Danzig - Danzig 777: I Luciferi

Enviado por Heartbolt el Mar, 07/05/2019 - 19:14
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1. Unendlich
2. Black Mass
3. Wicked Pussycat
4. God of Light
5. Liberskull
6. Dead Inside
7. Kiss the Skull
8. I Luciferi
9. Naked Witch
10. Angel Blake
11. The Coldest Sun
12. Halo Goddess Bone
13. Without Light, I Am

DANZIG es una banda que todo metalero que se precie debe oír al menos una vez en su vida. Glenn Danzig y los excelentes músicos que han estado con él a través de su historia han parido algunos de los discos más interesantes de este sonido nuestro. Una agrupación de culto.

Glenn Danzig es un tipo extraño; un artista que hace honor a su nombre. De versada voz, comportamiento frío pero carismático, aficionado por el horror y las cosas lúgubres, Danzig es además un vocalista con un tono muy mágico. Un crooner del Metal más oscuro.

El estilo de DANZIG es bastante particular: un Heavy Metal a veces denso, a veces oscuro, con una tremenda carga de Blues, influencias dóomicas y hasta nivelaciones góticas. Un mezcla así no puede dar como resultado más que discos asombrosos donde la mínima puntación posible sería excelente.

La música de DANZIG siempre es así de solitaria, densa, MUY oscura y tremendamente reflexiva. La voz de DANZIG realmente te pega durísimo, así sea gritando o cuando nos relata las historias más desesperantes. Cada disco suena distinto al anterior, únicamente identificable por ser un Heavy de cuantiosa factura que, como buen vino, mejora con el pasar de los años y causa terribles cuadros de delirios.

Bien, puede ser que Danzig 777: Luciferi I (2002) (o sólo Luciferi, para abreviar) no sea de sus clásicos más ancestrales, es decir sus cuatro primeras producciones. ¿Acaso no es Lucifuge (1990) una obra maestra suprema? Sin embargo, desde 6:66 Satan’s Child (1999), más heavys que nunca, DANZIG ha producido disco excepcionales que, aun no contentando a todo el mundo, sin jamás entregarse a las masas revoluciona cada vez más su concepto de agrupación.

Tremendo señor este, Glenn Danzig. Verdadero titán de la escena metalera.

Luciferi puede ser el disco más poderoso y especial de DANZIG de la década pasada, y de su segunda etapa. Aquí tendremos al mejor DANZIG, el de siempre: pesado, rocanrolero, Heavy, con atmósferas muy deprimentes y tintes bastante góticos. Sin que todo esto que siempre va a medias entre Heavy/Doom/Blues colapse, DANZIG salen victorioso y lo que hay en Luciferi no es más que pedazo de ejercicio musical de una banda a la que nadie detiene. Al fan de DANZIG, como este servidor desde que era sólo un pequeñito, discos como este le saben a gloria pura.

Como ya he mencionado, Luciferi no pretende ni hacer sombra a sus más icónicas producciones, pero eso no quita que este CD del año 2002 sea una muy grata sorpresa. Glenn Danzig y su voz, sello clave de la banda, ni se sienten diferentes en ningún momento. Tal y como desde su debut, los gritos de este señor son apasionados, y las partes más relajadas nos hacen estremecer como locos. Las guitarras acústicas de este álbum son maravillosas; como poco sólo provocan llorar de la emoción. Qué perfilados son esos roces entre notas de cajas resonantes y posteriores riffs macizos y pesadillezcos. Toda una emocionalidad la que nos entrega DANZIG.

Sin perder nunca el norte, en Luciferi Glenn Danzig le pone mucho énfasis a las letras de las canciones, contándonos historias de muertos vivientes, retorcidas vampiresas sedientas de la sangre de hombres jóvenes, monstruos psicológicos, pesadillas y referencias a las películas de horror. Dándose un espacio también para criticar al medio artísticos, a las personas mentirosas, a los políticos y creando verdaderas filosofías sobre el ecologismo y los paisajes naturales. Vamos, compañeros, que Glenn Danzig es un tipo admirable en todas las áreas de su vida.

Componiendo tonadas lúgubres, funerarias y mortuorias con momentos más guitarreros, pesados y asesinos, DANZIG nos vuelve a crear otro libro con sangre y verdaderas lágrimas. Canción tras canción, solo un oscurísimo orgasmo sentimental para los que estamos acostumbrado sus seguidores. A quien le gusta DANZIG, esto es lo que espera. Tremenda combinación de géneros musicales sin que esto deje de sonar estrictamente a HEAVY METAL. A puro Dark Doom Heavy/Rock, si es que si existiera eso, pues DANZIG define ese sentimiento.

Hay que recalcar que este estilo de música es lo que ha alejado a DANZIG del Mainstream para siempre. Por eso sólo los conocen en los medio por temas como Mother, que por muy bueno, para nada representa a DANZIG. Pues hay un sonido demasiado poderoso, fúnebre y hasta épico en estos discos (y Luciferi no es la excepción) como para que sea cambiado en algún momento. Ni siquiera Skeletons (2015), con versiones de grupos como BLACK SABBATH o AEROSMITH, desentona en lo absoluto con la carrera de este señorón. Bellísimo lo que nos encontramos.

¡Y en Luciferi lo que abunda es una oscura belleza!

A más de uno le aburrirá este sonido, o le espantará, pero aquí hay todo lo que muchas personas buscan en el Metal: Voz grave y sombría (contrastando con los numerosos vocalistas de voces agudas que a algunos no terminan de agradar), riffs muy pesados y tenebrosos, tonalidades Blues diabólicas por todas partes, guitarras acústicas desoladoras y letras realmente infestadas de depresión, divinidad y enigmático.

Todos los temas de este álbum son bastante recomendables. Si buscas las perfección del álbum, y uno de los temas más aguerridos y revolucionarios de toda la banda, Wicked Pussycat y su explosivo riff están ahí a la orden. Recuerdo poner esta canción una vez en mi época de preparatoria, en medio del salón… ¡hasta la profesora abrió la boca como loca! Todos los presentes se doblegaron ante la voluntad de Danzig, gritándonos sobre tremenda señorita demoniaca a la que le encantaba felar (o chupar, no nos hagamos los tontos) penes de una manera realmente tétricas. Connotaciones sexuales siempre ha habido en la música de este señor, pero sólo alguien como él puede hacer del sexo algo tan creativo, malévolo y excéntrico. Wicked Pussycat es el alma de este disco, lo define perfectamente. Si te gusta, el disco te entrará como seda.

El otro tema que destacaría por encima de los otros sería Dead Inside. Dolorosa y entristecida, con una guitarra acústica que escarpía los pelos de cualquiera, creando un verdadero estado de ánimo de miseria y desconsuelo. A la hora de generar ambientes, DANZIG es una banda que lo hace de la manera más perfilada posible. Si no creen, pues a oír temas como Thirteen, 777, Black Hell o On a Wicked Night (otra canción de sexo brutal y maléfico). Temas que sólo siguen poniendo el nombre de DANZIG por los cielos.

Realmente merece una oportunidad esta banda, no tiene desperdicio alguno. Si no entras por los primeros discos, entras por Luciferi I, y tómenselo en serio, compañeros, porque el Metal de este señor es único y bello. Claro, hablamos de alguien que viene de MISFISTS (¿¿quién pone en duda su valor en la historia del Metal??), que con su voz destruye y construye su propio multiverso. De creatividad infinita, Glenn
Danzig es en el escenario como en los álbumes y como en la vida real: no le gusta llamar la atención, compone y habla de lo que quiere, hace conciertos todos los 31 de octubre, toca guitarra, bajo, batería, armónica y teclado, disfruta de la soledad y, quizás lo que más fascina de él, ha rechazado contratos multimillonarios por no seguir sus pareceres de la vida y su música.

Pedazo de señor, Glenn Danzig. Ojalá hubieran más tipos como él en la música, ¡y hasta en nuestro Metal, coño! Poniendo por encima su arte, no el dinero. Y ahí está: no ha sacado disco porque no quiere hacerlo si no se siente motivado. Amigos, tremendo. Sin presiones, con carisma y muchísima humildad.

Y Luciferi es otro testimonio vivo de la profunda visión de Glenn Danzig, un ícono del underground y de nuestro estilo de vida.

Metal intenso e influencias de todas partes... creando un resultado único.

Glenn Danzig - Voz, Guitarra y Teclado
Todd Youth - Guitarra
Howie Pyro - Bajo.
Joey Castillo - Batería.

Sello
Spitfire Records