Desultory - Bitterness

Enviado por Witchfyre el Mié, 13/11/2019 - 01:22
1980

1. Life Shatters (05:25)
2. Left Behind (03:11)
3. A Closing Eye (05:28)
4. Taste of Tragedy (03:52)
5. Bleeding (04:27)
6. Among Mortals (03:56)
7. Enslaved (04:42)
8. Winter (3:58)
9. Cold Bitterness (03:47)

Álbum completo + bonus tracks

Pasé buena parte de mi adolescencia dibujando logos en el canto de las cintas vírgenes. Sony, TDK, BASF, Maxwell, Fuji… la marca daba igual pero, casi siempre, sólo un álbum por cinta y, si eran dos, de la misma banda, uno por cada cara. En la soledad de mi habitación, con la única luz del escritorio, ponía mis mejores capacidades artísticas, que no eran muchas, al servicio de unos trazos antes recorridos por otros con mucha más pericia. No imaginaba yo que más de veinte años después recordaría esos momentos con romanticismo, pero sí era consciente en su día de que aquella costumbre me ayudaba a sumergirme en la escucha como si de uno de los propios miembros de la banda me tratase. La portada, los créditos, las letras… todos y cada uno de esos detalles eran objeto de mi escrupuloso escrutinio. No pretendo darle únicamente validez a mi modo de ver las cosas, pero sí creo que aquella devoción invertida conllevaba una magia que es complicada de explicar a generaciones que no lo han vivido.

El de Desultory fue uno de esos que me llevó bastante trabajo y, aunque no quedé del todo satisfecho con el resultado, si lucía en condiciones en aquella estantería que adornaba mi habitación con todos los logos de las bandas sobre los cantos blancos de los cassettes. Como comprenderéis por mis palabras, no fueron Desultory una de esas bandas cuyo material me compré al momento de su edición, eran tiempos aquellos en los que tenía que estudiar cuidadosamente mis inversiones y, si un colega te lo prestaba, ya no te lo comprabas. Eso llegó unos años más tarde, pero no fue óbice para pasar muchos tiempos de deleite con Into Eternity y Bitterness, más aún cuando poco después me compré mi primera grabadora de CD y por un módico precio podía replicar aún con más fidelidad al original. Es por eso por lo que os estoy agradecido “portaleros" del presente y del pasado por haberos olvidado un poco de esta acojonante banda de Estocolmo y darme la oportunidad de dejar mi modesta huella en esta revisión de su discografía que hacemos por estos lares.

Desultory vinieron a encabezar una especie de segunda ola del death metal sueco que, debutando a partir de 1993, consideró conveniente expandir aquellos horizontes que tan bien delimitados habían dejado leviatanes como Entombed, Dismember, Carnage o Unleashed. El camino escogido por los hermanos Morberg en su debut para darle una lavada de cara al ya célebre, y sobado a esas alturas, sonido “Estocolmo”, fue otorgar un enorme protagonismo a las guitarras solistas buscando inspiración en el heavy metal, como ya habían hecho antes Dismember. Pero en este segundo envite, una vuelta de tuerca en forma de amarga (“bitter") melancolía barnizaba todo recurso expresivo. Desde el título, hasta la preciosa portada (¡Satán te maldiga Kristian Wåhlin!), pasando por el agónico lamento de Klas Morberg y unas desgarradoras guitarras a cargo del genial Stefan Pöge, hombre con un oído para la melodía sólo superado por monstruos de la entidad de Gregor Mackintosh. Y es que si alguien pudo haber influenciado a estos Desultory de 1994, creo que no fueron otros si no aquellos Paradise Lost que se encontraban en la cresta de la ola tras editar Icon. No es que Bitterness suene abiertamente a los de Bradford, esto es Death Metal sueco al fin y al cabo, pero una nube de oscura tristeza planea por todo el trabajo, comparable a la de álbumes como aquel lejano y más ortodoxo The Winterlong de God Macabre, o a otros mas próximos en el tiempo como Godless Beauty de Cemetary y Amok de Sentenced.

En 1994 parecían estos Desultory a las puertas de algo grande. Segundo trabajo con Metal Blade, grabación en los Sunlight con Tomas Skogsberg (¡Satán te maldiga a ti también!), un atractivo videoclip de lanzamiento, giras con Cannibal Corpse, Hypocrisy, Fear Factory, Amorphis, Samael... pero algo falló. Víctimas de esa misma epidemia del tercer álbum que atacaba a gran parte de la población deathmetalera, este Bitterness fue seguido por un desastroso Swallow The Snake que tiró por el desagüe todas las aspiraciones de los suecos. El abrazo de texturas groovies y stoner erró a la hora de ampliar su base de seguidores y pronto fueron abandonados, como tantos otros, por los sectores más puristas. Afortunadamente, atrás quedaron su dos grandes primeros trabajos, y varias demos, mucho más de lo que pueden decir otros.

Las cosa se reparte entre las más lentas y melancólicas, donde la guitarra de Stefan Pöge se erige como absoluta dominadora, no en vano su salida de la banda precipitó su abismo creativo, y temas más tradicionalistas con aquel sustrato thrash de Into Eternity aún intacto. Así, Life Shatters, A Closing Eye, Bleeding y Winter arrastran cadencias más pesadas, cuasi doom, con mucha melodía y un verdadero poso de amargura que los acerca a los Paradise Lost, Cemetary o Lake of Tears contemporáneos, mientras que el resto desatan una furia controlada donde las raíces más funerarias toman protagonismo. Es aquí donde Desultory mantienen ese pedigree de banda de death metal sueco impoluto que les permite gozar de tan buena prensa entre los fieles seguidores de la doctrina. Soy consciente de que el término asusta, pero, si para alguien es apropiada esa etiqueta de death metal melódico, es para Desultory porque así es precisamente, tocan death metal con melodía, no heavy metal con voces agresivas.

Una vez certificada su defunción en 1996, ahondaron en esa línea herética de Swallow the Snake bajo el nombre de Zebulon, banda que, al contrario de lo que afirmaban en este mismo Portal a propósito de su álbum de debut, poco tenía de heavy metal y sí mucho de stoner, hasta que en 2009 resucitaron a estos Desultory para sacar dos recomendables álbumes en la línea de sus primeras obras. Efímero retorno, ya que tan sólo 8 años después enterraban la banda por segunda vez. Una auténtica pena, pero para la posteridad queda este amargo Bitterness como su, posiblemente, momento más brillante. Poco le falta a esto para alzarse con los cinco cuernos. Ahí lo dejo…

- Klas Morberg: voces y guitarras
- Stefan Pöge: guitarras
- Håkan Morberg: bajo
- Thomas Johnson: batería

Sello
Metal Blade Records