Edenbridge - Sunrise in Eden

Enviado por Vesper Lynd el Mar, 24/08/2021 - 18:35
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1. Cheyenne Spirit - 05:35
2. Sunrise in Eden - 08:32
3. Forever Shine On - 05:02
4. Holy Fire - 04:48
5. Wings of the Wind - 05:04
6. In the Rain - 04:30
7. Midnight at Noon - 04:11
8. Take Me Back - 04:16
9. My Last Step Beyond - 10:44

- Disco Completo -

Edenbridge es una banda austríaca de metal sinfónico con influencias progresivas, de los pocos grupos del género oriundos de ese país, al igual que Visions of Atlantis. Fue fundada por el guitarrista de la escena underground progresiva Lanvall y su novia de entonces y actual pareja, Sabine Edelsbacher. Siempre los he visto como una banda de segunda división, porque a pesar de que ya sobrepasaron los veinte años de carrera nunca lograron alcanzar el estatus magno dentro de su escena. Su música es similar a Nightwish, pero son más melódicos y progresivos, es una banda muy diferente a los pilares del metal sinfónico.

Por lo general, cuando se describe a un grupo que no es tan famoso, se los compara con Nightwish, los exponentes de la vertiente más power metalera (Amberian Dawn, Visions of Atlantis, Xandria) o Epica, la más agresiva y pesada (After Forever, Diabulus In Musica) o los primeros Within Temptation, más góticos y orquestales (Delain y Leaves’ Eyes, por ejemplo). Pero a Edenbridge me resultó muy difícil clasificarlos, yo diría que la banda más similar que encuentro es Ex Libris, el grupo de Dianne Van Giersbergen, por los elementos progresivos. Son una banda muy melódica y de música tranquila, para nada pesada y no apta para todos los oídos, porque esa suavidad musical puede llegar a aburrir en algunas ocasiones. Los austríacos son un grupo de culto dentro del symphonic metal, nunca alcanzaron la fama y notoriedad de las estrellas del género, a pesar de haber firmado con sellos importantes, como Napalm y Steelhammer.

La discografía de Edenbridge es un tanto irregular, los álbumes que recibieron mejores críticas son este debut, “Arcana” (2002) y “Shine” (2006). Sin embargo, nunca sacaron una obra maestra digna de mención como el “Oceanborn”, “Vovin”, “Mother Earth” o “Neverworld’s End”. Fueron estancándose en su sonido y repitiendo la misma fórmula una y otra vez, además de acortar la duración de las canciones para volverse más comerciales. Por lo tanto, no voy a molestarme en reseñar su extensa discografía completa, pero este debut sí me parece digno de ser rescatado, ya sea por simple curiosidad o porque a pesar de sus debilidades son un grupo donde podemos encontrar material notable si indagamos un poco en sus primeros álbumes.

Cuando uno lleva tantos años escuchando metal sinfónico se cansa de oír siempre las mismas cuatro o cinco bandas y comienza a buscar a aquellos que nunca lograron ser unas estrellas a pesar de que trabajaron duro para conseguirlo. Es sabido que más allá del talento, a veces es necesario estar en el lugar correcto en el momento adecuado, este grupo si bien pudo lograr un éxito moderado jamás tendrá el éxito de unos Nightwish o unos Epica y seamos honestos, tampoco poseen a un compositor virtuoso como Tuomas Holopainen o Mark Jansen.

Respecto a Sabine Edelsbacher, es una vocalista de carácter dulzón y suave y con una notoria personalidad, ni de lejos podemos considerarla un portento dentro del género, por lo que algunos críticos consideran que carece del carisma y la capacidad de conmoción que poseen las divas del género: Tarja Turunen, Sharon den Adel, Floor Jansen y Simone Simons. Mi opinión sobre este asunto es que, si te gustan las voces de Liv Kristine y de Sharon, no tendrás problemas con el timbre de la austríaca, que, si bien no alcanza el nivel de ambas, podríamos definirla como una aprendiz o digna sucesora. Lo suyo no son las notas altas y la demostración de potencia y poderío vocal a lo Tarja, sino que se mueve por otros derroteros, más abocada a la melodía y la suavidad que a sonar como una diva de la ópera, lo cual se ajusta a la perfección con el sonido del grupo.

Lo que podemos encontrar en este debut, “Sunrise in Eden” es un symphonic power metal de ambiente happy digno deudor de los citados finlandeses y de sus abuelos Helloween, con algunas influencias progresivas cortesía del guitarrista fundador, Lanvall. Prueba del sonido de Edenbridge son la inicial “Cheyenne Spirit”, canción entretenida, dulzona y entrañable, un tanto azucarada podríamos decir, como “Forever Shine On”, de carácter más acústico y relajado, donde los teclados adquieren protagonismo, al igual que “Take Me Back”, escrita para que se luzca la voz de Sabine, por supuesto. Por otro lado, la homónima “Sunrise in Eden” es uno de los tracks más complejos del disco, donde sale a relucir la creatividad del guitarrista y principal compositor: aparecen flautas y melodías orientales que me remontan a algunos elementos que harían los After Forever más adelante, en una vertiente mucho más agresiva, claro está.

Las cuatro canciones siguientes me remontan a los primeros Nightwish de la era Tarja, power metaleras y sinfónicas, claras deudoras de los finlandeses. Aquí es donde aparece la angustia de las influencias, muy común en un álbum debut como éste: “Holy Fire”, “In The Rain”, “Wings of the Wind”, “Midnight at Noon” son temas genéricos; correctos y agradables de oír, por la excelente instrumentación de parte de los músicos y la labor competente de la señora Edeslbacher, pero no es nada que no hayamos escuchado antes.

Si hay una canción que vale la pena rescatar de este LP es "My Last Step Beyond", de diez minutos de duración y evidente influencia progresiva. La canción mejor lograda de todo el disco, con cambios de ritmo, guitarra acústica, eléctrica y un solo espectacular con tapping incluido, además del piano que suena precioso. Demasiado bueno para ser un álbum debut y supera la mitad de las composiciones anteriores.

Respecto al ambiente del metal sinfónico, durante años me quedé con los grupos más conocidos y prestigiosos y ni me molestaba en ahondar en las olvidadas, las llamadas de segunda categoría (Visions of Atlantis, Delain, Amberian Dawn, Imperia, Sirenia, entre otras.) como Edenbridge. Esos grupos batalladores que por mucho que se esfuercen y por más décadas que arrastren a sus espaldas tratando de alcanzar mayor notoriedad, siempre van a ser eclipsados por los titanes del subgénero.

Por eso me pareció importante traer a un grupo como este, una banda con una propuesta diferente y evidente potencial, con una vocalista con personalidad propia y músicos talentosos. La verdad es que me llevé una grata sorpresa y a pesar de que no inventan nada, son unos dignos representantes del estilo que practican. Recomiendo sin dudar su laureado “Shine” y debo confesar que me da pena que no lograran construir una carrera sólida con algún disco que los catapultara a la cima, pero bueno, no todas las bandas tienen tanta suerte. Tres cuernos dignos para los austríacos Edenbridge y su ópera prima, por cierto, la portada es espectacular, muy propia del metal sinfónico, repleta de épica, grandilocuencia y ambiente happy power, con esas preciosas escaleras que dan paso al Edén o como lo llamamos coloquialmente, el paraíso.

Lanvall (Arne Stockhammer)- Guitarras, teclados, composición, letras.
Sabine Edelsbacher - Voz
Kurt Bednarsky - Bajo
Roland Navratil - Batería
Georg Edelmann - Guitarras

Sello
Massacre Records