Crucified Barbara - Sala El Sol (Madrid) 06/02/2013

Enviado por Gargamel el Sáb, 09/02/2013 - 01:00
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0. Fanfarria de bienvenida
1. The Crucifier
2. Play Me Hard
3. Rock Me Like The Devil
4. Pain & Pleasure
5. Shut Your Mouth
6. Rules and Bones
7. Into The Fire
8. Jennyfer
9. Rock'n'Roll Bachelor
10. Losing The Game
11. In Distortion We Trust
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12. Everything We Need
13. Sex Action
14. Fanfarria de despedida

Corto, irritantemente corto se me hizo el show de Crucified Barbara la otra noche en Madrid. Con un repertorio basado principalmente en The Midnight Chase, el último de sus hasta la fecha tres álbumes, las cuatro imponentes suecas nos dieron un breve pero intensísimo baño de Metal desde el poco más de un metro cuadrado de escenario que disfrutaron cada una de ellas, y del cual salimos con la sensación de privilegio de haber presenciado algo difícilmente repetible. La vida da muchas vueltas, aunque a veces como una peonza, y puede que tengan que conformarse para siempre con la suerte de disfrutar de un público tan cercano, entregado y respetuoso como el que estuvo a punto de llenar la Sala El Sol, pero en buena lógica uno cree que una banda con el talento que despliegan estas mozas debería alcanzar un éxito más generalizado a no mucho tardar. Este podría ser su año, en cuestión de un mes cruzan el charco para enseñar por primera vez en USA y Canadá cómo sonar fresco sin dejar de hacerlo a la antigua usanza, en un tour de 30 fechas que les llevará del Atlántico al Pacífico y de vuelta en poco más de un mes. Menuda paliza les espera.

El setlist dejó de ser una incógnita en el momento uno de los pipas lo fijó al suelo con cinta americana, a la vista de todos. The Crucifier irrumpió tras las trompetillas de presentación, con esa batería inspirada en el Overkill de los Motör y ese riff con aires de Painkiller que desemboca en unas cartas sobre la mesa desde el principio. Crucified Barbara nos agarró con fuerza hasta el último bis, de igual modo que en todos sus álbumes, pero cara a cara, con dedicación exclusiva. Desde que sonó la fanfarria final, la misma tonadilla pregrabada que introdujo la actuación, estoy deseando que vuelvan por estos lares, pero a ser posible no a un macrofestival de esos que se organizan cuando hace buen tiempo (aunque también llueva de la hostia). No a un escenario gigante, con foso repleto de seguratas impasibles que dan la espalda al artista para comprobar cómo la masa informe de público en la retaguardia presiona envidiosa contra las vallas a los que, tras horas de hacer cola esperando la apertura del recinto, consiguieron por fin acceder a un lugar privilegiado del que no se podrán separar aunque se estén haciendo pis, ni aunque las tres o cuatro bandas que tocan delante, algunos de cuyos nombres ni siquiera conocen, les induzcan un sopor extraño entre millares de vatios. Lo que quiero es volver a tenerlas a mi altura, a veinte centímetros de distancia, que Ida Evileye vuelva a estar a punto de ponerme un ojo morado con el clavijero de su Sandberg y que Mia Coldheart mire hacia donde yo estoy y con su sonrisa profidén me produzca de nuevo la sensación de estar dedicándome uno de sus solos. En definitiva, les deseo lo mejor, pero a la vez las quiero para mí solo, contradictorio que es uno.

Al rato de terminar el concierto, la magia de los garitos pequeños volvió a producirse, haciendo posible que poco a poco fueran saliendo una por una las cuatro a saludar y firmar discos y camisetas a la poca gente que ya iba quedando en la sala. Intercambié palabras y me hice fotos con todas ellas, las cuales no pondré aquí para que no me veais el careto y también por no daros envidia. Me sorprendió su timidez, en especial la de Mia Coldheart, que pasa de comerse el escenario con la misma naturalidad que un Hetfield, a encogerse de hombros y soltarme un "jijiji, no sé" tras felicitarle y preguntarle cómo hace para defender en vivo las voces de sus discos de esa manera tan notable.

En definitiva, cuatro cuernacos para este bolo de Crucified Barbara, y no le enchufo un pleno por no habernos obsequiado tres o cuatro temas más, como bien podrían haber sido Danger Danger, Killer on his knees, Creatures o Bad hangover, o el mismo If I hide del nuevo álbum. También he leído por ahí que el sonido no fue de lo mejor, aunque a mí en esta ocasión me dio igual, ya que un solo frame desde la posición que yo disfruté vale más que la claridad auditiva más cristalina, esa que suelo apreciar por encima de todo, y el que no esté de acuerdo que compruebe los enlaces. Vale que hay muchos videos similares por ahí, y el sonido original era mucho mejor que el horror que capté con mi móvil, pero estos en concreto ayudan a describir la historia desde mi punto de vista.

Para terminar quisiera dedicar estas líneas a mi buen amigo Félix, que es quien me armó caballero de este rollo del Metal hace ya casi treinta años, y que está pasando una situación difícil. Ánimo Félix, sé que prefieres las reseñas concisas pero estoy seguro que esta cuña me la perdonas. ¡Mucha fuerza compañero!

Mia Coldheart: Voz y guitarra solista
Klara Force: Guitarra y coros
Ida Evileye: Bajo y coros
Nicki Wicked: Batería y coros