Crematory - Denial

Enviado por stalker213 el Jue, 07/04/2011 - 22:00
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La historia viene a contarnos en incontables ocasiones como ese artista o aquel otro, vendieron tropecientas mil carretas de discos y de que se sacaron de la manga no sé cuantos videoclips carísimos con lo último en tecnología para promocionar un álbum que después de todo no pasó sino por ser una soberana mierda; Y es que esto es lo que hay amigos: Darme vuestros dineros, que yo me encargaré de daros aquello que estabais buscando. ¡Qué asquerosa falacia! ¡Falso! ¿Quién coño busca nada? Si al fin y al cabo lo único que están haciendo es abrirte la boca con fórceps y obligarte a engullir aquello que menos les cuesta fabricar. Lo más tirado. Lo más vulgar. Lo menos original y al punto, lo más innecesario, porque el mes que viene estarás endiosando a otros gilipollas diferentes; Aunque eso sí: Aquellos que “ellos” te impongan ¿Lo sabes, verdad?

Por el contrario, la historia de los suecos CREMATORY (por favor, no confundir con los paquetes teutones de idéntico nombre, y si acaso -llegado el punto- hacedlo con los fineses también practicantes del Death Metal) es una historia gris, aburrida y hastiosamente ordinaria que nos remite a decepciones cotidianas de esas que a todos nos han pasado por al lado en incontables ocasiones. Cuatro jóvenes. Toda la ilusión y las ganas. Algo de talento también ¿por qué no reconocérselo? Pero sobre todo y fundamentalmente, ecos; De esos que claman un fría y metódica venganza por causa de las afrentas y la indiferencia que se dieron en el pasado. Ecos sórdidos y abominables que nos recuerdan al punto como cuatro inoportunas modas de mierda no borran así de un plumazo ni al Death Metal ni a aquellos que se partieron la cara por dejar su nombre en lo más alto, creando auténticas piezas de coleccionista que todavía hoy reciben cobijo en el recóndito santuario de aquellos proscritos que de verdad veneran al anciano culto de la muerte. Pomposas palabras, no creáis que no me doy cuenta de ello (¡Qué las estoy escribiendo yo, coño!), pero es que esa es la puta y dolorosa realidad, estimados pollastres. Esa es la verdad, porque “Death Is the Only Way” y eso no me lo niega ni mi señora madre.

‘Denial’ (CBR Records, 1992) es en efecto, otro de los copones benditos que faltaba por reseñar en esta santa casa, y a tales efectos hoy el destino ha tenido a bien que mi ya maltrecha cabeza se haya acordado de esta venerable reliquia, para que aquellos de vosotros que todavía no lo conocierais, hoy pongáis remedio a semejante nefanda blasfemia. Y es que la historia de los de Haninge no se remonta exclusivamente al año 1992 o siquiera a este seminal MLP del que estamos hablando ahora mismo, sino que bastante antes (1989 para ser exactos) se remonta a aquellos años en que la movida apenas si empezaba a trazar los planos del ciclópeo templo que estaba por levantarse ante los incrédulos ojos del mundo entero. La Swedish Old School of Death Metal. ¡La madre del cordero con pantalones de pana, chaquetilla de torero, gafas de mosca de los años setenta y con gorra de beisbol, como la de “Ripper” Owens! Casi nada.

¿Verdad que no somos tontos? ¿Verdad que cuando ‘Into Celephais’ apenas si lleva corriendo un par de segundos ya sabemos que van a hacernos pupa de la gordanca? ¿Verdad que lo que explota en (00:57) es la jodida “sacudida Old School” que a todos nos troncha las vértebras, nos hace mingitar de gusto y no otra cosa? ¿Verdad que todo es verdad? Que me niegue ahora mismo quien así tenga a bien hacerlo, pero eso sí: que se pague por el camino una Fanta; Y por favor, que no sea de limón, que llevan demasiada graduación.

A su vez, ‘Chunks of Flesh’ no puede ser más explícita de lo que ya es, porque si lo es sencillamente ya es que sale un garfio por los altavoces, te prende como a una jodida cabeza de marrano y te suspende de un gancho más rápido que todas las cosas. Salvajismo espantoso en toda su gloria yo llamo a esto (apocalipsis gitano en 02:36); Y no bruto, sino brutón ¡Qué mancha más el pantalón! Justo como ‘Denial’ y no más. Trabajando con pasión el descoyuntamiento de clavículas, el estrujamiento cerebral y la compresión cojonciana más virulenta posible de imaginar. ¿Alguien quiere hacerse daño? ¿Alguien quiere? Pues que se pinche ya ‘Unconsecrated Ground’. No es Sunlight, es cierto, pero Montezuma también me gusta; Y me aprieta casi lo mismo la huevada, como marcan los cánones ¡Coño ya!

Estéticamente, CREMATORY beben como cosacos desbocados de la propuesta primigenia de los mejores NIHILIST de toda la vida, aunque me atrevería a decir que extremando las formas de éstos. ¿Difícil? Puede ¿Imposible? No ¿Pero por qué? ¡Pues porque lo digo yo, osssstia! Pero también porque lo estás oyendo ¿O estás sordo? No hay más cera que la que arde. ‘Denial’ es un ritual Death Metal del más alto voltaje, y tanto a nivel compositivo como lírico, aquí no hay absolutamente nada que reprochar. Todo. TODO es del más alto nivel concebible, y si todavía no has entendido que debes tener esto en tu colección, mejor vete al cajón de las bragas de tu abuela e inspira con fuerza hasta que te broten de los ojos amargas lágrimas de furiosa acidez, porque tu lugar no se encuentra entre nosotros, baby.

Esto es Death Metal y eso no se puede comprar. Porque es un estilo de vida. Un código de honor. Afirmativo: Algo que jamás podrán comprender aquellos que chillan como viejas que les roban el bolso llenos de pañuelos perdidos de mocos y hacen aspavientos absurdos en chándal; Pero lo dejaremos estar por hoy, que me repito ya más que el ajo…

Pilar fundamental del Death sueco, esencial escucha y un oprobio el no tenerlo. Ya.

Valoración: 9.7

Stefan Harrvik: Voz
Urban Skytt: Guitarra
Johan Hanson: Bajo
Mats Nordrup: Percusiones

Sello
CBR