Destruction - The Least Successful Human Cannonball

Enviado por Hawkmoon el Dom, 01/05/2011 - 17:19
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1. Formless, Faceless, Nameless
2. Tick on a Tree
3. 263 Dead Popes
4. Cellar Soul
5. God Gifted
6. Autoaggression
7. Hofffmannn's Helll
8. Brother of Cain
9. A Fake Transition (Instrumental)
10. Continental Drift I
11. Continental Drift II

Hablar de unos Destruction sin "Schmier" es como hablar de un zumo de naranja...sin naranjas.

André Grieder fue el primer sustituto a "Schmier", después de que el titánico voceras fuese despedido del combo trás la edición de "Live Without Sense". Y, en honor a la verdad, el bueno de André no lo hizo nada mal, además, el disco que nos regalaron Destruction en el momento, "Cracked Brain", tenía buen material riffeo y devastador.

El cambio nos dolió, pero ni la mitad de lo que estaba por llegar. Grieder fue despedido, después de la presentación del disco en directo (tour que fracasó estrepitosamente, y se acabó antes de tiempo, por falta de interés del fandom) y su puesto fue ocupado por Thomas Rosenmerkel. Parecía que Destruction no sabian bien por donde avanzar. El Thrash Metal carnívoro que habían parido toda la vida ya parecía no tener muchos seguidores (como poco, no los suficientes para mantener a una escena), y el nuevo sonidazo, "groovie-alternativete", de gente como Machine Head, Pantera, Primus, Anthrax, Grip Inc, Nevermore, Faith No More, Korn, Fear Factory o Monster Magnet, era lo que más llamaba, a priori, a las masas. Destruction, a un paso de desaparecer para siempre, a causa de unas ventas, ya, casi inexistentes, decidieron sobrevivir "prostituyendo" su esencia Thrash, y dejándose dar por el culo por las nuevas ondas metalero-cañeritas. Si no puedes con el enemigo, únete a él. Qué falta hubiera hecho aquí el bueno de "Schmier", pues él jamás se habria bajado los pantalones. El lema de Destruction, en la era "Schmier", era el de "Thrash or Die". No había vuelta atrás, teóricamente, claro. Cuando el hambre aprieta y no vendes ni un triste redondo, hay que maquillarse, ponerse peluca y chupar pollas. Parece mentira, que nuestros Destruction, fuesen a hacer algo así. De reyes del Thrash a "putas de lujo alternativas". Madre mia. Qué raros fueron los 90 para algunos.

Dos Ep's , "Destruction" y "Them Not Me", de factura "groovie-industrialilla", y bastante flojota, nos dejó bastante desoladillos. "The Least Successful Human Cannonball", el primer largo junto a Thomas, tenía que enmendar el mal, o cargarla para siempre. Veamos qué cojones pasó...
Una portada, muy de aura "alternativilla" y "fashion", con un gili buscando donde no le llaman (quizás, como Destruction) nos deja frios. ¿Dónde quedan las portadas con el "Mad Butcher"? ¿Qué pasa con el fuego, la sangre y las tripas? Destruction se han tenido que hacer serios, como sus clientes. Ya no hay tiempo para cinturones de balas, Flying V's, cintas en el pelo ni chaquetitas de cuero con parches de Tankard (por eso de no hacer publicidad a Sodom o Kreator, sus más temibles rivales). Ahora Destruction, visten de negro, con camisetitas de cuadros, a lo leñador, sus gafitas de sol, y sus pantalones cortos. Como todo Cristo, vaya. Del cuero y la guillotina de metal pasamos a la era "fashion".

"Neo-Destruction" tienen que probar algo en lo que pocos, ya, creen. Deben demostrar que aún tienen garra. Aunque sea imitando. Sea lo que sea por no hundirse en el lodo y volver a trabajar en el videoclub de la esquina.

"Formless, Faceless, Nameless", que suena, totalmente, a plagio descarado de Pantera, eso sí, sin la garra personal de los de Texas, hace que movamos el cuello, que nos dejemos llevar por un espíritu desenfadado, adrenalítico y riffero, con mucha vida en el bajo y la batería (como buen hijo del Groove), y que flipemos con Thomas, que sabe mutar, y muy bien, su voz, además de hacerla caminar por diversos senderos, y de buenas maneras. El invento suena majo, eso sí, ésto no me suena, una mierda, a Destruction. Además, el viaje es raro, pues empieza como "a lo Pantera", para pasar "a lo Skid Row". Pongo un tema, digamos, como "Mad Butcher" o "Eternal Ban" al lado de "Formless..." y no se parecen ni en el blanco de los ojos. Sorpresa extraña. Pero sorpresa, desde luego.

"Tick on a Tree" (híbrido entre Pantera, Overkill y Anthrax, era 1995), "263 Dead Popes", "Cellar Soul" (batería con las pilas cargadas), "God Gifted", "Autoaggression" (industrialilla y con pegada), "Hofffmannn's Helll", "Brother of Cain" (temazo, con mucha carne de los Annihilator de la era) y "A Fake Transition" nos demuestran que Destruction han estado muy atentos a lo que se cocía en la escena, mientras ellos pasaban de todo y se concentraban en su Thrash Metal de toda la vida. Sifringer y Piranio, con las guitarras, se esmeran en sonar poderosetes, innovadores y molones, y, a pesar de lograrlo, no descubren nada nuevo, ni suenan mejor que lo que están plagiando de otros. Parece que Mike y los demás se sentaron una tarde en un estudio, escucharon un poco de Ministry, Pantera, Anthrax, Faith No More y Annihilator (era "Remains") y decidieron parir su propio disco "modelno". Pse, pse. La cosa no les salió nada mal, poca coña. Pero bueno, nada que hacer frente a otros titanes, que en el momento, y antes, ya habían parido lo mismo, y de mejor manera.

Las dos partes de "Continental Drift", rarezas bastante insípidas, por otro lado, ponen el punto y final a un disco con cierta gracia, pero que queda pequeño. Muy pequeño en la escena del momento. Y diminuto, al lado de su material anterior. Para completistas y seguidores del Groove majete, aunque sin grandes aspavientos.

2 cuernos (altotes). 1 cuerno por tener gracia. El otro, por tener momentos curradetes. Y se le quitan tres por aburrir, en demasiados momentos, al personal.

Menuda risotada se debió pegar "Schmier" al darle cera al disco. Menos mal que, pasado un año, Wacken (y yo mismo) veía a la formación, de nuevo como trío, y con "Schmier", dándole al buen Thrash, y preparados para seguir cortando cuellos en el nuevo milenio.

Toda banda tiene un granete en el culo. Destruction tienen la era "Neo-Destruction" como el grano de marras.

Thomas Rosenmerkel -Voz
Mike Sifringer - Guitarra
Michael Piranio - Guitarra
Christian Engler - Bajo
Oliver Kaiser - Batería

Sello
Brain Butcher Records