Crystal Viper - The Curse of Crystal Viper

Enviado por HaKi Stargazer el Lun, 09/08/2021 - 22:20
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De los Crystal Viper había pensado traer en un principio el álbum The Cult, lanzado en este año, pero mejor decidí meterme con su debut, porque hay muchas similitudes entre ambos y lo considero algo necesario para entender las referencias entre uno y otro. Por ahí del 2003, la polaca Marta Gabriel, heavy desde muy chiquilla, decidió armar un proyecto junto con su esposo Bart para cumplir sus sueños y rendirle tributo al sonido de aquellas bandas que más le habían marcado en su camino, nombres famosos, y no tan famosos, que regalaron gloria durante la mágica década de los ‘80s.

Lo que escuchamos con estos Crystal Viper es, principalmente, mucha de la influencia de la NWOBHM y de la rama del llamado US Power, pero, tratando de ser concisa, diré que el estilo de Iron Maiden sirve mayoritariamente como base del sonido de este álbum. Extrañamente la producción se llega a asemejar a la de los trabajos del nuevo milenio (tipo Dance of Death y AMOLAD), aunque esto último podría no ser tan positivo si se toma en cuenta todo lo hecho por el polémico Kevin Shirley. Cosas aparte, hay que decir que el elemento sobre el cual se enfoca la mayoría de los reflectores es sin duda la cañera voz de Marta, con una energía muy entrañable pero cuya estridencia le llega a limitar un poco para moverse en otros registros.

En sus inicios se notaba cierta "inocencia" propia de aquellas bandas que van abriéndose paso. Se me hace algo tierno ver que antes usaban ciertos apodos para referirse a sí mismos (“Leather Wych”, “Golem”, etc.), sus conciertos los hacían cubiertos de sangre (que parecía más mermelada de fresa que nada), y hasta sus canciones intentaban desarrollar el lore de la típica historia de espadas y hechicería salida de la mente de un fan de Moorcock. Pero vaya, no soy quién para juzgar toda esa parafernalia que se cargaban los polacos en esos tiempos (si yo estuviese en esa misma posición, habría hecho algo parecido).

Vale, mejor concentrémonos en la música que se traen aquí, porque vaya que este The Curse of Crystal Viper tiene una solidez impresionante si lo vemos desde la perspectiva del mero pistoletazo de salida de una banda del nuevo milenio. Aquí las canciones con más saborcillo a Maiden le hacen mucho honor a su escuela y son de lo mejor dentro del conjunto: “Shadows on the Horizon” te golpea fácilmente con su aguerrido estribillo y esos guiños a “The Wickerman; por ahí le hace segunda “I Am Leather Witch” en una cadencia similar y con un buen ejercicio de armonías de guitarras; “City of the Damned” es como una “Rainmaker” tuneada con partes de speed metal; y finalmente tenemos a una genial pareja de descendientes de “Remember Tomorrow” llamadas “Sleeping Swords” y “Demons' Dagger”, siendo esta última la que se erige campeona dentro del álbum agregando elementos de los Queensrÿche de The Warning y manejando un crescendo a lo “Roads to Madness”.

"Golem" se luce tras la batería en la veloz “The Fury (Undead)”, en donde se logra sentir una emocionante descarga de adrenalina con ese estruendo heredado del acero de las leyendas Riot; y mucho de eso se mantiene en “The Last Axeman”, una composición cuya introducción en guitarra se replicará vocalmente durante el estribillo para convertirse, de manera involuntaria, en un arma de doble filo. Con esto último me refiero a que, aun cuando la melodía resulta muy atractiva y se te graba fácilmente, su exceso de repeticiones puede volverse algo fastidioso y envolver al tema con una capa de monotonía indigesta, pero venga, todo depende de la paciencia de quien la escucha.

Con la apertura de “Night Prowler” (“…I See Him!” no cuenta por ser insulsa y cutre) pasa algo similar a lo de “The Last Axeman” y la excesiva reiteración de su estribillo, pero al menos tiene más variaciones y detallitos que nos hacen apreciar el empeño de la bruja de cuero con sus canciones, como esos pequeños pero sabrosos gritos “preestribillo”.

No había comentado sobre la portada, muy en la onda de Manowar o Virgin Steele, con ese guerrero y su pose orgullosa, quizá por el número de contrincantes que ha derribado, o tal vez por haber vengado a sus compañeros de batalla; se me hace una imagen llamativa cuya temática me recuerda a la del Crusader de Saxon pero como si fuese su versión bárbara.

Justamente es en “Island of the Silver Skull” donde me parece que más se refleja el sentimiento de la portada, aunque también he de admitir que se percibe un ambiente muy bucanero, como si los Crystal Viper quisieran aclarar que son parte de la cofradía del mismísimo “Rey de los Piratas” Rolf Kasparek. Por supuesto que esta canción es una buenísima muestra de talento, y cuidado con subestimarla por ser “lentita”, porque esos grandes riffs, coros guerreros y bajo “harrisiano” logran izar la bandera con mucho orgullo, todo bajo las órdenes de la aguerrida capitana Marta.

En general The Curse of Crystal Viper es un trabajo de una calidad que supera la media, aunque no está exento de fisuras. No es la octava maravilla del mundo, tampoco es lo mejor de aquel año en el que se lanzó, y vaya, ni siquiera innova, pero si lo comparamos con los trabajos que sus maestros habían publicado por aquellos tiempos (como el Army of One de Riot, el American Soldier de Queensrÿche, o el mentado AMOLAD), claramente se queda en una posición muy favorable.

Dejando de lado esa opinión bastante personal, lo importante a final de cuentas es que la banda pudo dar un paso firme para ir ganando adeptos y seguirse puliendo, llegando así a un nivel de solidez como el percibido en el muy recomendable Crimen Excepta. Así los Crystal Viper se posicionaban como ese alumno siempre atento a las clases que logra llevarse el vitoreo de sus compañeros cuando consigue rectificar al profe en uno de sus muy raros momentos de divagación.

3 cuernos muy altos, acechando los 4, para esta serpiente polaca. Si vas a mostrar tu escuela de manera tan evidente, haz el esfuerzo por colocar tu trabajo a la altura de lo que te enseñaron tus mentores.

Marta Gabriel "Leather Wych" - Voz
Andy Wave - Guitarra
Tommy Roxx - Bajo
Vicky Vick - Guitarra
Tomasz "Golem" Dańczak - Batería

Sello
Karthago Records