Cradle of Filth - The Principle of Evil Made Flesh

Enviado por MeFuMo el Jue, 17/12/2009 - 17:51
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1. Darkness Our Bride (Jugular Wedding)
2. The Principle of Evil Made Flesh
3. The Forest Whispers My Name
4. Iscariot
5. The Black Goddess Rises
6. One Final Graven Kiss
7. A Crescendo of Passion Bleeding
8. To Eve the Art of Witchcraft
9. Of Mist and Midnight Skies
10. In Secret Love We Drown
11. A Dream of Wolves in the Snow
12. Summer Dying Fast
13. Imperium Tenebrarum

Tras cinco demos en las que los señores de Cradle of Filth empezaron con el Death Metal y fueron derivando hacia el Black melódico se nos escupió en la cara con este primer largo (algo así como "La Esencia del Mal Hecha Carne") que ha sido vilipendiado tanto o más que cualquier otro trabajo de los británicos.

No hay acuerdo con este disco en particular, el que se supone más "puro" en el ambiente del Black Metal para Cradle. Lo cierto es que es un trabajo grimoso y cortante, que bebe claramente del Death pero lo barniza todo con una generosa capa de estupendo Black melódico gracias a sus simples pero a veces más que certeros teclados y al registro vocal de un Dani Filth que con 21 añitos ya subía y bajaba de registro por esa enredadera de espinas que debe ser un growl bien hecho.

Tampoco está de más recordar que el disco salió en el señalado año 1994, es decir, el mismo año que cosas como "In the Nightside Eclipse" de Emperor, "For All Tid" de Dimmu Borgir o el mismo "De Mysteriis..." de Mayhem. Estamos ante un trabajo que cabalgó sobre la primera hornada de obras maestras del género sólo que en el lugar equivocado. En lugar de encorvarse hacia Satán/Odín/Quiensea en los helados bosques noruegos Cradle of Filth decidió erguirse ante los sombríos poetas ingleses románticos en las verdes colinas de Suffolk. Más tarde regrabarían "The Forest Whispers My Name" en su siguiente EP "V Empire" y tres temas más para su EP "Bitter Suites to Succubi" .

Las letras poseen un gran valor literario que ya de por sí da calidad al disco. Aún sin refinar por los años de excesos, las retorcidas letras de Dani Filth y su forma de interpretarlas con un estilo que para la época era casi único, combinando growls de espeluznante agudeza con graves de ultratumba, son excelentes. La banda aún no llega a la contundencia de sus dos posteriores obras magnas, pero ya se rondaba algo.

Con una producción correcta ni siquiera Nicholas Barker brilla especialmente en un sonido en el que se le da bastante cancha al teclado. Las guitarras componen riffs entre el Death de libro y Black, y en ocasiones suenan un tanto torpes.

Sumando el todo, hay cierta irregularidad en el trabajo. "Darkness Our Bride (Jugular Wedding)", "Iscariot", "One Final Graven Kiss"
o "In Secret Love We Drown " intentan articular las canciones como interludios ambientales o melódicos, que no son especialmente originales ni evocadores. El uso de los teclados, que tiene gran protagonismo en la mezcla, también carece de buen sonido y es algo simplista ("A Dream Of Wolves In The Snow" es un buen ejemplo). Algunos riffs pecan de insistencia y falta de originalidad, y la batería, pese al virtuosismo del señor Barker, queda demasiado deslucida.

A cambio tenemos servidas en bandeja algunas joyas indispensables, momentos realmente brillantes de black melódico. "The Principle Of Evil Made Flesh" en 1:10, con un Barker pletórico por un momento, es una excelente muestra de hacia donde apuntaba la grandeza de esta banda, con la incorporación de voces femeninas recitando, a cargo esta vez de Andrea Meyer, lo que abrirá una auténtica moda en el Metal más o menos extremo y que dará una seña de identidad muy apreciable a la banda.

Tenemos también un clásico del grupo y del Black como "The Forest Whispers My Name", con una interpretación vocal de Dani Filth que te arranca el pellejo centímetro a centímetro, aunque no logra superar la regrabación que se haría para el V Empire, así como la interesante fusión de estilos de "The Black Goddess Rises", que recuerda los inicios más Death del grupo en más de una ocasión y a la vez sabe construir una atmósfera melódica magnífica con todo el grupo tejiendo melodías.

También hay algunos momentos de potencia apreciables, como las consecutivas "A Crescendo Of Passion Bleeding" y "To Eve The Art Of Witchcraft", ésta última una canción made in Cradle que logra superar el mal sonido del órgano por pura calidad y de nuevo nos recuerda lo que aún estaba por venir. En general hay fragmentos excelentes en algunas canciones que en cierto modo dejan entrever esa chispa que les alumbró durante el "Dusk..." o el "Cruelty..." y en su parte final, con "Of Mist And Midnight Skies" y la magnífica "Summer Dying Fast", también ofrecen momentos de brillantez que remata la curiosa outro.

Un disco que todavía deja entrever que a Cradle le faltaba un hervor para convertirse en la excelente banda que fue y en que al menos no se había pasado de cocción como en "Midian" y sucesivos. Con momentos interesantes e intentando construir canciones complejas y densas que en ocasiones no quedan del todo cohesionadas, Dani Filth y sus amigos de entonces consiguen un disco con formas evidentemente clásicas y con momentos muy interesantes, pero que sigue dando cierta sensación de que le falta algo para poder convertirse en un gran trabajo. Tres cuernos, pero al borde de los cuatro, para este primer capítulo en la vida de una banda que parece que en su último trabajo ha retomado un poco el espíritu que en este disco quizá le sobraba.

Dani Filth - Voz
Paul Allender - Guitara
Paul Ryan - Guitarra
Robin Graves - Bajo
Benjamin Ryan - Teclado
Nicholas Barker - Batería

Sello
Cacophonous Records