Delain - Moonbathers

Enviado por Vesper Lynd el Lun, 09/11/2020 - 19:09
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1.«Hands of Gold»(featuring Alissa White-Gluz) - 5:10
2.«The Glory and the Scum» - 4:04
3.«Suckerpunch» - 4:10
4.«The Hurricane» - 3:45
5.«Chrysalis - The Last Breath» - 5:26
6.«Fire With Fire» - 4:09
7«Pendulum» - 3:42
8.«Danse Macabre» - 5:07
9.«Scandal»(Queen cover) - 4:04
10.«Turn the Lights Out» - 4:15
11.«The Monarch» - 3:40

“Moonbathers” es el quinto disco de la banda holandesa Delain, único álbum en el que participaría la nueva guitarrista Merel Bechtold, quien luego abandonaría la formación y se uniría a MaYan, la banda de death metal sinfónico liderada por Mark Jansen. Si bien es un buen álbum, no supera la calidad y creatividad de “The Human Contradiction”. Sus primeras cuatro canciones son muy buenas, después empieza a decaer con tracks menos inspirados y que suenan a reciclaje de sus álbumes anteriores, hasta llegar a “Scandal”, donde recuperan un poco de calidad. A nivel compositivo, es un álbum poco innovador y la verdad es que podrían haberlo hecho mucho mejor.

El disco comienza con “Hands of Gold”, que cuenta con la colaboración de Alissa White-Gluz. Se caracteriza por unas guitarras aceleradas y una orquesta que toma protagonismo, y un estribillo atractivo y pegadizo, marca de la casa. La voz de Charlotte suena más rockera que en álbumes anteriores, más rasgada por así decirlo, luego aparecen los guturales de la señorita White -Gluz para darle un poco de agresividad al asunto. La letra trata sobre libros y películas que vio la vocalista y contiene fragmentos del poema “La balada de la cárcel de Reading” de Oscar Wilde. Pueden ver un video de ambas interpretando esta canción en el DVD Live In Paradiso, en el que Alissa participó como invitada en este track y en “The Tragedy of the Commons”.

“The Glory and the Scum” está inspirada en el libro “The Better Angels of Our Nature” de Stephen Pinker, un famoso lingüista americano (bastante complicado de leer y rebuscado para escribir, el señor Pinker). Es una de las canciones más pesadas de todo el disco, con una melodía centrada en los teclados y en las guitarras. La voz de la pelirroja suena fenomenal, bien secundada por la orquesta y los teclados, que adquieren mayor velocidad en los tramos finales. Además, ella misma es la que hace los guturales. Podría haber sido una canción de Nightwish, por la excelente sección orquestal que tiene y la importancia del rol de las guitarras.

El primer single fue “Suckerpunch” sencillo y accesible, de sonido un poco comercial. Tiene unos coros muy bonitos, un buen trabajo en los teclados por parte del señor Westerholt; es pegadiza y entretenida como muchas canciones de este grupo. “The Hurricane” es un tema de tiempo más lento, en el que destacan los teclados y la voz de Charlotte cantando en su registro más suave. Tiene una letra muy linda en la que empodera a las mujeres: “We never back down, We’ll be the hurracaine”. Uno de los mejores temas del álbum, entretenido, bien logrado y con un mensaje precioso.

A continuación, viene el primer resbalón, “Chrysalis - The Last Breath”, una balada aburrida con un estribillo que no termina de enganchar al oyente. Esta canción no emociona ni conmueve como lo hacían “See Me In Shadow” y “Come Closer”, se queda a mitad de camino.

“Fire with Fire” recupera un poco la energía, es una canción guitarrera con un estribillo pegadizo, con un poco de influencia pop en la melodía. No está mal y es entretenida, pero esos “oh, hey oh” que entona la vocalista pueden resultar un poco molestos para el oyente.

Algo parecido sucede en “Dance Macabre”, otro tema con unos cantos un poco molestos de la vocalista pelirroja, que puede irritar al oyente con esos “ih- ah” pero que cumple su cometido con ese estribillo genial que tiene; todo ello secundado por los teclados del señor Westerholt. Una de mis canciones predilectas es “Pendulum”, que comienza con unos guturales hechos por la misma Charlotte, y luego aparecen las guitarras, es un tema más pesado y rockero que el anterior.

Los holandeses tomaron una decisión arriesgada pero certera con el cover de Queen, “Scandal” una canción divertida y con aire algo extravagante y glamorosa, con cierta influencia pop. Nunca escuché la versión original, pero creo que la cantante hizo un buen trabajo adaptando el tema a su registro vocal (adecuada decisión la de no imitar al mítico Freddie Mercury, porque eso es imposible). Es una canción entretenida y creo que fue buena idea agregarla al álbum, porque es una de las mejores que encontraremos aquí.

“Turn the lights out” cuya letra está inspirada por el cómic de DC The Sandman del escritor Neil Gaiman (por el personaje Death), es uno de los puntos fuertes de ésta placa. Podría haber encajado en su disco anterior por su enorme calidad y el protagonismo de la sección orquestal. Finalmente, “The Monarch” un instrumental basado en el piano y la orquesta, a las que luego se les suman las guitarras eléctricas y unos coros femeninos. Si bien es agradable de escuchar, no encaja muy bien en el resto del álbum y tampoco impresiona mucho.

“Moonbathers” es un buen disco, pero un poco inferior a su predecesor. Los primeros cuatro temas son buenos, más que correctos y luego decae, hasta que aparece “Scandal” (que es mejor que la mitad de las composiciones de este álbum). En mi opinión, los holandeses están faltos de ideas y muestran dificultad para elaborar temas redondos, con estribillos pegadizos y eficaces que tanto los caracterizan en su propuesta musical. Canciones como “Chrysalis”. “Fire with Fire” y “The Monarch” no dan la talla de lo que esperaba encontrar en esta placa. Ni hablar de los cantitos molestos de “hey oh, hey oh” en “Fire with Fire” y en “Danse Macabre”, que quedan un poco fuera de lugar.

Aun así, tiene sus momentos brillantes, sobre todo en su primer tramo y llegando al final del disco. No es un desastre como el “We Are The Others”, pero tampoco es un álbum sobresaliente que derroche calidad y originalidad. Mi puntuación es de 7/10, 3 cuernos para los holandeses Delain. Recomendado para los fans del género y de la banda, que no busquen un disco perfecto, pero si uno para pasar un buen rato.

Charlotte Wessels – Voz limpia y raspada; guturales (2, 7)
Timo Somers – Guitarra principal, coro
Merel Bechtold – Guitarra rítmica
Otto Schimmelpenninck van der Oije – Bajo, guturales
Martijn Westerholt – Teclados, coro, orquestación, productor
Ruben Israel – Batería
Alissa White-Gluz (ex-The Agonist, Arch Enemy) – vocalista invitada en "Hands of Gold".

Sello
Napalm Records