Dragonlord - Black Wings Of Destiny

Enviado por Hawkmoon el Vie, 25/02/2011 - 21:51
2010

1. The Becoming of
2. The Curse of Woe
3. Revelations
4. Sins of Allegiance
5. Until The End
6. Mark of Damnation
7. Blood Voyeur
8. Fallen
9. Black Funeral (Mercyful Fate cover)
10. Emerald (Thin Lizzy cover)

Eric Peterson, el guitarra de Testament, es una mente inquieta, que no se logró conformar con tener uno de los mejores combos en el feudo Thrash Metal, sinó que, en plena fiebre "Cradle of Filth-Emperor-Mayhem-Dimmu Borgir-Immortal", cocinó su propia receta, no añadiendo nada nuevo, pero sonando, y mucho, igual de grande que los titanes del género.

Dragonlord, que era como se llamó su apuesta (en la que además de ejercer como guitarra, lo hace como vocalista, y desde luego, con gran nivel), entregó un debut majestuoso ("Rapture"), muy Blacker, lleno de ira y salvajismo técnico, y ayudado sobremanera por unos músicos tremebundos (Steve DiGiorgio, entre ellos). Ahora, en pleno 2005 y con una madurez encomiable, y mayor solidez en el sonido del grupo, Dragonlord se lanzaban al campo de batalla noruego para plantarle cara a los dioses del estilo, y sin miedo alguno. Eric ya demostró que podía, con Testament, destronar a los grandes nombres del Thrash Metal, y como el poder solo da más ansias de poder, ahora, los hijos de Odín se iban a cagar en las bragas. Todo es poco para nuestro Eric. América del Norte no solamente iba a dar grandes bandas de Heavy, Death o Thrash. La lección de Quorthon y Abbath traspasó el charco y fue a parar a los oidos de uno de los mejores rifferos del planeta. El resto es historia, y responde al nombre de "Black Wings of Destiny".

Una portada moloncilla, elegantona y con clase (muy en onda Nightwish y Goth Metal) nos mete de lleno en el obsidiano mundo de Dragonlord. La espera se termina y el álbum comienza. Maquíllate a lo Abbath, conecta tu Jackson y ponte toda tu colección de pinchos. Vamos a matar a Dimmu Borgir. Palabra de Dragonlord.

"The Becoming Of", la intro de marras, suena muy Emperor (era "Prometheus") y aunque breve, ya nos deja algo intranquilos, por ese poso tan épico. "The Curse of Woe", la primera composición, nos vuela la cabeza, a base de mucho tonelaje de riffs y blast beat, una voz tremenda (muy a lo Shagrath de Dimmu Borgir) y una batería, obra de Jon Allen, francamente demoledora. Dimmu Borgir, y sobretodo en su era "Enthroned Darkness Triumphant", son la banda que me viene a la cabeza al caer bajo el influjo de este temazo, aunque luego, los nombres de Emperor y Satyricon, tambien llegan con fuerza. Eric se ha fijado en los mejores del feudo y se dedica a dar su visión. Producción trabajada, detalles de lo más majo y mucha intensidad.

"Revelations", con cierto sabor a Opeth en el sonido de las guitarras, pero con una pegada muy Testament (era 1997) y unos omnipresentes teclados, nos dan más buena leña, y desde luego, los grandes fans del género ya nos damos cuenta de que Dragonlord no vienen a subirse al carro de "los caras pintadas", sinó que emanan, y profesan, un incontestable amor al rollete. El trabajo de Peterson y Steve Smyth (Nevermore, Testament, Forbidden) en las guitarras es un ejemplo de cohesión entre cuerdas. Ente poderoso estos Dragonlord, y muy vacilones. El coro medio, a lo Borknagar, también queda que ni pintado.

"Sins of Allegiance" (un tema que parece un descarte del "Puritanical Euphoric Misanthropia", pero con cierto poso a Immortal) nos deja ante "Until the End", una de las máximas joyas del trabajo, y sin duda, aunque muy deudora de Dimmu (otra vez), es uno de los mejores temas de Black Metal sinfónico que me echado a la carota. Coros de infarto, unas guitarras potentísimas, mucho tono épico y oscurantista, y una formación lanzada a mil por hora. Todo por el Metal. No importa si es negro, blanco o azul. Dragonlord son un resumen perfecto de una era irrepetible.

"Mark of Damnation", "Blood Voyeur" y "Fallen", tres temas matadores, nos dosifican, y muy bien, el estilo de Dragonlord, totalmente basado en la onda de Dimmu Borgir, pero plagando el paisaje de un riffeo espectacular, con el que los noruegos ultra-enemigos de Dani Filth, no sonarían jamás con crear, y nos llevan al fin de disco, y encima con el vacile doble de las versiones. Una de los amos de las tinieblas, Mercyful Fate, y otra, de los mismísimos Thin Lizzy. "Black Funeral" (cañerísima, un derroche de huevos metaleros, y con un respeto total a la original) y "Emerald" (el mejor cover que he escuchado de la banda de Phil Lynott) ponen el cerrojo al invento del señor Peterson.

Intensidad, majestuosidad, mucha técnica y mucho respeto al género. Como contrapunto, lo que Dragonlord hacen en "Black Wings of Destiny" ya lo habían hecho antes Dimmu Borgir, y eso, claramente, opaca el rollete vanguardia. Pero bueno, si me ciño a lo que escucho, el disco atruena de cojones. Punto.

4 cuernos (medio-altos) para la segunda vacilada Blacker del rey del feudo Testament. Toque lo que toque, Eric es el puto amo. A ver cuando le vemos con un proyectillo de Death Metal...

Eric Peterson: Voz y guitarra
Steve Smyth: Guitarra
Derrick Ramirez: Bajo
Lyle Livingston: Teclados
Jon Allen: Batería

Sello
Escapi/New Media Studio