Death - Reign Of Terror

Enviado por Heartbolt el Lun, 08/01/2018 - 14:29
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1. Corpse Grinder (02:55)
2. Summon To Die (02:26)
3. Zombie (03:02)
4. Witch Of Hell (02:44)
5. Reign Of Terror (02:15)
6. Slaughterhouse (02:25)

Demo completa

La muerte tiene un origen, y ese es la vida. Nadie puede escapar de ella; todos estamos condenados a llegar a sus puertas. Nuestro destino, lamentablemente, es el de marchitarnos.

La muerte es un tema jodidísimo; muchos no quieren llegar a ella, otros la anhelan. Nunca nos ponemos de acuerdo. Lo cierto es que, se quiera o no, todos vamos rumbo a eso Y sé que, la gran mayoría de nosotros, hemos sufrido la pérdida de alguna persona muy importante para nosotros. Tampoco es que seamos únicos, puesto que es la naturaleza más común. Irónicamente, la vida es muerte, y viceversa. Eso no impide que quedemos jodidos y devastados por dentro, tristemente.

Charles Schuldiner no se libró de un capítulo trágico en su vida: a los 9, su hermano Frank, de escaso 16 años, murió en su accidente terriblemente desafortunado. El pequeño quedó profundamente herido, pero halló consuelo en un artefacto interesante que producía ruido: una guitarra acústica. A pesar de que ya se veía aburrido del tonto instrumento, sus padres decidieron comprarle una eléctrica, la cual lo hechizó como cuando una chica gótica hechiza a un joven metalhead. El pequeño Chuck, con el deseo de llevar su extraña y todavía prematura visión de las cosas, dio por sentado que iba a degastar su regalillo a punta de “limpieza manual”.

Un día a Chuck le llegaría algo que lo cambiaría para siempre: un disco. ¿De quién era el disco? Era un sencillo vinilo del Destroyer de Kiss. Según muchos un producto repetitivo y tal, pero eso no le importó a Schuldiner, quien de seguro llegaba al orgasmo mientras aprendía a hacer el solo de Detroit Rock City. Anécdota curiosa, pero de las que te provocan echar moco toda la night.

Después con 13-14 años sería más influenciado por la excelente New Wave Of British Heavy Metal (NWOBH) que arremetía con fuerza la costa de los cocodrilos sureños. Chuck estaba maravillado con esta música, pero el boom fue cuando apareció Slayer y su Show No Mercy, el abuelo del Metal Extremo. Chuck se puso sus botas bien puestas y lo dijo. Sí, lo dijo:

Yo voy a formar parte de esta mierda

1983, 16 añitos, cero intenciones de seguir el molde genérico de la mayoría de las bandas populares del Rock. Voluntad, fuerza y sentimiento. Actitud, originalidad, progresión. Esto sólo fueron algunos de los pensamientos que rondaban la cabeza de Chuck Schuldiner antes de formar una especie de antesala a lo que vendría posteriormente: Mantas.

Inspirado en el extravagantemente malévolo personaje de Venom, Chuck no tardó nada en conseguir otros dos locos descerebrados y con “malos gustos” musicales para producir una de las propuestas más rechazadas (pero increíblemente originales y poderosas, quiera verse o no) de la música en sí misma: Death Metal.

No era tarea sencilla, para nada. El Thrash ni siquiera terminaba de cobrar personalidad propia, así que era imposible que el Death Metal naciera ya formado sin apenas haberse desarrollado su padre. Un Sad Wings Of Destiny no podía aparecer justo después de un Paranoid. El tiempo debía pasar… pero Schuldiner no podía esperar; él quería llevar su propuesta de algún modo, y eso tenía que aparecer YA. Por eso es que en 1984 sale al aire su primera demostración de locura: Death By Metal. Lo MÁS infumable del mundo para aquellos años, junto a la demo de Possessed Death Metal.

Los pocos que pudieron acceder a ese material sólo quedaron anonadados y confundidos, pronunciando sólo barbaries y criticando a aquellos adolescentes “satánicos” de estar perturbando la salud mental de todo aquel que escuchase aquella bola de ruido insana contenida en forma de cinta. Cayeron muchas críticas, pero una corta conversación determinó el camino a seguir. Un camino que los (bueno, realmente a Chuck) llevaría a lo más alto.

-Hey, Chuck, ¿crees que deberíamos dejar esto?

-¿Por qué preguntas eso, Rick?

-No sé… a la gente no le está gustando nuestra propuesta. Tal vez debamos… ir a hacia otra propuesta.

-¿Estás fumado, Rick? ¡Que se joda la gente! Esto es lo que nos gusta hacer, y es lo que vamos a seguir haciendo. Para siempre.

-¡Joder, Chuck, tienes toda la razón!

Entonces hicieron el último movimiento del juego y dieron jaque mate. Mantas desapareció y renació poderosamente como Death. El grupo que estaba destinado a llevar todo lo conocido hasta la máxima expresión de la palabra. Lo desconocido era ahora traído a esos millones de oídos que buscaban “otra cosa” en la música. Con Schuldiner como el capitán del Perla Negra.

La segunda patada sangrienta de Death (antes del icónico bombazo que resultó Scream Bloody Gore poco después) vino en forma de otra demo, todavía peor y más caótica: Reign Of Terror. Death By Metal fue bueno y tal… pero sólo escasos meses fueron necesarios para subir la apuesta. Más directos, más mortales, más filosóficamente enrevesados en su mundo. Reign Of Terror fue el soundtrack del Halloween de 1984, mes en el que salió esta demostración de dos cosas: maldad y crecimiento musical. 1984… un año lleno de conspiración y temores gracias a George Orwell no iba a pasar de largo sin que Death le golpeara la cara al Gran Hermano y Schuldiner fuera el principal protestante.

-Aquí me tienes, cabrón. Ven con todo si puedes.

Es un poco triste el estar demasiado adelantado a tu era, como le ocurrió a Da Vinci y a Nicola Tesla. Chuck vivió lo mismo, entre mucha gente que lo presionaba y no eran capaces de entender la majestuosidad de su obra que, afortunadamente, todos valoramos hoy. Y, al igual que los otros dos genios, Chuck vivió para entregarnos su obra, su visión de la vida, y Reign Of Terror era el coletazo en bucle infinito contra todo lo ya visto. Y aunque vendría más poco después, esta demo machacaba a cualquiera que se le ocurriese ponerle una oreja.

6 putos temas… -repetitivos para algunos- dejaban enloquecido y de manicomio a todo el planeta. El Black Metal todavía ni aparecía como tal, Slayer y Exodus no entregaban sus obras más puntuales, Ride The Lightning y Fistful Of Metal no eran suficientes, Possessed estaba luchando por salir del capullo… Chuck lo tenía todo claro: Reign Of Terror era como imaginar estar flotando por ahí con la patineta voladora de Regreso al Futuro II, pero real. El futuro a las manos de todos. Un helicóptero en pleno siglo XVI. Una playa en el Sahara. Algo que nadie se lo creía, como una conspiración inventada por el gobierno. Pero hecho con bolas de acero, corazón de titanio y cabeza de hierro. Reign Of Terror era verse metido en las pelis de Zombies de los 80, pero en tu cabeza y siendo reproducida por aquellos ruidos incomprensibles para el 99% de la humanidad.

La locura contenida dentro del álbum es tan increíblemente maniática que todos podemos retorcernos en nuestros asientos mientras las líricas guturales de Kam Lee y la rítmica cabrona entre Rozz y Schuldiner llevan todo a un plano impresionante. Cavernosidad… sí, la hay, pero eso sólo es parte del hermoso encanto que tiene esta invaluable placa. La distorsión es tal que de haber tenido una mejor producción seguro que ya nos hubiesen estallado los oídos por la saturación y los elevadísimos decibeles.

Zombie Attack es melódico, interesante y con claros errores, pese a ello. Pero es una pieza espectacular y con un desarrollo increíblemente técnico. Se siente en el tema que algo evolucionaría a lo Human, porque, a pesar de sonar recóndita, la canción derrocha muchísima técnica. Básicamente instrumental, y perfectamente genial. Mis ovaciones se las llevas Slaughterhouse, maldad absoluta pura y muestra de un odio supremo cargado de mortífera filosofía humana.

Nada más que decir. 17 minutos llenos de caos, revoltijo y mucha pasión de por medio. Death llegaría a lo alto, pero no lo haría a base de videos ridículos y contratos con multinacionales. Nada de eso. Death llegó a aquella cima de la portada del The Sound Of Perseverance… luchando contra el reino del terror. Schuldiner debe estar ahora junto a Lemmy, Rhoads, Dio, Burton, Darrell y todos aquellos grandes íconos de nuestra cultura en el Metal's Heaven. Y se lo merece… se lo merece todo.

Chuck NO está muerto…
Chuck es la MUERTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.

Chuck Schuldiner - Guitarra y bajo.
Rick Rozz - Guitarra.
Kam Lee - Voz y batería.

Sello
Independiente