Dissection - The Somberlain

Enviado por Hammer el Jue, 25/06/2009 - 16:41
982

1993 fue un año impactante en el mundo musical, bandas como Nirvana, Metallica y Guns N’ Roses lideraban la escena rockera en casi todo el mundo, otros mas extremos como Cannibal Corpse y Death seguían en el desarrollo del Death metal, genero que le gustó poco a las madres de los headbangers (no es experiencia propia pero debió ser así).

Pero si en América había una contienda para ver quien movía la cabeza mas fuerte o quien vendía mas discos; En la península Escandinava estaba todo muy diferente, el Black metal atormentaba las tierras nórdicas, la quema de iglesias había azotado Noruega y no parecía acercarse un final feliz. Como muchos sabrán, en este oscuro año fue asesinado Øystein Aarseth (personaje que se hacia llamar Euronymous) a manos de Varg Vikernes, un hecho que dibujó una línea en la escena nórdica. Los discos editados en este año parecían sobresalir más por la historia de sus intérpretes que por la misma música.

Pero ese no es el caso de los suecos Dissection, grupo que sorprende a todos en mayo de 1993 con su primer trabajo de larga duración; The Somberlain. Álbum antecedido por tres demos y un EP (Into Infinite Obscurity).

La Portada del disco reseñado ya nos sugiera que vamos a probar algo bueno, novedoso, de hecho puedes llegar a pensar en la palabra ELEGANTE, no me asusto con facilidad pero acojona bastante ver ese diabólico carruaje apunto de destrozarte. El creador de tan bella pero traicionera portada es el señor Kristian Wåhlin, también creador de portadas tan ilustres como ‘In the Nightside Eclipse’ de Emperor ó ‘The Secrets of the Black Arts’ de los colegas suecos Dark Funeral.

Cuando se inicia la escucha del disco, unas macabras voces dan inicio a Black Horizons, que en mi opinión es lo mejor del álbum y es una de las razones por las que escribí esta reseña, el tema tiene tanto poder como sentimiento, unas liricas tremendas, en las que un joven Jon Nödtveidt (tan solo 19 años de vida) nos describe como goza de un ilimitado poder oscuro, cómo puede verlo todo desde su oscura torre. Musicalmente, este es un tema de un black/death bien elaborado, con secciones acústicas en las que se alternan los berridos de Jon.

La otra joya del álbum es la pista homónima, The Somberlain, que inicia con poderosos riffs melódicos a dos guitarras, para meterse de lleno en un tema rápido, profundo y pesado. Es un tema más progresivo que su precursor, pero sin salirse de la estructura fulminante y movida que lleva el álbum.

En todo el álbum hay tres canciones únicamente acústicas, estoy hablando de Crimson Towers, Into Infinite Obscurity y Feathers Fall. A pesar de que son melodías acústicas muy bien elaboradas, es lo que trato de ignorar de este álbum; hombre, estamos buscando metal extremo. Aunque reconozco que esta mecánica (‘canción calmada’ después de ‘canción oscura y poderosa’) viene de Burzum, con esto se quería lograr que el que escuchase el disco ingresara en una especie de trance o hechizo, en fin, cada quien con sus creencias.

Otra de las pistas que rescato es A Land Forlorn, un tema bastante progresivo, la velocidad cambia regularmente y tiene ese estilo que se asemeja al próximo disco de Dissection. Me gustan mucho las voces de Jon en este tema, son muy agresivas y contrastan con el desenlace de la canción, una especie de solo a dos guitarras. Heaven's Damnation es todo un ataque de furia de casi cinco minutos, los riffs armonicos se van fundiendo cada vez mas en un mar de distorsión, para finalmente caer en una bella melodía acústica.

Frozen tiene una introducción bastante apresurada, que sirve de puente a unos berridos de Jon, que desde la primera escucha los sentí algo sentimentales. Tiene muy buenos riffs en su desenlace.

In the Cold Winds of Nowhere es una de mis favoritas, ya que a pesar de llevar un ritmo mas lento que el de los otros temas, tiene un poderoso solo, nada esperado para una banda melódica pero que no acostumbra a meter solos de guitarra en sus composiciones.

The Grief Prophecy/Shadows Over a Lost Kingdom, es el largo titulo que tiene la canción mas rockera del álbum, se puede decir que son mas bien dos canciones unidas y son de esas que te hacen mover la cabeza independientemente del lugar donde te encuentres, alternando ritmos lentos con unos mas acelerados, y mostrando claras influencias de grupos como Bathory o Black Sabbath.

La ultima canción del álbum (no acústica) es Mistress of the Bleeding Sorrow, que tiene una introducción corta en batería que le da la entrada a unas guitarras muy armónicas, que van transformando el tema, también cuenta con un solo de guitarra, esta vez mas thrasher, y una pequeña sección de violines. Es uno de los temas más melódicos del álbum, solo superado por ‘The Somberlain’. El álbum termina con Feathers Fall, una de las pistas acústicas.

The Somberlain es uno de mis discos preferidos, puedo escogerlo cuando quiero escuchar Black puro ó cuando quiero escuchar Death, y eso es lo bueno de este trabajo, puede fácilmente mimetizarse en estos dos géneros. Le doy cuatro cuernos ya que a pesar de ser un álbum muy bueno, requiere de muchas escuchas para que te entre, y a veces las canciones se vuelven monótonas. La producción diría yo que es la adecuada, la caja de la batería tiene un sonido rasposo que hipnotiza y el bajo es mas que aceptable y se escucha con facilidad. Sean fans de Black metal o Death metal y sus variantes melódicas, se los recomiendo.

Jon Nödtveidt: Guitarras y voz
John Zwetsloot: Guitarras
Peter Palmdahl: Bajo
Ole Öhman: Bateria

Sello
No Fashion