Drakher - Rejector

Enviado por Hawkmoon el Mar, 17/07/2012 - 22:16
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1. Rejector
2. Cold Guillotine
3. Wrecking Age
4. Lights Under the Sea
5. Pulse Pounding
6. No One Can Break Me Down
7. The Make-Up of a Clow
8. Human Detector
9. Beyond The Words
10. Alien Human Blend

Creados inicialmente como un grupete tributo a Judas Priest (bajo el nombre de Force Down), la verdad es que el Heavy Metal que facturan los chilenos Darkher es ideal, pega fuerte, suena mejor y sabe venderse de puta madre.

Una apuesta total, segura, y con sonidazo 100 % exportable. Heavy Metal de primera. Chilean Steel, puro y duro. La raja, que dirían por aquellos lares.

Comenzaron rindiendo tributo a los máximos gurús del Heavy Metal, a los papis de "Painkiller", y acabaron sonando como ellos. Y no lo digo como algo negativo, para nada. La onda que venden Drakher, mega-Priest, se aleja de la era ochentera, de la más sobada por toda la armada clon, y se mete, de cabeza, en la era más oscuro-riffero-pegadora de los titanes de Glenn Tipton: "Painkiller" y "Jugulator". Ahí es nada, ¿eh?

G. Warlock, un voceras al que pocos conocen, y que se va a plantar ante dos de las mejores voces del reino metalero (sí, tio..."Ripper" es un grande, tanto como lo pueda ser Rob. Eso sí, menos mítico), capitanea a sus colegas, con un par, y se lanzan a la aventura de conquistar corazones metálicos y priestianos (que, para el caso, es lo mismo), primalfearescos, ironsaviorianos y gammarayistas (o sea, movidones generados por la energía Priest). Demostrando que Chile, que aún no es capital metálica de nada (todo se andará), también puede ser el epicentro de algo grande.

Hay que tenerlos bien puestos para, con tu segundo trabajo ("Primal Machine", también muy recomendable, les hizo debutar), querer jugar en la misma liga que los dioses. O eres un crack o estás loco de atar.

¿Son Drakher unos pringaos? ¿Un combo más que cree que por calcar un "Hell Patrol" o un "Bullet Train" van a conseguir que toda la parroquia se la chupe? ¿Son la nueva sangre que hará que el sentimiento clásico, la movida Priest, no muera nunca? ¿Es "Rejector", el disco que nos ocupa, algo de lo se vaya a hablar diez años?

Lee y sal de dudas, brother.

Eso sí, cálzate ya mismo tu painki-camiseta, prepara tu air-guitar y calienta las cervicales. Avisado andas. Una descarga de auténtico acero chileno te va a caer desde los cielos carmesí. O estás listo o serás arrollado por un tren-bala. Nada peor que no estar preparado para cuando llega el patadón en el estómago, empiece la ceremonia de lásers cortantes y, como colofón, te caiga todo el metal líquido por encima, convirtiéndote en un sosías del Painkiller motorizado del 90, en un Silver Surfer con melenas y mala leche para acojonar a diez Galactus.

Sin demora, llegó la hora...

"Rejector", la que abre la orgía priestera, cabalga vacilona, ardiente, aún lentorra en comparación a como se pondrá en cuestión de segundos. Riff de acero y, ala, la directa. Rumbo a la catársis, directos al fuego, de cabeza, y contentos. Warlock tiene mucho rollo "Ripper", sobretodo en su vertiente más agresiva, más cortante, y, a pesar de no contar con el talento descomunal del de Ohio, a pesar de no ser tan grande como él, cumple con nota. La onda sónica, totalmente "Jugulator", suena veloz y aplastante, sólida. Alex, el seis cuerdas, todo un mercenario del buen ataque mastilero, no se corta en demostrar la influencia del disco del 97 de los sacerdotes.

"Jugulator" es un discazo de putísima madre. Un moderno y oscuro "Painkiller". Ya era hora de que alguien se empanase al respecto, y es que el disco con la portada del cyborg-feo, joder, es un disco referencial. ¿O es que el sonido que se calzaron muchos a partir del momento, caso de Annihilator, Nevermore o el propio Halford (entre otros muchos cientos), fue enteramente original? Naaaaah.

"Cold Guillotine" (con tufete doomie incluido), "Wrecking Age" (ideal para el directo, a pesar de perder tonelaje al avanzar), "Lights Under the Sea", "Pulse Pounding" (en la frontera Thrash) y "No One Can Break Me Down", nos dan de lleno. Si eres metálico, si te pirra la era 90-97 de Priest, el más certero y belicoso Power, la movida doblebombera y los agudos-látigo, ni te lo pienses. Disfrutarás como un enano de Drakher. Sumamos al invento, como si lo de parir un buenísimo Heavy Metal (y con sus senderos) no fuese suficiente, una producción logradota, profesional de cojones, que le saca todo el brillo a los instrumentistas, que, dicho sea de paso, son músicos de puro acero, milimétricos, pero dotados de alma, de carisma noventeroso. Alumnos aplicados que suenan muy parecidos a sus maestrazos.

Sonar a Priest lo han hecho muchos, no tiene secreto. Sonar COMO Priest sí que tiene su rollo.

"The Make-Up of a Clow", instrumental genial (aunque demasiado corto), "Human Detector" (de menos a más, intensa, y con más guitarreo cañero-cabrón) y "Beyond The Words" (Power oscuro y Thrash achicharrante) nos llevan ante "Alien Human Blend", el último track. Hora de despedirse. Y nada mejor que seguir haciéndolo con el estoicismo demostrado durante toda la placa. Más Metal del bueno, del que atufa a Priest, el que sabe casi tan rico como el de ellos, y, ala, a dormirla. Un cierre perfecto para una onda mega-metálica.

Drakher no han dado con la rueda, macho. Pero te engancharán bien. Suenan perfectos, el vocalista tiene nivel (anda lejos de los titanes con los que sueña batirse en duelo, pero escucha su primer disco y palpa la mejora) y todo entra solo. Alumnos acojonantes. Unos seguidores de Priest que han llevado su fervor a los escenarios. Y, joder, estaría cojonudo el verles juntos. El ayer, hoy y siempre (lo que simboliza Priest, vamos) y un hipotético futuro.

3 cuernos (mega-altos) para "Rejector". Una lástima que ya existiese "Jugulator". Os habría puesto un cuernillo más.

Suerte, cabrones. Todo por Priest. Así da gusto, así queda claro, y me quedo tranquilo. El Heavy Metal clásico, por mucho que joda, no nació para morir. La energía no muere...se transforma.

Al igual que Priest y su Metal. Un Metal que se encarna, a lo creación de Michael Moorcock, en varios entes a la vez. Y eternamente.

G. Warlock: Voz
Alex Jr.: Guitarra
Ivan Andrews: Bajo
Walter Tölg: Batería

Sello
Australis Records