Dismember - Indecent & Obscene

Enviado por stalker213 el Jue, 26/01/2012 - 22:42
2006

Tras debutar con su inenarrablemente maníaco álbum de estreno, ‘Like An Ever Flowing Stream’, y justo antes de volver a asombrar al orbe entero con sus renovados bríos de exceso y desenfrenado salvajismo angustiosamente plasmados en el que vendría a ser su segundo y nefario opus, 1992 tendría que ser el año en que los alocados suecos DISMEMBER dieran al fin el espaldarazo definitivo que de una vez por todas terminara por reportarlos oficialmente como la banda Death más concluyente temida y de peor fama de cara a los medios en Europa. Y es que el camino de los más grandes que finamente ha de conducirlos hasta lo más alto de la cima, puntualmente, no siempre tiene porque ser el más fácil o por así decirlo, el más plácido.

Pero esa fue la elección de los suecos, que no la de su sello. De modo que armándose de la provocación y el despiporre más descarados, los tipos se marcaban nada más y nada menos que como single promocional para su primer LP a su ya entonces escandalosa pieza ‘Skin Her Alive’; Nada que no supiéramos todos de antemano. Sin embargo, la publicación de dicho siete pulgadas (además de la del propio debut) no haría sino levantar una enorme polvareda entre toda la prensa especializada continental de la época -particularmente en el Reino Unido- que finalmente habría de terminar con los traseros de aquellos cinco jovenzuelos de Estocolmo en el banco de los acusados en los mismísimos tribunales británicos, encausados -entre otros cargos- por escándalo público y por incitación a la violencia. Un lamentable despropósito se mire cómo se mire (imaginaros las caras de la acusación y el jurado, incólumemente encorbatados, pinchando el disco en la corte, sin entender una mierda de lo que vociferaba histérico -cual gorrino suspendido de un zafio garfio- Kärki).

No en vano el “incidente”, supondría un tremendo balón de oxígeno para los suecos en cuanto a crédito y galones ante su parroquia, y así tal que de rebote: Un pelotazo inimaginable para la gente de Nuclear Blast que, sin comerlo ni beberlo, había llevado a cabo, sin proponérselo, la mayor y mejor campaña propagandística que las arcas de su sello jamás hubieran conocido desde que iniciaran su singladura en el business pocos años atrás.

Pecados de juventud, dirían algunos. Desarraigo social producto de un tiempo y sus circunstancias, dirían otros (La foto de la contraportada no es de las que pueden ser descritas; Hay que verla). Pero lo que resulta del todo claro, es que los atolondrados versos expelidos infrahumanamente al alimón por Matti y Fred, además de venir como un guante a aquél que vendría a ser el título de su segundo retoño (de “indecentes y obscenos” tildaron los tabloides ingleses a los muchachos entonces), revelarían al punto tanto el mordaz genio como la bendita inspiración de dos chavales (Kärki sería el artífice primero de la letra, al revivir mediante ella, un atroz crimen que tuvo lugar cerca de su vivienda) que finalmente terminarían por ser reconocidos sin discusión como dos de las mayores y más respetadas luminarias dentro del género.

Y es que ‘Indecent & Obscene’ es un trabajo que justo desde el mismo instante en que propulsa su violento pistoletazo de salida mediante la gráfica e insultantemente explícita ‘Fleshless’, en clara alusión a su nefanda portada (inspirada en la mítica foto de Jim Morrison descamisado y con los brazos abiertos), lo hace revelando al punto aquellas trazas y señas de identidad que únicamente nos hablan de un disco rematadamente capital en su género. ‘Indecent & Obscene’ es un trabajo que nace, crece y muere como solo los grandes saben, y justo en ese sentido tanto la encarnizada ‘Skinfather’, con su break letal en (01:45), como la soberbia y apabullante ‘Sorrowfilled’ no vienen sino a mostrarnos a una desaforada formación en total y absoluto estado de gracia. A todo ello, que no es poco precisamente, añadidle además la que sin duda es una de las mejores y más apisonadoras producciones jamás eructadas en los Sunlight.

Y la verdad: Atronando como atruena la salpicante y furiosa ‘Case # Obscene’, no sé yo si tiene mucho más sentido el seguir insistiendo en la mortal premura de que os hagáis ya con una copia original de esta obra maestra. No en vano, lo trágico y dañinamente excesivo de la anteriormente citada, sabe incluso a poco cuando uno se enfrenta indefenso a la harto sublime y desbordantemente sanguinolenta ‘Shouldervourer’, que sin necesidad de atajos o pretextos absurdos, se te lanza al cuello para chuparte hasta la última gota de sangre de jodido cerdo que fluye en tu asqueroso interior.

Certificado: Estos chicos tienen un serio problema y ‘Shouldervourer’ así lo atestigua, pero ojito con precipitar acontecimientos, porque aquello ante lo infaliblemente nos hallamos -por enésima vez- no es sino otra nueva antesala a un pérfido y nauseabundo horror todavía mayúsculo en comparación al anterior y cuyo nombre no es otro que ‘Reborn In Blashphemy’; O si así me lo permitís: Uno de los mejores temas, sino el mejor, que jamás compusiera la banda. Su entramado de obesos riffs es sencillamente para someterlo a estudio (Blomqvist siempre fue uno de los capos gordos de la movida), pero es que de lo de su sección intermedia y la galería de solos que de ella pende, no sabe uno ya ni qué decir. Monstruoso.

‘Eviscerated (Bitch)’, a su vez, se inserta claramente en lo que sería la clase media del disco (trallazo sin concesiones rayando en la excelencia) hasta que inesperadamente desemboca en la sección de teclas que ensambla con la truculenta ‘9th Circle’ donde el “Pulpillo” Estby acaba con todo y con todos; De escándalo, os digo, Eso sí, nada en comparación al descarnado y horrible colofón con el que cierra la placa, ‘Dreaming In Red’, donde la banda al completo expone sin fisuras cuál el camino a seguir en aras a ejecutar sin misericordia o mierdas el mejor Death Metal que uno pueda echarse a la cara. Cada una de sus increíbles secciones mejora al punto a la anterior; Y es que decidme, cojones ya ¿Es esto o no jodido Death Metal tocado a tumba abierta como si en ello nos fuera la vida? Yo creo que sí.

Estilísticamente, ‘Indecent & Obscene’ sigue claramente la estela de su intocable predecesor, aunque me atrevo a decir que dando otra vuelta de tuerca al asunto. En este sentido, huelga decir cómo la segunda obra de DISMEMBER suena infinitamente mejor que la primera, además de facturar una complejidad y dinamismo mayores; Ahora bien, a la hora de señalar cuál de las dos es la mejor, el veredicto se me antoja poco menos que instantáneo: El primero vence sin posible vuelta de hoja. Sabéis la capital importancia que doy a la dimensión histórica de un documento y eso ni se medio-discute por ni tan solo una décima de segundo.

Mejores discos de Death Metal que éste los vais a encontrar, no os lo niego. Eso sí, os garantizo, sin más, el cómo esos no son más de veinticinco o treinta, con lo cual mi juicio de valor es claro, contundente y sin posible turno de réplica: OBRA MAESTRA.

Valoración: 9.7

Matti Kärki: Voz
David Blomqvist: Guitarra
Robert Sennebäck: Guitarra
Richard Cabeza: Bajo
Fred Estby: Percusiones

Sello
Nuclear Blast