Crisix - Rise... then rest

Enviado por Alexrock el Mar, 28/05/2013 - 20:09
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1. I.Y.F.F.
2. Rise… then rest
3. Bring ´em to the pit
4. Those voices shall remain
5. One by one
6. Frieza the tyrant
7. Seven
8. Army of darkness
9. Volcano face
10. Scars of the wolf
11. Waldi gang

Segundo trabajo de Crisix y segunda patada en tu jodida cara, como ellos mismos dicen en el tema que abre el disco. Apabullante descarga de thrash metal con un par de cojones que no te dan ni un minuto de respiro, a la altura de su anterior trabajo, sino un ápice superior y desde luego pegándose directamente con, por ejemplo, el recientísimo y magnífico disco de Evile, “Skull”.

La verdad es que su disco debut ya fue una grata sorpresa para los amantes del thrash metal europeo de reciente factura, y con este “Rise… then rest” confirman todas aquellas expectativas que los situaban parejos a los reyes del cotarro, Angelus Apatrida. Mezclado y masterizado por Erik Rutan (ex Morbid Angel) en los estudios Mana de Florida nos encontramos con 11 temas llenos de rabia y furia que entronca directamente con sus maestros más directos, Slayer, Anthrax y alguna reminiscencia a Testament, pues la técnica de la que los de Skolnick hacían, y siguen haciendo, gala, se ve presente en más de un corte, lo que denota una evolución respecto a “The menace” a la hora de elaborar los temas.

“I.Y.F.F.” es como un golpe encima de la mesa, como para que te vayas preparando para la que se te viene encima, aunque eso, si, señores, aquí ya comenzamos a ver la evolución de la banda, pues entre tanta metralla nos encontramos con unos cambios de ritmo que dan pie unos solos de guitarra brillantes, más propios de bandas de metal. Y es que, tal vez, sea ese el punto más fuerte de este disco, ya que el trabajo de guitarras en general es fabuloso, impregnando el trabajo de solos que podrían encontrarse en trabajos más enfocados al heavy metal tradicional, lo que sucede , por ejemplo en el siguiente tema, el homónimo “Rise… then rest”.

“Bring ´em to the pit” es una puta pasada; las reminiscencias a Anthrax son evidentes, como quizá algo te pueda sonar también a Suicidal Tendencies, pero con la impronta propia que le da la fuerza a la hora de cantar de Juli, un solo absolutamente bestial y unos coros que te levantan del sillón sin remisión.

Doblan las guitarras en “Those voices shall remain”, y ese efecto es apabullante, thrash metal bien oscuro, un poco más pesado que se va enrabietando por momentos y que da, de nuevo, preponderancia al trabajo de las seis cuerdas. Sin solución de continuidad, casi como si se tratase de un cambio de ritmo más de los muchos que nos encontramos en el disco, suena “One by one”, mucho más veloz y bestia que sus predecesoras, y eso es mucho; joder, Javi Carrión se deja el alma golpeando sus parches y los dedos de Marc deben derramar sangre por las gruesas cuerdas de su bajo porque el tema atruena, no es innovador, pero atruena.

Donde la innovación se nos muestra más fragante es en “Frieza the tyrant”, con un inicio con guitarras semiacústicas, y posteriores riffs entrecortados, con guitarras dobladas y coros que embastan genial con la voz de Juli. “Seven” se presenta más cercana a su anterior trabajo, mas thrash clásico, con la misma caña y fuerza, pero más, digamos, típica al igual que “Army of darkness”, tema más anclado en el pasado aunque no exento de calidad, que ya se sabe que una cosa no lleva a la otra, faltaría más!!, de hecho, tras esos acordes entrecortados se esconde un tema sublime, con un tratamiento de las voces diferente, donde Juli incluso susurra en algún momento, y con unos cambios de ritmo endiabladamente majestuosos.

“Volcano face” se nos presenta con un ritmo vacilón del bajo, como vacilonas son las voces que impostan los tipos en los coros, media bizarrada de tema que eso si, desarrolla unos cambios de ritmo bestiales. “Scars of the wolf” nos devuelve al thrash mas crudo, joder a este paso me van a crujir las cervicales!.

Y como ya hicieron en “The menance” con el tema “Brutal gadget”, también en este dejan un hueco a la experimentación, en este caso cerrando el disco con “Waldi gang”, donde un inicio que recuerda efímeramente a una ¿ranchera?, nos encontramos con cambios de ritmo, con un estribillo que se ve seguido de solos de.… armónica!!, ritmos más cercanos al metal pero sin perder para nada la fuerza que envuelve todos los temas. Curioso, bueno, pero curioso.

Y llegamos al final. Y lo que mejor define la calidad de un disco es la necesidad imperiosa que sientes de volverlo a escuchar. Me ha encantado el disco, creo que Crisix son una realidad, una cruda y rabiosa realidad, un ejemplo del muy buen hacer de las bandas que hacen un thrash metal espectacular y que nos van a dar muchos quebraderos de… cuello!.

Grandes Crisix!.

Juli Baz: Cantante
Marc Busqué: Guitarra
Albert Requena: Guitarra
Marc Torras: Bajo
Javi Carrión: Batería.

Sello
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