Drudkh - Кілька рядків архаїчною українською (A Few Lines in Archaic Ukrainian)

Enviado por MeFuMo el Jue, 17/06/2021 - 21:13
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1. Золотий кінь (Golden Horse)
2. Вогняний змій (Fiery Serpent)
3. Його двадцять четверта весна (His Twenty-Fourth Spring)
4. Осінь в сепії (Autumn in Sepia)
5. Всі відтінки тиші (All Shades of Silence)
6. Ніч крокує до свого трону (The Night Walks Towards Her Throne)

Disco completo

Pese a su relativo oscurantismo y su visión ciertamente poco comercial de lo que es el Black Metal, los ucranianos (o ucranios) Drudkh llevan una envidiable carrera en la que acumulan once largos, además de algunos EPs y splits. Supongo que a esto contribuye una formación ciertamente estable y una inexistente presión creativa que ha permitido a Saenko, Thurios y compañía desarrollar sin prisa, pero sin pausa, un universo musical reconocible en el que ha habido concesiones a la experimentación, la furia despellejante y las melodías entre la niebla.

Concesiones en su justa medida, porque Drudkh, en esencia, sigue un manual de estilo monolítico que convierte sus composiciones en behemots que avanzan siempre a velocidad de crucero. Todo con unas temáticas que abrazan el romanticismo nacionalista, la melancolía, nacionalista o no, y el abandono del mundo material a través de la naturaleza eslava.

Кілька рядків архаїчною українською, o A Few Lines in Archaic Ukrainian, es en realidad una compilación de seis temas, recuperados de tres splits. El primero lanzado en 2015 con los clásicos noruegos Hades Almighty, el segundo en 2016 con los suizos Grift y el tercero y último en 2017, con los también suizos Paysage d'Hiver.

Como ya es tradición en las composiciones de la banda, todas las letras pertenecen a poetas ucranios de diversos estilos. En esta ocasión de las décadas 20 y 30 del pasado siglo. Es parte de la inspiración romántico nacionalista de Drudkh, que les ha traido acusaciones varias de nazismos diversos. Lo cierto es que a lo largo del tiempo la banda ha tenido una relación ambigua con el NSBM en su vertiente no musical. O al menos más ambigua que Hate Forest.

Son comprensibles los cambios de producción y sonido entre grabaciones diferentes, que no lastran tanto el conjunto del álbum. Se abre con mucha contundencia y la cosa va tirando hacia su último disco de 2018 en los dos últimos cortes. En mi opinión Drudkh gana bastante con un sonido algo más cerdo y con más cuerpo que el de ese último trabajo. Los cuatro primeros temas de esta recopilación se ven favorecidos por un efecto casi cavernoso, y suenan mucho más inmediatos y agresivos.

Aquél que pulse play para la inicial “Золотий кінь” (“Caballo dorado”, parece ser) del split con Hades Almighty, verá a Saenko y su tropa pasar como un avión a reacción bajo una de las actuaciones más completas que recuerdo de Vlad a la batería.

Como es habitual, Drudkh hace mucho con muy poco, y el ejemplar desfile de riffs largos y juegos melódicos a las guitarras dan contraste a un potaje que parece siempre a punto de estallar. Casi nueve minutos de furia contenida, con una agresiva interpretación vocal, que mantienen un altísimo nivel y que componen la que para mí es una sus mejores canciones, así sin contexto.

“Вогняний змій” (“Serpiente cabreada”, o algo así) estira sus de nuevo algo menos de nueve minutos de forma menos agresiva musicalmente y con una interpretación más técnica, pero con la misma furia contenida. A partir de 3:45 se despliega una clásica progresión de los ucranios. Un arpegio tristón barrido por toda la banda con uno de sus eternos riff-cíclicos-coñazo, y teclados en la masa. Tras cocinarse a fuego lento, lanza hacia 6:00 a Thurios a hacer trizas todo con una línea vocal espeluznante. De nuevo destaca el trabajo de Vlad en la batería, en una sección final a todo trapo que muere en un solitario arpegio folkie.

Cambiamos de split, y nos vamos al que comparten con Grift. “Його двадцять четверта весна” (“Su trigésimo cuarta primavera”, poesía pura) ofrece de nuevo progresiones melódicas con más sosiego, intercalando momentos agrios con otros que no lo son tanto. El tema explota como es costumbre los riffs largos y cíclicos, y tiene un aire a los tiempos de Handful of Stars, calmando las dos sacudidas anteriores. Enlaza con "Осінь в сепії" ("Otoño en sepia", el color). Un tema compacto como el pegamento que da una sensación más melancólica, pero que intercala algún momento instrumental casi caótico.

Thurios consigue aquí dar un contraste apreciable a la aparición fantasmal de los teclados y voces de ultratumba, que se reparten con algunas melodías así muy ambientales, y va dejando descosidos con una interpretación vocal muy agresiva que destaca especialmente. Curioso final también, con cantos chamánicos ucranianos apagando el tema y contando con la colaboración vocal los ingleses Winterfylleth.

“Всі відтінки тиші” (“Todos los matices del silencio”, si me pongo poeta) pertenece ya al tercer split, con los de nuevo suizos Paysage d'Hiver. Aunque es otra historia, yo me he enchufado todas las demos de Paysage d'Hiver, que es un tiempo que uno no sabe si ha invertido o perdido.

El sonido es más brillante en estos dos temas, y aunque hay secciones que se ven beneficiadas mi opinión personal de arriba sobre echar de menos el toque guarro y cacharrero sigue en pie.

El riff inicial, en el que por supuesto insistirán luego hasta que se desgaste, es un monumento a un estilo que Drudkh puede sin duda reclamar como suyo y que da pista a un tema algo más crudo en lo musical, de formas más simples. De nuevo tiene un aire a pasados trabajos de la banda, Strangement en este caso, aunque con un tratamiento más moderno y sin tanta desnudez.

Hasta ahí se podría decir que es el tema más accesible de esta recopilación si a partir de los seis minutos no se partiera por la mitad en un interludio cósmico burzumiano eterno. En el momento en el que uno se empieza a preguntar qué hace ahí oyendo eso, Drudkh derrama una última sección instrumental bellísima, con toda la expresividad que pueden dar de sí dos riffs, creciendo en una progresión en la que se embarca todo el grupo y que ofrece momentos estupendos de bajo y batería. Probablemente los mejores momentos de todo el split y quizá de Drudkh en general. Es todo el rato lo mismo, pero no hay que intentar comprender.

“Ніч крокує до свого трону” (“La noche camina hacia su trono”, melancolía pura) entra a toda castaña cual ñu ucraniano desbocado, pero va bajando el ritmo para una muy agresiva línea de voz de Thurios. El tema gana una extraña solemnidad con algunos coros masculinos así a lo guerrero de la estepa que aparecen tímidamente en las secciones más pausadas.

La relativa sorpresa viene tras un parón y unas líneas recitadas, también muy Drudkh, cuando los coros aquellos pasan a un primer plano sobre la banda, de nuevo con la colaboración de dos miembros de Winterfylleth. Este efecto le da a toda la sección final un carácter como muy épico, y el cruce de melodías concede algo de variedad al manido riff-cíclico-coñazo, que por otra parte es estupendo.

Lo cierto es que si esto fuera un disco de Drudkh, o sea un LP en sí mismo, no solo no desentonaría en la discografía de la banda, sino que figuraría entre sus mejores trabajos. Seis temas que son seis melocotonazos de Black Metal eslavo y en mi opinión condensan todo lo que pueden ofrecer los de Járkov. Cacharrismo contundente, melodías trabajadas, expresividad contenida y minutaje generoso.

Creo que ha sido un acierto recopilar estos temas en un solo volumen, que despliega sin complejos a unos Drudkh que parecen algo cabreados y van quitando Folk a sus cosas. Cuatro cuernos muy gloriosos para esta compilación que acerca material siempre complicado de encontrar y con una calidad enorme.

Roman Saenko: Guitarra, Bajo
Thurios: Voz , Teclados
Krechet: Bajo, Teclados
Vlad: Batería, Teclados

Sello
Season of Mist Underground