Drastus - La Croix de Sang

Enviado por MetalPriest el Mar, 18/05/2021 - 10:55
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1. Nihil Sine Polum
2. Ashura
3. Crawling Fire
4. The Crown of Death
5. Hermetic Silence
6. Occisor
7. Constrictor Torrents

Una de las mayores sorpresas que me he llevado en mis exploraciones más recientes por la escena del Black Metal francés es la de Drastus y siendo todavía más concretos la de su segundo álbum de estudio La Croix de Sang. Este proyecto, fundado por un individuo con el mismo pseudónimo allá por 2004, comenzó inicialmente como uno de tantos en su tiempo: haciendo un Black Metal apoyado en el útil bastón del ambient. Son cosas vistosas que se llevaban y a día de hoy siguen vigentes, aunque sí es cierto que por lo general no llaman ya excesivamente la atención. Lo que pasa es que Drastus is different, y desde un primer momento demostraría personalidad para hacerse notar.

Sea como fuere, así es como vio la luz el debut Roars from the Old Serpent's Paradise a alturas de 2005, bajo un sello que no descartaría que fuese propiedad de él o de determinados amigos suyos (Flamme Noire). Por aquel entonces Drastus apuntaba maneras por su estilo intenso, abismal y fantasmagórico, ya lo dije, pero no sería hasta 2009 y la salida del Serpent's Chalice - Materia Prima que finalmente entraría en los círculos infernales de Norma Evangelium Diaboli (por medio de End All Life Productions), con un EP de similar pelaje al del debut. En ese punto, Drastus estaba en la cantera de los grandes, porque de EALP a NoEvDia solo ascienden los que realmente sacan algo que excede las expectativas. Curiosamente y llegados a este momento tras la salida del Cáliz de la Serpiente, Drastus desapareció sin dejar rastro.

Una década transcurrió desde aquel lanzamiento hasta que volvió a aparecer en los radares. Ahí, en 2019 con este La Croix de Sang, y para más inri, editado sin tapujos por Norma Evangelium Diaboli (NED048). Si algo caracteriza a este sello, es que no saca bajo su firma cualquier mediocridad de una banda del tres al cuarto, hay que hacer méritos. Todo es hermético y secretista en NoEvDia… y se cocina a fuego muuuuy lento. Del mismo modo que este álbum precisamente. En una determinada ocasión en 2019, Drastus comentó que “Cuando creo que he terminado una canción, por lo general la entierro durante períodos prolongados; esto permite que el material se pudra, disolviendo cualquier tejido inútil o superficial y dejando solo los huesos al descubierto.”. Esto explica perfectamente la larga ausencia de la banda durante tantos años, pero… hay más al respecto; sobre este álbum en cuestión llegaría a decir: “Aquí Drastus está completamente desarrollado, en cierto sentido podría considerarse como un álbum debut”.

Claro. Con el paso de los años, la música que pasaría a conformar este La Croix de Sang (La Cruz de Sangre) se terminó materializando en siete canciones muy densas pero a su vez muy meditadas. No cabe duda que la totalidad de la obra de este francés es digna de exploración, porque la esencia no deja de ser la misma ¿qué duda cabe? El asunto es que en estos tiempos en los cuales se tiende a facturar un Black Metal cada vez más misantrópico, denso y extremo, lo que pone Drastus encima de la mesa es lo que venía tocando. Y probablemente no pudo llegar en mejor momento. El poso ambiental se descompuso íntegramente y… ahora solo quedan las férreas secciones rítmicas de guitarra y bajo, atronando de manera atroz.

Por ahí tengo visto que por el mero hecho de ser una banda francesa y de pertenecer al catálogo de NoEvDia se le compara con Deathspell Omega, detalle que adelanto que es una equivocación. Si hubiera que comparar a Drastus con alguna otra banda de la escena, sería con Aosoth y, en menor medida y por extensión, con Antaeus y VI. Por ahí van los tiros: Secciones rítmicas impenetrables, batería atronando y voces impasibles; que más que cantar podría decirse que recitan en un registro a medio camino entre el Black y el Death Metal. Realmente tratamos con una de esas propuestas que se encuentran cerca de la línea límite entre un género y el otro, donde al otro lado de la muralla estarían asentados Incantation, Portal y en mucha menor medida Ulcerate. Pero esto indudablemente es Black Metal porque es a lo que se dedica Drastus… es su disciplina y se percibe en su actitud, su enfoque y su propia escena al fin y a la postre.

Siete canciones en cuarenta y siete minutos dan para muchas cosas, pero aquí el colega se sabe mantener en sus trece; en un estilo claramente definido y sin embargo evitando en todo momento el tedio. No puedo evitar mentar piezas como The Crown Of Death, posiblemente lo más glorioso que jamás compuso este individuo; su riff principal… una pasada difícil de olvidar. Pero es que la descarga ya abre de manera decisiva con la densa Nihil Sine Polum, que establece los cánones que se extenderán durante todo el transcurso de La Croix de Sang. Luego vendrán arremetidas como Crawling Fire, la mentada The Crown of Death o la final Constrictor Torrents, que poco tiene que envidiar a la antes mentada. Se huele el peligro en todo momento. Solo hay un momento de descanso, y es con Hermetic Silence (que hace las veces de intro para la cara B en el LP), la cual se ve interrumpida abruptamente por Occisor y para rematar la faena con Constrictor Torrents. Y ya os lo digo: ni en los momentos más calmos como Hermetic Silence uno se libra de la sensación de desasosiego.

Como reza ya en su portada, rodeando la calavera y la serpiente: “Solvet sæclum in favilla”, que es el segundo verso del himno Dies Irae (S. XIII) y querría significar “El mundo se reducirá a cenizas”. Sin duda es la intención del álbum, el conjurar una atmósfera hostil, llameante y tremendamente espesa que compute con semejantes palabras proféticas. Drastus y su La Croix de Sang es un ejercicio de satanismo individualista y nihilista tremendo. De esos que cuesta ignorar si te va el Black Metal ortodoxo más directo y menos avezado a la melodía.

Cuatro cuernos medio-altos. Un 8,25.

Drastus: voz y todos los instrumentos.

Músico de Estudio:

Kévin Paradis: batería.

Sello
Norma Evangelium Diaboli