The Dead Youth - Intense Brutality

Enviado por stalker213 el Jue, 14/04/2011 - 23:46
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1. Rising From the Depths (Intro) (1:37)
2. Roach Motel (3:53)
3. Trained For Life (4:05)
4. Disease And Decay (3:50)
5. Gregory (0:56)
6. The Day the Retards Roamed the Earth (5:27)
7. Intense Brutality (3:48)
8. Enema Picnic (4:25)
9. F.F.C. (Fuckin' Fat Chicks) (1:15)
10. Stonehead (3:02)
11. Senile Pediphile (4:41)
12. Dead Youth (3:03)

Mucha gente piensa, erróneamente, que el Death Metal fue algo que se inventaron cuatro gatos allá por los primeros 90’s y que sólo los grandes nombres de la escena moraban entonces, hasta que a partir de 1993 el fenómeno estalló y se expandiera como si de una plaga de langostas se tratara. Sin embargo, esa percepción cambia cuando por fin se dan cuenta de la verdadera magnitud de la aberración que habita escondida, porque aquello que divisado desde la distancia parecía un gigantesco bicharraco, no era sino la punta de la oreja de la descomunal criatura, y es que ya en 1991, a pesar de que todavía el fenómeno no era masivo, podían contarse entre cientos los grupos adscritos a un género proscrito que desde mediados de la década anterior no dejó de ganar salvajes adeptos hasta ganarse los galones de la Bestia del Reino.

Con todo lo anteriormente expuesto, aquí nadie pretende vender ni por asomo el cómo estos pobres desgraciados proclamados a sí mismos como THE DEAD YOUTH fueran siquiera una banda medio buena, pero una vez más –y no me cansaré de repetirlo- me encuentro ante la disyuntiva de prescindir o no de otro disco más de Death Metal perteneciente a 1991, y no hace faltar decir como indudablemente escojo antes el escarbar, escudriñar y guarrear en él aunque sea un petardo, antes que no lanzarlo al maldito cubo del olvido; ¿A quién se le ocurriría semejante frivolidad? Eso sí, con toda la verdad por delante y nada más que la verdad, aquí hoy tampoco trataré de vender a nadie una moto que a duras penas si coge los 50 Kmph y que encima lo hace metiendo una de chicha y soltando otra de humo que te oye y ve la urbana desde la otra punta de la ciudad antes de que gires la siguiente esquina. Pura mediocridad ¿para qué engañarnos? Pero esto también tengo que decirlo: Entrañable.

Desde el primer vistazo, ya la portada invita poco al optimismo, al otear al punto lo horrendo y simplote del cutre y salchichero diseño (aunque en alguna de esas haya escarmentado antes en cientos de ocasiones), pero bueno, después siempre hay que abrir el paquete para ver si éste finalmente huele a truño o no, y la verdad, aunque el perfume de este burdo y ramplón ‘Intense Brutality’ (Qué pedazo de nombre ¿eh?) no es del todo bueno, tampoco lo terminaría definiendo injustamente como una puta y llana mierda, porque después de todo, me pasa entero sin excesivas dificultades; Eso sí, hoy no es un día en que vaya a instigar a nadie para que se lance a la caza y captura del disco el cual estoy dando parte, sino que sencillamente me apetecía sacar del pozo a un cadáver de esos que ya nadie recuerda, y que al fin y al cabo tampoco está de más exhumar para ver qué tal sigue “cantando”.

Sinceramente, cuando poco después tres de sus miembros se volvieron a juntar en otra olvidada banda llamada USURPER, los resultados darían de sí algo más de calidad que no originalidad, pero lo que de una vez por todas queda meridianamente claro es como ni estos DEAD YOUTH ni tampoco su primer álbum de estreno ofrecen nada en especial que se acerque ni de coña a conceptos tales como talento, estilo o personalidad. Mucho antes, aquello que trasluce es una banda cuyo objetivo no es otro que el de hacer ruido nada más que por sí (su primera Demo se titulo ‘Smell My Butt, Please’ ¿os gusta?), aunque bueno, después de todo hasta podría terminar destacando al trabajo de Schaeffer a las percusiones que, aún y sin ser trepidantemente innovador, ofrece algún que otro fill medio interesante casi entretenido de escuchar. Fuera de eso, el grado de memorabilidad se queda clavado prácticamente en la inexistencia (si acaso, esto se da en sus cachondas letras), aunque vaya, como apuntaba antes, el objetivo último de hoy era traeros una rareza de los viejos tiempos y no el disco que cambiara por siempre más a vuestras miserables existencias.

Disco totalmente gris, mediocre y del montón ¡Garrafón, vaya! Pero de la cosecha del ‘91 ¿Eh?

Valoración: 6.5

Dave Piekarz: Voz
Rick Sprague: Guitarra
John Karnes: Bajo
Joe Schaeffer: Percusiones

Sello
Grind Core