Death - Infernal Death

Enviado por Kaleidoscope el Dom, 04/02/2018 - 01:32
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1. Infernal Death (02:46)
2. Baptized in Blood (04:23)
3. Archangel (03:00)

Full demo

Que en este mundo hay mentes privilegiadas y otras que no es una verdad que no se puede ocultar. Existen personas que nacen con un don y otras que no. Es parte de la injusticia del mundo, pero también parte de la belleza del mismo, pues siempre hay seres capaces de ver lo que no ven los demás y se dignan a mostrar parte de su visión bañando de luz, iluminando, al resto de habitantes comunes obstruidos por sus escombros mentales que limitan al pensar viajar con libertad.

En la música ha habido varios visionarios, pero para no salirme del territorio innecesariamente nombrando innegables ilustres de otros charcos me limitaré a nombrar genios de nuestra parcela como Tommy Iommi, el “padrino” del metal. Evidentemente no fue el único en forjarlo, ni BLACK SABBATH los inventores absolutos, pero sin duda, fueron los que terminaron de definir el género y elevarlo en su máximo expresión para dar paso al resto de generaciones. En el metal extremo se puede hacer un paralelismo perfecto con el ejemplo de Iommi & cía: Chuck Schuldiner es el “padrino” del death metal, no se puede decir que fue el único que “inventó la rueda”, pero sí se puede decir que fue la definición más clara de lo que sería death metal, el pilar más alto del género. Evidentemente POSSESSED también estuvieron en la formación embrionaria, no entraremos en la discusión de quién fue primero, pero sí me atrevo a decir que DEATH o más bien MANTAS, tenían el concepto de “metal mortal” aún más desarrollado, apegado al Thrash igual que POSSESSED, pero mucho más despegado de su padre y más “independiente”. Chuck fue una de esas mentes privilegiadas, qué duda cabe. Es difícil comprender cómo un muchacho de 17 años haya concebido tal monstruo lovecraftiano encarnado en música en pleno 1984 cuando apenas un año antes SLAYER estaban debutando con mítico “Show No Mercy”. El Thrash apenas estaba naciendo y Charles Michael «Chuck» Schuldiner ya le daba forma a un nuevo mundo que, en teoría, era la evolución del Thrash. El corto período entre el nacimiento del Thrash y el Death Metal da para pensar que el Death Metal nació como un género independiente, sin basarse en más nada que la rabia y frustración acumulada como pasó en Colombia con el “Ultra Metal”, pero cuando te paras a pensar bien tiene todo el sentido del mundo que una mente como la de Schuldiner le haya bastado con un año para forjar los cimientos de un género tan basto luego de haber escuchado “Show No Mercy” recién salido del horno. No es de extrañarse que aquello haya sido posible a manos de hacer un “Scream Bloody Gore” y al año siguiente sacarse otra obra de la chistera como lo es “Leprosy” o hacer la milagrosa dupla de “Spiritual Healing” y “Human” con apenas un año de distancia entre ellos.

Chuck no fue un ser normal. Él vivió su fugaz vida con una intensidad de rara avis. La música lo era todo y tengo un profundo respeto y admiración por eso: Schuldiner era la música, tanto así que tituló su último álbum “The Sound of Perseverance” sabiendo que posiblemente se iba a morir pronto y compuso regalos de gran belleza como “The Voice of The Soul”, desnudándose, inmortalizándose y, por enésima vez, rompiendo esquemas en el género que él, en gran parte, creó. La última canción que compuso para DEATH se titulaba “A Moment of Clarity”, como si supiese que ese era su momento de claridad final. Y canciones cómo “Spirit Crusher” también da indicios de su trágico destino. Parecía que Chuck Schuldiner era una especie de vidente o alienígena que sabía más de la cuenta y vino a la Tierra a dejarnos varias enseñanzas, no solo en la música, sino también con su vida. Sé que sueno como un fanático religioso, pero mi intención no es crear una secta con la imagen de Charles Michael Schuldiner ni tampoco darle un aspecto mesiánico. Simplemente pretendo resaltar que el transcurso en el mundo terrenal de “Evil” Chuck fue, desde su temprana niñez, diferente y eso fue lo que le permitió destacar por encima del resto.

El nacimiento del Death Metal tiene mucho que ver con la vida personal de Chuck y su infancia. Pareciera que la mayoría de los pioneros del metal extremo tuvieron una infancia dura como también fue el caso de Tom G. Warrior o la vida escaza de dinero de Quorton. Charles, tenía dos hermanos mayores: Frank y Bethann. Apenas a los nueve años Chuck tuvo una pérdida muy dura: su hermano falleció en un accidente a los 16 años, a raíz de este trágico evento sus padres le regalaron una guitarra acústica, pero esta no satisfacía las necesidades de Schuldiner el cual desde muy chico ya tenía a la muerte incrustada como una bala en su cerebro. Aquí empezó una de las trayectorias más fascinantes y deslumbrantes de todo el metal.

Schuldiner fundó MANTAS a la corta edad de 16 años. El proyecto empezó como una manera de drenarse, siempre teniendo en mente la injusta muerte de su hermano mayor. Tanto es así que el primer lanzamiento de MANTAS, “Rehearsal #1 (Emotional)” dice más que mil palabras.

La “pandilla” se completó con Rick Rozz y Kam Lee, ambos futuros fundadores de MASSACRE. Aquellos primeros lanzamientos de MANTAS eran una maraña de distorsión difícil de entender, incomprendida en su tiempo, como todo lo adelantado. Evidentemente, eran grabaciones amateurs y podían parecer un desastre garajero a primera escucha, pero ahí ya se ocultaba una visión, tan futurística que hasta daba miedo. Era increíble que tres muchachos que no pasaban la mayoría de edad dieran tanto terror con sus “malsonantes” notas musicales, más cercanas a una masacre auditiva que a una melodiosa canción que busque agradar amenamente. Era un concepto nuevo…ciertamente hubo bandas ruidosas para la época y seguramente muchas canciones de LED ZEPPELIN o BLACK SABBATH fueron catalogadas como ruido obsceno y burdo, pero aún en aquellas corpulentas composiciones se intuía una intención de agradar a un público, sea grande o chiquito, en cambio en la música de MANTAS no se percibía ni un ápice de intentar agradar a alguien, si quiera a sus madres.

MANTAS seguirían en su rumbo, no por mucho tiempo porque al sacar su legendaria demo “Death By Metal” decidieron cambiarse a un nombre más personal, menos tributario y, indudablemente, más adecuado para su estilo: DEATH. Fueron abundantes las demos de DEATH y esa etapa de cassete fue muy prolífica; sacaron lanzamientos como “Reign of Terror”, “Death By Metal”, “Rigor Mortis”, “Back From the Dead”, “Mutilation” o “Infernal Death”. Hoy toca destacar la intensa “Infernal Death”, demo que resulta un punto de inflexión en la carrera de la banda y de un género entero…no es cualquier tontería.

“Infernal Death” vio luz el 9 de marzo de 1985. Este lanzamiento mejoraba notablemente la producción con respecto a “Reign fo Terror (demo muy dura de escuchar) sin dejar de sonar cruda, tosca y casera. Era de agradecerse que los instrumentos se distinguieran mejor, sin perder una pizca de intensidad, sino más bien lo contrario: la música sonaba más nítida, sin embargo, también sonaba más enfermiza. En “Infernal Death” vemos por primera vez el MÍTICO opener de “Scream Bloody Gore”: obviamente estoy hablando de “Infernal Death” que ya con sus primeros acordes purulentos crea una tensión y una sensación de inmensidad que he visto yo pocas veces. De verdad intimida, la sensación es colosal e imponente. Luego la canción termina de estallar, tal vez muy pronto, pero poco importa los detalles al escuchar por primera vez esa manera de masacrar las cuerdas. La música es intrusiva, como un asaltante. Los tremolos van y vienen, contienen un sonido extremadamente macabro, tenebroso y misteriosamente perturbador. Las sensaciones son similares a las de “The Exorcist” de POSSESSED. “Infernal Death” sonaba como unos SLAYER muchísimos más pesados y agresivos, incluso las letras, a diferencia de su versión final de estudio en “Scream Bloody Gore”, hablaban de satán y en ellas se percibía un odio por Dios. Chuck clamaba un grito al cielo, reclamándole a Dios su injusticia:

“praise Satan
the prince of darkness
crush your body to infernal death

Skies of hell and darkness spill the evil spell
the master is calling
fall into the abyss”

La tinta derramada aquí no habla de cuestiones filosóficas como haría Chuck en un futuro y tampoco poseen una profundidad digna de admirar, pero no dejan de ser fascinantes porque, sí, en ese estribillo hay un aire juvenil, inmaduro, pero también se percibe la inquietud de un inconforme y cuando un inconforme no deja el culo quieto presta atención porque, posiblemente, se venga algo grande.

Me atrevería a decir que, “Baptized in Blood”, gana enteros en esta presentación: el tono de guitarra es increíblemente pesado, la manera en que “caen” las notas y su absurda contundencia dan hasta la sensación de que allí ya se refugiaba una minúscula semilla de lo que sería el death metal sueco (hablo de ENTOMBED, UNLEASHED, DISMEMBER…no de DARK TRANQUILLITY o IN FLAMES), aunque después de todo puede ser una percepción muy personal, mas dudo que sea una idea tan alocada, siendo DEATH el decálogo de la movida (creo que no hace falta aclarar que no fueron los únicos, pero se entiende). El trabajo vocal es exquisito a su rancia manera: Kam Lee, el posible forjador de lo que conocemos como guturales, mete unos berridos que podrían ser confundidos con el rugido de una bestia desconocida en el fondo de una cueva oscura como el firmamento nocturno y las intervenciones de Chuck con sus alaridos desgarradores y tortuosos son maravillosas, esos “BAAAAAPTIZEEEEED…” son impagables y hacen verdaderamente feliz al fanático de este “ruido sin ton ni son”. Será inexplicable para los neófitos como alguien puede ser FELIZ con semejante barulla sonora, pero también esa es parte de la magia del death metal: que no es para todo el mundo.

La demo cierra con la canción exclusiva “Archangel”, en la cual canta Schuldiner, cosa que ya se nota con la manera tan peculiar y regurgitada de modular de Chuck. En lo estilístico “Archangel” es parecido a “Show No Mercy”. Los solos son caóticos, afilados y oscuros. Aquí el solo no es como los “rebuznes de caballo” del señor Kerry King, me atrevería decir que en el solo de “Archangel” hay algo que va más allá, suena satánico de veras y yo sin ser una persona que crea en nada, por unos segundos me trago el cuento. Una gran canción que no entiendo cómo fue abandonada tan tristemente siendo un track de tan alta calidad, pero…eso es parte del espíritu inconforme de Schuldiner que, seguramente, jamás fue convencido por “Archangel” que, aún siendo una canción que quisieran firmar miles de grupos, la desecha porque no es perfecta.

“Infernal Death” es otro de esos eslabones arqueológicos que sentaron cátedra y ayudan a entender el desarrollo y nacimiento de un estilo. El sonido, la presentación, las letras y la ejecución puede que no sean las mejores, mas aquí no importa. Este es uno de esos casos en que el mal sonido, el amateurismo y la ACTITUD hacen ganar enteros al producto. No se trata de cómo, sino de qué transmites y eso DEATH, en 1985, ya lo tenían muy claro.

¿Puntuación? Creo que no hay número que valga para ponderar la historia.

Chuck Schuldiner (R.I.P. 2001): Guitarras, Voz (en "Archangel"), Bajo
Kam Lee: Batería, Voz
Rick Rozz: Guitarras

Sello
Independiente