Embrionic Death - Stream of Solidarity...

Enviado por Kaleidoscope el Sáb, 07/12/2019 - 03:18
4414

1. Sperm to Egg (06:02)
2. Savoir-Faire (05:01)
3. Our Life as Myself (06:08)

Full demo

Y parece que las sorpresas nunca se acaban...

Una afición personal es empeñarme en buscar death metal técnico o extraño de la vieja escuela, pienso que fue allí donde realmente se presentaron ideas interesantes y además no se perdía la esencia del género. Las baterías triggereadas, producciones cristalinas y composiciones frías y mecánicas no me interesan, en la old school ser enrevesado o técnico tenía sentido, y ese era sonar retorcido. Grupos como los primeros At the Gates, los Sentenced del “North From Here”, Demilich, Atheist, los Atrocity del “Todessehnsucht” o los Gorguts del “Obscura” eran algunos ejemplos del artesanal, hermoso y asfixiante arte de elaborar laberintos indescifrables en mástiles de guitarra, son un vivo ejemplo de cómo la técnica puede jugar a favor de la intención y de cómo no caer en la masturbación gratuita, que es uno de los peores males que ha sufrido el Death Metal.

Entre esos grupos técnicos escogidos que hicieron las cosas bien se encuentra un grupo de muy corta vida con una evolución absurda e inexplicable. Empezaron tocando un death metal grotesco, sucio y brutal muy en la onda de los primerísimos Carcass y pasaron a tocar...algo que difícilmente se puede describir, se podría decir que su última demo es lo más cercano que había al irrepetible e inigualable “Obscura” por 1993, es muy admirable e impresionante que un material de esta calaña ya hubiese salido en 1993, aunque por otra parte tampoco es tan raro teniendo en cuenta que 1993 fue EL año para el Death Metal técnico y progresivo de la vieja escuela.

Ya desde el segundo uno la reacción inmediata al escuchar la música de estos Embrionic Death es pensar “qué coño está pasando”. Unos riffs disonantes de vértigo que parecen la viva encarnación de la esquizofrenia y la ansiedad, un bajo que recuerda a los primeros Atheist y una batería polirrítmica que no hace más que enredar todo en el mejor sentido de la palabra. Entrar a describir con detalle la música de “Stream of Solidarity...” es literalmente meterse en aguas pantanosas; aquí encontramos influencias muy variopintas: Jazz, rock progresivo, muchísimo de los primeros Atrocity (se nota que son fanáticos del “Todessehnsucht”), Atheist, bastante de Cross Fade tanto en la voz como en las guitarras, algo de los Death progresivos, un poco de Nocturnus, disonancias y estructuras fumadísimas que por aquel entonces estaban muy lejos de ser algo común, y hasta me atrevería a decir que algo de los primeros At the Gates por la forma de componer los temas con esos tremolo picking de espiral que se intercalan en vaivenes de tempos dispares y contrapuntos constantes que hacen que el cerebro se te funda en el proceso. Todo suena caótico, pero lo curioso es que nada es gratuito porque cuando te pones a escuchar con detenimiento “Stream of Solidarity...” se muestra como música cuidadosamente compuesta, que tiene patrones reconocibles y organizados, algo así como un “caos ordenado” y es que, dentro de lo compleja y cambiante también hay espacio para lo memorable, porque sí, esta demo es más "catchy" (pegajosa) de lo que debería ser.

Aunque tampoco nos engañemos, “Stream of Solidarity...” es posiblemente una de las mayores rarezas y bizarradas de la vieja escuela deather, pero su complejidad compositiva está lejos de un “Obscura”, “The Red Sky in the Sky is Ours”, “North From Here”, Unquestionable Presence”, “Todessehnsucht”, “Focus” o un “Human”, pero en donde tiene pocos rivales es en la labor de transmitir esa sensación de estar dentro de la cabeza de un loco encerrado en un manicomio con una chaqueta de fuerza.

Por mucho que me gustaría pararme a destacar muchos minutajes a lo largo de la demo como buen freak que soy sé que se haría muy pesado, porque son apenas 17 minutos, pero es que en ese tiempo pasan TANTAS cosas que es difícil de creer, aunque no puedo evitar hablar sobre la última canción: “Our Life As Myself”, y es que esta canción tiene mucha chicha, puesto que ahí hay cosas que solo se escuchan en esta demo, cosas que dejan a grupos recónditos, oscuros y extravagantes como Funcunt como música de feria navideña al lado.

“Our Life As Myself” explota muchos más elementos mostrados a pinceladas en las dos canciones anteriores, para empezar su uso de armónicos es absurdamente alienígena y extraño. Hay riffeo deather más “estándar” que se intercala con melodías y baterías de otro planeta o dimensión, los armónicos artificiales se usan como una especie de pito que marca los cambios en varias partes y el bajo hace lo que le da la puta gana sonando casi más alto que las guitarras. La parte que deja patidifuso ya, por inesperada y realmente única son los dos últimos minutos y medio de la canción que empiezan a partir de aquella sideral y onírica acústica acompañada de voces limpias, aquí la guitarra solista empieza a hacer unos sonidos o unos chirridos que soy incapaz de descifrar qué coño son o cómo se tocaron (creo que el efecto se logra con un diapasón y una guitarra), y es aquí donde la palabra “alienígena” sale a flote una vez más, pero esta de la manera más literal y menos gratuita posible.

“Stream of Solidarity...” es una demo que, increíblemente, es completamente desconocida y es algo que me extraña teniendo en cuenta lo peculiar y experimental que suena, incluso a día de hoy, usualmente el tiempo da el reconocimiento que se merecen artefactos como estos y se les hace culto, pero con Embrionic Death no es el caso, son tres pelagatos los que le conocen, pero nunca es tarde para darlos a conocer. No inventaron nada como tal, pero seguramente sea una de las mayores sorpresas que te puedas topar en la era de oro del género.

Es una pena enorme que nunca hayan sacado un álbum, porque aquí había un potencial incalculable, y sé que suena atrevido, pero tal vez si continuaban hubiesen sido capaces de hacer un álbum casi tan poco convencional, vanguardista y técnico como “Obscura”, pero eso es una incógnita que, lamentablemente, nunca será resuelta.

Y esa portada...tan surreal, indescifrable e inefable como la música.

Puntuación: 8.7

Rick Vera: Bajo, Batería
Pete Manglaviti: Guitarras, Diapasón
Brian Herman: Voz, Guitars

Sello
Independiente