Emerald Rain - Broken Saviours

Enviado por Gibson el Mar, 03/11/2015 - 15:43
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Vuelvo a incidir en la siempre olvidada (para algunos) década de los 90s donde el Hard-Rock de corte melódico llegó a pasar a un 'status' underground, en favor de otros estilos musicales. Pero ello no fue en ningún caso un verdadero impedimento para que en dicha época se continuase ofreciendo calidad, con bastantes trabajos discográficos interesantes para el eterno y fiel seguidor de este tipo de propuestas y que siempre merece la pena rescatar.

Y a este respecto, me va a servir como magnífico ejemplo el primer álbum que editaron en el año 1997 los canadienses Emerald Rain, cuyas influencias musicales más obvias proceden de sus compatriotas Harem Scarem, que deslumbraron en el año '91 con su debut-homónimo y que ratificaron su grandeza como grupo un par de años después con su obra magna "Mood Swings", un trabajo básico para los amantes del Hard/AOR.

Este "Broken Saviours", que hoy traigo, está cargado de melodías hardrockeras bien trabajadas en el plano interpretativo y que saben enganchar súbitamente al seguidor de este tipo de sonidos, con temas donde despuntan los buenos arreglos y los estribillos pegadizos.

Además, las líneas vocales están conseguidas -con un manifiesto toque elegantón- a cargo del cantante Murray Daigle, que cumple aceptablemente con su labor y que se complementa a la perfección con la magnífica sección instrumental (pilar fundamental en el cual se sustenta la atractiva propuesta de este grupo), donde destaca sobremanera la fenomenal tarea que desempeña Mike Dmitrovic... siendo, ciertamente, sus riffs y solos en las seis cuerdas lo que más llama la atención de este debut discográfico de los canadienses.

Y es que desde el inicio, estos Emerald Rain nos certifica sus buenas maneras dentro del terreno Hard/AOR con el tema-título "Broken Saviours", de onda positivista y con un sonido de guitarra que llega a recordar en todo momento a los Van Halen de los 80s... También logran convencer con el siguiente "Heart Of Stone", nuevamente con el guapo riff de guitarra tomando protagonismo; Sin embargo, y aunque se adivinan buenas ideas, no llegan a fascinar en demasía con el medio-tiempo "In My Eyes", al que se le intuye que le hace falta un leve empujón para que llega a enganchar del todo al oyente.

Este debut discográfico contiene dos temas de ese imprescindible momento baladístico que todo buen álbum de Hard-Rock melódico, que se precie de serlo, debe poseer; y éstos hacen acto de presencia en "Heaven's Light", con un toque melancólico en su definición (destacando los sublimes coros en el estribillo); mientras que "Desperation Sleeps" resulta más logrado en su interpretación vocal, en una pieza electro-acústica -como ésta- bien desarrollada a lo largo de su minutaje.

Entremedio de estas dos baladas anteriormente mencionadas, encontramos dos temas donde los canadienses vuelven a mostrar su buen nivel; así que tanto "Heart On The Line" -con su atrayente sencillez rítmica que entra desde la primera escucha- como los aires rockanrollescos de "High Road To Nowhere" (siendo uno de los temas mejor valorados del plástico), donde Mike Dmitrovic nos regala su destreza en las seis cuerdas, sobre todo en el punteo, certifican un tramo central del disco cuya solidez se hace patente.

Y no decae ni un ápice el cautivador planteamiento musical de Emerald Rain en el recorrido final con el pegadizo tema "Dream Angel", en el cual el sonido de la guitarra y su guapo estribillo (de connotaciones AOReras) lo convierte en otro corte a tener muy en cuenta. Aunque para el que suscribe, el grupo alcanza su punto más alto, en cuanto a inspiración, con el rompedor "Fortune Never Found"... añadiendo un trazo de velocidad en la sección instrumental y cuyo trabajo en la guitarra resulta -quizás- lo más relevante de toda esta obra. Enorme pieza.

Al igual que ocurriese con el tercer tema del disco ("In My Eyes"), el mediotempista "Misery Loves Company" tampoco llega a convencer de pleno, derivando en un tema previsible que no sorprende en demasía como otros cortes del álbum si logran hacer... No obstante el cierre con "When You Go" nos deja un gran sabor con su ritmo acertado en una línea melódica de bella factura, con sencillez, pero a su vez con clase.

En definitiva, notable álbum el que se marcaron estos canadienses en un año como 1997, corroborando que por aquel entonces se continuaba realizando Hard-Rock melódico de calidad, a diferencia de lo que puedan pensar algunos sobre una década como la de los 90s.

4 horns.

Murray Daigle: Voz
Mike Dmitrovic: Guitarra
Sean Gregory: Bajo
Lorne Boyle: Batería

Sello
Frontiers Records