Edoma - Immemorial Existence

Enviado por Mendoza M. el Dom, 27/09/2020 - 05:36
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1. Gates
2. Herald of Death
3. Edoma
4. Northern Heart
5. Depletion of Faith
6. Labyrinth of Torment
7. Last Hours
8. Demons of Eternal Twilight
9. Permafrost

Álbum completo

Los rusos Edoma nos presentan en su debut, este "Immemorial Existence", una propuesta que sabe acoplar los elementos más distinguibles y primordiales del Black contemporáneo para crear un estilo bastante atractivo y muy salpicado, hasta podría decirse empapado, de prolijidades puramente deathers que ayudan a redondear un producto realmente sólido y notable.

Si bien esta mezcla entre el Black y Death se ha convertido en algo ya bastante cotidiano, será esta mezcolanza el factor que dote a este "Immemorial Existence" de personalidad. Los rusos demuestran estar bastante alejados de la inventiva de los virtuosos del género, pero saben suplir sus carencias con una entrega innegable, lo cual para mí siempre va a ser muy importante. Todo lo que se montan yace bien articulado entre una producción justa, quizás sin muchas alegrías, pero que permite que todo pueda sonar en relativa armonía. A esto le sumamos una gran solvencia interpretativa por parte de un conjunto que basa su poderío en una voz aguardentosa y en todo lo que les pueda ofrecer una guitarra bastante potente, la cual también sabe gargajear unos interesantes segmentos melódicos que aparecerán muy de vez en cuando y de cuando en vez.

Tras una introducción meramente protocolar, el grupo se dedica casi exclusivamente a amedrentar al oyente mediante un estilo moderno, con mucho movimiento en percusión y un constante estimulo deather que cubre los segmentos más importantes de cada canción. Será este roce constante, este cruce de influencias el que nos permitirá dar con temas de buen pedigrí, tales como la gran "Herald of Death", "Northern Heart" o la magnífica "Depletion of Faith", composiciones que saben entrar en contacto con lo que haga falta para erigirse, de entrada, como lo más notable del disco.

Aunque a priori más toscos, el resto de temas comparten como punto en común una base rítmica muy tensa y que da poco respiro. Son canciones que saben jugar con el medio tiempo y con los matices, como bien pueden ser la homónima "Edoma", la cual constituye un claro ejemplo de cómo recuperar cierta esencia clásica. En cambio, la evidente y divina división en bloques de "Labyrinth of Torment" rozan un nivel muy alto, lo cual le otorga un plus de variedad extra que jugará muy a favor del álbum durante el resto de su extensión.

"Last Hours" ejecuta un inicio a todo vértigo que se solapa con una marcha a medio tiempo bien entretejida, con muy apropiados cambios de esquema y un bajo que ofrece valiosos aportes en los momentos más álgidos de viscosidad deather. Un impactante final delineado a punta de melodía y juegos de platillos de los que me gustan arrastran el tema por un páramo desértico de los que dan gusto. Por su parte, "Demons of Eternal Twilight" es otra composición fácil de descifrar. Con un balanceado acople de guitarras, los rusos tiran más de épica que de otra cosa. La versatilidad vocal es apreciable y redondea buen nivel, mientras que la producción acompaña lo justo y esculpe un tema bastante beligerante que garantiza un enorme disfrute.

El noveno y último tema, "Permafrost", se abre paso a codazos y vocifera a todo lo que da. Mucho ojo con esa percusión que pide guerra al mismo tiempo que entabla conversación íntima con un bajo, nuevamente, muy contundente y que ofrece buenas sensaciones en todo momento. Las habituales excursiones instrumentales derrochan feelin' y ofrecen una sensación de refriega constante, con pequeñas prolijidades en el tratamiento del sonido y una agresividad bien enfocada que le disecciona segundo a segundo el alma a un temazo cuyo seis minutos se pasan volando.

He aquí un trabajo redondo, tajante, con un sonido muy adecuado y que va directo al hueso, sin pasar por aduana. La mezcla entre el Black y el Death está lograda con algo de elegancia, sin profundizar demasiado en detalles, pero con la técnica justa para sacar el carro adelante. Todo esto por parte de un combo que me da la sensación de que optimiza sus recursos al máximo y el resultado es un "Immemorial Existence" muy espeso, sumamente divertido en líneas generales y que no busca redescubrir la vida. Cuarenta minutos de puro deleite. Cuatro cuernos.

Pavel Kurakin: Voz, bajo
Dmitrii Bondar: Guitarra
Nil Gorbunov: Guitarra
Pavel Mosin: Batería

Sello
Morning Star Heathens