Dark Age - Dark Age

Enviado por stalker213 el Vie, 13/01/2012 - 20:54
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1. Metal Axe (3:28)
2. Tales of Medusa (4:59)
3. Rock Revelation (3:00)
4. The Execution / Messenger to Ascheron (4:38)
5. Warrior (3:30)
6. Viper (3:56)

Para cualquier incauto que en pleno 2012 (hoy mismo, si queréis) descubra a una banda como DARK AGE y a su remoto MLP de idéntico nombre, resulta comprensible el cómo ese hecho puntual no puede constituir en sí mismo nada más que otro sencillo acto de descarga y en definitiva un vano trance de duración efímera, en lo que integra una burda y simplona sucesión de inorgánicos downloads sin alma, que por lo demás difícilmente retendrá el sujeto en su memoria por más de un par de minutos. No hay más. A esto es a lo que hemos llegado y así es como estamos condenados a comprenderlo. No obstante, muy a pesar de ser consciente de esta desalentadora realidad, yo me reconozco uno de esos estúpidos románticos incorregibles que sigue viendo en ítems como éste, una incomparable joya de esas que parece hacen detenerse al tiempo cuando la haces sonar; Y no os cuento ya, cuando eso lo ejecutas sobre el plato de un pinchadiscos. Rico ¿Ah? ¡Claro! Maneras de enfocar un acto tan irrelevante y subjetivo (el de poner un simple disco), podrán decirme algunos. Y sí, no seré yo quien rebata el hecho, pero ¿Qué queréis que os diga? Igual si ese universo, en el que vivo inmerso cuando escucho música, es tan solo una burbuja imaginaria en la que soy feliz, para los demás puede no importar nada más que una mierda ¡Faltaría más! Aunque atiende: Lo mismo si sois capaces de poneros en mi mente aunque tan solo sea por un par de segundos, comprendéis al punto ni que sea por uno a qué me refiero cuando os hablo de VUESTRO METAL.

Porque tú no puedes limpiar un jodido directorio ¿O sí? Como tampoco puedes coger unos ficheros virtuales con las manos y pasarles el cepillo, mientras sujetas la portada y al punto contemplas absorto los alucinantes mundos que celosamente encierra ¿Me equivoco? Como mucho, digo, puedes aspirar a agenciarte un decente rip de aceptable calidad, y si tienes suerte: un impersonal scan (digitalizado, claro) a suficiente resolución como para que no pixele. Y claro, no sé vosotros, pero a eso yo no le veo una puta mierda de magia ¿Sí? En esencia, lo único que tienes ahí es el fondo, pero no las formas, y las formas, amigos, son –por si acaso no lo sabíais- a veces casi hasta lo más importante. Por eso, cuando ‘Metal Axe’ empieza a girar y a continuación oyes como crepitan las chispitas del vinilo, tú sabes positivamente que ahí lo que está cociendo a fuego muy lento no es nada más que TU METAL; Y no hace falta que os lo recuerde, porque sabéis que con él es con quien voláis alto. Aunque eso sí ¡Ha! Este es, desde luego, un vuelo caro. ¡Pero de los que vas en primera, oye!

Metal puro y duro entrando en vena, y que a nadie le pase esto por alto: SIN MIERDAS. Porque claro, estamos en 1984 y a quien se le ocurra hacer una mierda le cae una ostia como un pan de gorda. ‘Tales of Medusa’ sigue trabajando ese clima místico de espada y brujería salvajemente suscitado por la espectacular portada con la que el disco se nos presenta, y esto tampoco hacer falta decirlo, pero no veáis como cruje el asunto, polluelos. Las severas cabalgatas de los americanos evocan lo mismo al primer espíritu de los mejores MAIDEN como a las trazas más brillantes y características de ese arcano Power Americano que sabes que me la pone gordota, y es que si una palabra se me viene a la cabeza cuando escucho a los himnos de estos DARK AGE, esa es “elegancia”. Una elegancia y un porte que indiscutiblemente nos hablan de una banda absolutamente pura e incólume cuando aquello de lo que estamos hablando es de Fuckin’ Heavy Metal.

‘Rock Revelation’ y ‘The Execution/Messenger to Ascheron’ siguen la tónica general del plástico, aplastando todo a su paso. El mayor énfasis -no hace falta decirlo- lo hallamos en las soberbias guitarras a cargo de Ljissacs y Foley, aunque a rebufo del eco de sus afiladas hachas, tampoco nadie debería hacer oídos sordos a la pasional y desbordante performance de un pletórico Robert Stevens que, en un rango similar al del incomparable querubín metálico John Arch, atruena sin misericordia al oyente mediante una apabullante galería de high-pitched vocals que te erizan los pelos del jodido cogote.

‘Warrior’, de algún modo, se permite la única licencia digamos “chorra” de todo el trabajo al evocar en su parte primera al mítico y despreciable villano de la cinta de Walter Hill “The Warriors”, Luther, cuando éste amenaza a los héroes del asfalto, susurrando las famosas palabras “Waaaaaaaaarriorsssss, Come Out and Plaaaaaaay…”. El tema, por lo demás, se sale, exactamente lo mismo que la apocalíptica ‘Viper’ y sus tremebundos aires de clamor de venganza. Porque esta es una lucha sin cuartel, muñeco. Una cruenta escaramuza a cara de perro de la solo puede salir indemne un único bando. Y la disyuntiva es clara: O ganan los Defensores del Metal o bien lo hace el resto de los vulgares mortales. ¿Con quién estás tú?

Antológico MLP, rotundamente plagado de épica, magia y calidad. Heavy Power pionero del que ya no encuentras ni debajo de las piedras, y así de rebote: Otro de esos que sabes que no voy a perdonarte que no escuches. Palabrita de niño stalker que no te engaño.

Valoración: 9.1

Robert Stevens: Voz
Johnny Ljissacs: Guitarra
Alan Foley: Guitarra
James McGearty: Bajo
Jeff Exx: Percusiones

Sello
Gnarly