros rugidos del público se hacen notar. Ya comienza la historia. Sin preguntar, sin presentación, la cosa se dispara sola. "Living Dead" y "Revel in Flesh", bien durotas y con un sonido, aunque mejorable orgánico y voraz, nos plantan ante "Stranger Aeons", una de las máximas joyitas de la banda y que suena de maravilla. Guitarras que cortan tendones y agresividad que deshace cojones. Y de rodillas ante la voz de Petrov, nene. Tan animal en vivo como en estudio. Roaaaaaarrrghhhhh (que dirían Voivod).

"Crawl", "But Life Goes On" y "Sinners Bleed" (con unas baterias que se salen. Aplausos para el señor Andersson) mantienen un pulso estupendo entre brutalidad y sonido decente. Todo lo "decente" que puede ser el hecho de que en el escenario estén tocando Death Metal unos desequilibrados mentales de grado superior, jejeje. Entombed cumplen, y más que bien, trasladando la intensidad que estampan en disco al mundo del directo. Sudan la camiseta, hacen que tú sudes la tuya y el sonido les acompaña. Más crudo, menos certeros. Pero bizarramente cabrones. Suecia le pisa los talones a Florida.

"Evilyn", "The Truth Beyond" y "Drowned", que combinan de forma certera el guitarreo con sonido de acero, galopante, unos bajos muy vivos y un Petrov en su cima como vocalista de Death, encienden la mecha de la esperanza en los que recordamos este momento. Si fueron capaces de parir semejantes canciones, coñes, serán capaces de volver a parir del mismo tallaje. Digo yo...

"Left Hand Path", el máximo himno de Entombed, y que, cómo no, cierra el evento, la reunión de metalheads sedientos de sangre e historias enfermas, suena, como el resto de tracks, gloriosamente directo, muy cerca, como en la cara. Mejor aún. Como si la movida te rodease. Las cuerdas se dispersan, las voces atacan por todos los rincones, la batería resuena sin dejar espacio a que puedas pensar, ni moverte. Hipnótico puñetazo en el hígado. Impagable, del todo, la parte final. Extasis total. Técnica, feeling...humo. Todo arde ya...pero los tios nos deleitan con sus buenas formas, con su rollo "bluesy". Un vacile total. Chulería sueca. Himno eterno.

4 cuernos (medios) para "Monkey Puss: Live in London". Disco en vivo con mogollón de encanto, material vibrante y vísceras. Muchas vísceras. Momento de oro en el género. Eras de putísima madre. Irrepetibles.

L.G Petrov: Voz
Alex Hellid: Guitarra
Ulf Cederlund: Guitarra
Lars Rosenberg: Bajo
Nicke Andersson: Batería

Sello
Earache