Dokken - Sala Cats, Madrid, 30 de Octubre de 2015

Enviado por El Marqués el Lun, 02/11/2015 - 22:42
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1. Empire
2. Into the Fire
3. Dream Warriors
4. Sunless Days
5. Breaking the Chains
6. The Hunter
7. Kiss of Death
8. Alone Again
9. Too High to Fly
10. Maddest Hatter
11. It´s not Love
12. In my Dreams
13. Tooth and Nail

Bis:

14. This Fire
15. When Heaven Comes Down

No sé si llegaríamos a doscientos los que el pasado viernes nos acercamos a la Sala Cats para ver a Dokken, cien menos que los espartanos, con menos músculos y abdominales pero con un exquisito sentido del gusto, el necesario para aprovechar la oportunidad de pasar hora y media con la banda de Hard Rock melódico por excelencia de los 80. Una pena que todos esos que agotan en dos horas los tickets para un show de AC/DC o que en el próximo mes de febrero darán el coñazo en el Palacio de los Deportes ahora que Motörhead son patrimonio de las masas no mostraran el mismo interés para ver al cuarteto californiano, pero da igual, casi mejor incluso, porque los escasos asistentes pudimos disfrutar del concierto con comodidad en la clásica discoteca del entorno universitario de Madrid.

Tras asistir a la segunda mitad de la descarga de los teloneros, una banda desconocida voluntariosa pero poco más, cuyo frontman, ignorante él, tuvo la osadía de mentar al Real Madrid un par de veces, aparecieron Jon Levin, Wild Mick Brown y Chris McCarvill, cada uno en su puesto preparando la salida del gran Don Dokken, con sus gafas de sol y su presencia escénica intacta.

Tiene gracia que vinieran a presentar “Broken Bones”, su último disco que sin embargo cuenta con tres años ya. Tal vez conscientes de ello se limitaron a abrir con “Empire”, el primer tema y el único que al final sonaría de su más que aceptable Cd de 2012, un buen balazo de apertura y que a la postre resultó el mejor de los temas menos conocidos y posteriores a la famosa trilogía Tooth/Lock/Attack que escuchamos la noche del viernes previo a la festividad de Halloween.

En concreto estos serían “Sunless Days” del “Long Way Home” de 2002, “Maddest Hatter” de “Erase the Slate” (1999), “Too High to Fly” del reivindicable “Dysfunctional” del 95, y por último esa inesperada “This Fire” en los bises, que cerraba el anterior “Lightning Strikes Again” de 2008, cumplidores todos ellos pero a un nivel muy inferior a las joyas que todos queríamos escuchar, y de las que por suerte tuvimos una gran representación.

Faltaron maravillas como “So Many Tears”, “Prisoner”, “Unchain the Night”, “Lightnin´ Strikes Again” (la canción de “Under Lock and Key”), “Just got Lucky” o “Turn on the Action”, pero allí estaban “The Hunter”, “Into the Fire”, “Alone Again”, “In my Dreams”, “It´s not Love” (en la que intercalaron el estribillo de “All Right Now” de Free), “When Heaven Comes Down”, “Dream Warriors” y demás para arrancarnos las lágrimas.

Don sufre ya mucho y ni siquiera se acerca a la interpretación original de alguna de estas perlas, su imposibilidad en 2015 para reproducir los agudos de antaño hizo que “Kiss of Death” y sobre todo “Dream Warriors” sonaran irreconocibles en algunos fragmentos, y sin embargo al final de “Alone Again” improvisó una coda vocal muy sentida al estilo Coverdale en la que demostró que sigue siendo un vocalista privilegiado, lo cual me lleva a pensar que no es que ahora esté cascado y haya perdido facultades; ahora canta bien, pero recuerdas el pasado y comprendes que lo que hizo en aquellos primeros discos es sencillamente sobrenatural, y tenemos la suerte de contar con ese legado inmortalizado en los surcos del Cd, en los vinilos rayados, los casetes que se enredan y atascan o los fríos archivos digitales de los Ipod, Mp3 y tal y tal.

Muy bueno también a la guitarra en “Breaking the Chains”, simpático con el público en las escasas veces que interactuó con nosotros, flanqueado por un Levin que reproduce muy dignamente los solos del legendario George Lynch, y por ese "joven" bajista (es de mi edad) que conserva una buena imagen con su melena rubia rizada y realiza una labor de apoyo fundamental a las segundas voces. A falta de Jeff Pilson me hubiera gustado ver a Barry Sparks compartiendo la sección rítmica con Mick Brown como cuando nos visitaron ambos cubriendo las espaldas a Ted Nugent en 2006, pero la elección de McCarvill es adecuada, sobre todo por esa labor sobresaliente al micro que incluso llegó a eclipsar en algún instante al propio Don.

También Jon Levin luce muy buena planta de auténtico hacha metalero y toca como un maestro, aunque no me impida añorar a Lynch, y Mick Brown, pues en su línea; como se suele decir, en esta vida lo tienes o no lo tienes, ese halo indefinible que te hace destacar sobre el resto. Brown lo tiene, y sin necesidad de hacer nada especial se adueñó de la actuación cada vez que quiso. No hubo más que presenciar su sencillísima intervención solista para cerrar “Into the Fire”, unos simples breaks, para que su colega Don Dokken lo presentara entre aplausos ¿Cuántos baterías en el Heavy Metal son capaces de conseguir captar la misma atención que el guitar hero o el frontman ya en el segundo tema?

Como los meses pasan volando, sé que en breve estaré adquiriendo los tickets para los festivales del próximo verano. Por favor, que repitan Dokken una y mil veces!

Don Dokken: Voz, Guitarra
Jon Levin: Guitarra
Chris McCarvill: Bajo, Voces
“Wild” Mick Brown: Batería