Deathspell Omega - Fas - Ite, Maledicti, in Ignem Aeternum

Enviado por xJhellfire7x el Mié, 15/05/2013 - 05:59
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Después de clavar la lanza en medio de la nada para marcar nuevos terrenos inexplorados, los franceses Deathspell Omega ponían cuarta en marcha para avanzar sin posible retorno a los fangosos manglares de lo desconocido para acuñar de una vez por todas la formula que los catapultaría hacía lo más alto de la escena underground actual, haciéndolos una de las bandas más únicas e irrepetibles de la actualidad. Ya habiendo experimentado lo que podían hacer con su sonido en “Si Monumentum Requires, Circumspice” harían todo lo que estuviera a su alcance para llevar su propuesta mil pasos más allá de lo imaginable trayendo consigo la formula que encajaría a la perfección con la dirección lírica que habían tomado, y por supuesto esa fórmula no podría ser convencional o algo por el estilo. No, tenía que ser algo caótico, único, oscuro y épico, y eso es precisamente lo que representa el segundo disco de su trilogía, “Fas – Ite, Maledicti, In Ignem Aeternum” (“Por la ley divida, Ve, Maldito, Al fuego eterno” en latín).

El cambio con respecto a su anterior disco es bastante notable. Desde una producción mucho más limpia y tangible hasta nuevos patrones en los ritmos y el tono de las guitarras, y así un montón de elementos más, que no solo le darían un lavado de cara a la propuesta de los franceses, sino ya de contado a toda la escena del Black Metal, pues a pesar de moverse a terrenos insospechados sigue teniendo varios elementos característicos del Black (sobre todo en algunos pasajes de la guitarra), en pocas palabras: “Fas – Ite” Solo lleva el sonido del Black Metal a una nueva dimensión.

La intro se abre paso minuciosamente mientras los punteos de la guitarra sirven el ambiente por el cual se mueve el disco. Un ambiente de tensa calma y misterio, mientras el sonido de un cuerno francés y algunos canticos se unen a la causa para preparar el terreno, hasta que de repente y sin previo aviso el imperante y oscuro caos toma el control para guiar las riendas de este disco hacia la más malsana y terrible locura que uno se pueda imaginar, pero lo curioso de esto es que no es un caos totalmente sin sentido como algunos discos de Grindcore o Noise, sino más bien es un caos perfectamente controlado, calculado con minucioso detalle para no perder el hilo del todo haciendo que el oyente se ubique un poco en donde está parado (aunque la primera vez esto sea casi imposible).

Cuando uno oye algo como “The Shrine of Mad Laughter” uno se da cuenta que está ante algo nuevo y único, y si no, que alguien me diga ¿De qué chiflada mente pueden salir esos malsanos patrones en los que se cierne la música de esta gente mientras los minutos avanzan? ¿Qué me dicen de ese tono de las guitarras en el 00:21? Lo mismo a algunos no les diga absolutamente y no puedan discernir de un riff a otro, pero al menos de mi parte se lleva las palmas, porque no es nada fácil el llegar a un punto de insania y locura como la sección que comprende desde el (04:17) hasta el (05:23), y no solo eso, sino llegar a este punto con un aparente control de lo que estás haciendo, porque por lo menos cualquier podría pensar que esto es algún tipo de improvisación que salió de repente un domingo de verano cuando los franceses no tenían más nada que hacer, pero yo al menos por mi parte no lo creo, entonces ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo logran tener ese perfecto control sobre lo que hacen y a la vez suenan como unos locos de atar marcándose unos cambios de ritmo insanos pero que encajan perfectamente? Un misterio, pero lo que queda claro es que “The Shrine of Mad Laughter” es un trallazo sin lugar a dudas, y más para los que disfrutan de estas muestras de impecable y deslumbrante técnica, aunque la canción esconde algo más que solo técnica en ella, y es como decía más atras, transmite ese sentimiento de locura y oscuridad al mismo tiempo el cual es difícil no notar siempre y cuando prestes tus oídos –y tu paciencia- a la música.

Escarbar sobre los temas de este disco es bastante complicado, pues en cada uno de ellos hay kilómetros y kilómetros de tela por cortar. Ninguno de los temas de este “Fas – Ite” son fáciles para el oyente normal, hasta incluso podría tomar desprovisto al más listo de la clase, pues aquí hay varios momentos de calma (como en “Bread of Bitterness” a partir del 02:29) pero a su vez también tiene esos momentos de caos y locura en donde es difícil saber que cojones está sucediendo. Todo es como un puzle complejo y difícil de armar, porque no lo haces con las mismas viejas piezas de siempre sino lo haces con algunas totalmente nuevas.

Temas como “The Repellent Scars of Abandon and Election” muestran el lado más sofisticado de la banda combinado con el distintivo y característico caos que se nos ha venido mostrando a lo largo del disco. A diferencia de su anterior obra podemos notar más variedad en los aspectos vocales de “Mikko Aspa” pues en este “Fas – Ite” no solo se centra en su estilo “Blacker Deathmetalizado” sino también combina su típico estilo con tonos de voz más leves como susurros y tonos profundos y graves (05:00) logrando un efecto vocal más completo y variado, obteniendo mucho más acierto en la temática que maneja la banda. El riff que surge a partir del (09:33) pone el contrapunto definitivo para dejar en claro que el disco no es solo locura sin sentido y que tiene algo de alma en él a pesar de lo que algunos podrían pensar de él hasta este punto, aunque secciones como esas serían mucho más escuchadas y trabajadas con más acierto en el último disco de la trilogía, y es que por otra parte si nos ponemos a pensar, todos los discos de la trilogía tienen su significado y por ende tienen que tener su propio sonido. Con “Si Monumentum” se abría el capítulo en la nueva saga en la banda, “Fas – Ite” se podría decir que es la mitad de la saga, la mitad del camino a través de los enrevesados caminos de la oscuridad y la locura, la caída en picada hacía lo más profundo del averno, y finalmente “Paracletus” es la conclusión de la saga, en donde se toma lo aprendido puliéndolo y llevándolo a niveles épicos de grandiosidad difíciles de igualar, en pocas palabras, la criatura definitiva. Y ya sé que quizás la interpretación sea algo tonta y fuera de lugar, pero quizás sea algo necesaria para comprender el porque de la música de estos tres discos, el porque suenan como suenan, aunque quizás en el fondo no haya una razón concreta de ello y simplemente cada disco fue la recopilación de toda la experiencia aprendida hasta el momento, poniendo en el asador las ideas que había en el momento.

“Fas – Ite” es lo que yo definiría como un “disco ladrillo” para el oyente promedio que no sabe con lo que se va a encontrar. Un disco de esos que hay que tomar con pinzas y con mucha paciencia, porque uno puede disfrutar bastante de él como al mismo tiempo se puede terminar como el pobre sujeto de la portada.

¿Un disco mejorable? Posiblemente, más que todo en el aspecto del “sentimiento” en la música, de ese tacto más humano que debería poseer el disco, el cual, como dije anteriormente, sería totalmente pulido y mejorado en su siguiente entrega, pero aún así es un disco que no vale la pena dejar de escuchar y que puede encantar a más de uno por su complejidad y pulida técnica combinada con ese destructivo caos que al menos a mí me pone en orbita.

Puntuación Final: 9/10

Hasjarl: Guitarra
Mikko Aspa: Voz
Khaos: Bajo

Sello
Norma Evangelium Diaboli