Cradle of Filth - The Manticore and Other Horrors

Enviado por Hawkmoon el Lun, 19/11/2012 - 17:11
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1. The Unveiling of O
2. The Abhorrent
3. For Your Vulgar Delectation
4. Illicitus
5. Manticore
6. Frost on her Pillow
7. Huge Onyx Wings Behind Despair
8. Pallid Reflection
9. Siding with the Titans
10. Succumb to This
11. Nightmares of An Ether Drinker
12. Death,The Adventure
13. Sinfonia

Hace mucho ya que Cradle of Filth no son los reyes de las tinieblas. Demasiado.

Los eternos cambios de formación, privando siempre al sonido de cierta familiaridad, de consistencia, lo jodida que anda la industria musical, la fiera competencia (Dimmu, sus rivales desde el 96, ya los han aplastado), y, sobretodo, no nos engañemos, la edición, y desde hace mucho, de material que a poco sabe comparándolo con su pasado o con la escena actual, han hecho del invento de Dani Filth algo que roza la parodia.

Black-gótico, típico, marcado siempre por un mismo tipo de naturaleza, aburriendo al personal, cagando movidas que ningún daño le harán a los tremebundos "Cruelty and the Beast", "Dusk and Her Embrace", "The Principle of Evil Made Flesh" o "Midian". Discos que han recibido palos de todo el mundo, sobretodo por parte de la armada más true, más fiel a los orígenes, pero que son oro puro.

Llámalo Black o llámalo mariconada gótica de campeonato, pero es bien cierto que los cuatro primeros trabajos de los británicos, híbridos entre la corte oscura, los feligreses del norte, y los mismísimos Iron Maiden, son trabajos redondos, ideales. N.W.O.B.H.M + Thrash, disfrazada de Black Metal, con sus tecladitos, atmósfera veloz, satánico-erótica y dentellada draculiana.

Que no molasen habría sido lo raro.

Dani Filth es un tipo listo. Eso no lo podremos dudar jamás. Fíjate... el mendas escucha las primeras demos de Mayhem, de Darkthrone, Immortal o Emperor, los dioses del cotarro noruego, se adelanta lo suyo y se sube al carro del Black, allá por 1994, justo cuando el volcán está a puntito de estallar, de colapsar el planeta entero, de hacernos olvidar que existió algo llamado Death Metal. Se convierte en el emisario del estilo, siendo británico, y monopoliza las ventas. Mayhem o Immortal se estaban haciendo un nombre, empezaban a arrasar aldeas más allá de sus fronteras, y Dani, alumno total de los mendas, ya andaba de superstar. Listo de cojones, vamos. Bajito, pero con un ojo de cyborg.

Y es una pena, enorme, la de haber asistido, como seguidor inicial, a la debacle de Cradle of Filth.

No pudieron con Dimmu Borgir, rivales máximos, rivales más dotados (ciertamente), y empezaron a perder el rumbo intentando, a cada paso, una ridiculez mayor. Discos sin alma. A veces, y eso es lo malo, intentando clonar el espíritu añejo... dando una pena tremenda. Otras, peor todavía, con cierta visión híbrida, que estaba destinada a la élite más comercial, la que ocupan emos, blackie-gilis, goth-maricas y heavys perdidos. Vendidos, con la tropa que les vió nacer dándoles la espalda, viviendo de festivales y de fans ocasionales, carne que ahora te apoya pero que te dará la espalda en cuanto Dimmu editen nueva mierda. Triste.

Si Dani Filth le vendió su alma a Lucifer a cambio de éxito, joder, es hora de pagar la deuda. Años de descenso, en barrena, caída libre total. No hay trato con el maligno sin jodienda posterior. Más leer Spawn, Dani... y menos Poe.

Acojo la llegada de "The Manticore and Other Horrors", el décimo trabajo (paso de enumerar directos, recopilatorios, singles, EP's y demás historias), con mogollón de escepticismo. Normal, claro. Antes, desde 1994 al 2000, la banda conseguía ponerme nervioso con la espera. "Summer Dying Fast", "Funeral in Carpathia", "Nocturnal Supremacy", "The Rape and Ruins of Angels", "Dusk and her Embrace", "Bathory Aria", incluso "From the Cradle to the Enslave"... temazos. Y, por lo que parece, irrepetibles en el reino Filth.

Asumo que haré frente a lo mismo de siempre desde "Damnation and a Day". Algún tema decente, mucha morralla, "hammer-black-goticismo", crudo y semi-plagiador (de ellos, y de otros), voces femeninas, y, normal, al enfurruñao de Dani, como siempre, cantando mientras su gato, negro, le araña las pelotillas.

Espero equivocarme.

Portadita con una buenorra satánica, y alada. Como siempre. Si Iron Maiden tienen a Eddie, y los Manowar al guerrero sin rostro, ala, Cradle, que aún no tienen mascota, siempre nos despelotan a una chati. Menos da una piedra oye. Mejor así que la típica iglesia en llamas o el manido cementerio.

Los anuncios de coches siempre se han vendido con buenorras en bikini, con sus sonrisas de goma. Cradle, dioses del marketing, saben, conocen al hombre. Y sobretodo al metalhead, ser que jamás le hace ascos a un buen par.

Palomitas, apaga la luz y trae la capa de Drácula. Sí, la de Christopher Lee. Es para dar ambiente. Siempre mola. Vincent Price, Peter Cushing...Dani Filth. Maestros del horror. Bueno, Dani entra en la categoría de ex-maestro. Ahora, pobrete, solamente sabe parir discos horrorosos (que también tiene su mérito, oye....¿un incomprendido como Ed Wood?...Nah).

"The Unveiling of O", intro digna de un Castlevania, y de 8 bits, o del típico film de vampiros directo a videclub (aquellos lugares en los que se alquilaban películas), y "The Abhorrent" ya toma las riendas del trabajo. Típico alarido inicial de Dani, sucesión de blast beats y guitarreo épico-atroz, heavy-blackerizado, y todo ello sazonado con sus tecladetes. El típico primer temita de Cradle, que comienza cañero, se va diluyendo, y acaba tan lanzado como empezó. Pse, pse. Buenas melodias, buena producción, Dani no solamente suena a piojo aplastado, los instrumentos suenan potentes... pero lo mismo, y mejor, ya me lo había dado la banda. Y hace quince años.

Más "vampiradas": "For Your Vulgar Delectation", la cabalgante (aunque demasiado recargada) "Illicitus", "Manticore", que de no ser por el sonido, mucho más seco que en el 2000, menos cuidado y lustroso, menos diabólico, podría haber pertenecido a "Midian", "Frost on Her Pillow", de la que la banda ha rodado un clip, con buenos riffs y con mucho recuerdo a las melodias que les hicieron grandes, y "Huge Onyx Wings Behind Despair (Cradle + Bal-Sagoth). Un tono áspero, crudo, navega en cada track. Mola. Pero se queda a medias. Los Filth siguen tirando de teclas para salvar su culo cuando no suenan tan malévolos como debieran. Dani satura, recarga su oscuro mensaje con demasiado órgano... cuando la banda, dejando de lado la orquestación, defiende una movida bien seria, bien compacta.

La thrash-maidenesca "Pallid Reflection", "Siding with the Titans" ("nymphetamaníaca") y "Succumb to This", deather-saltarina, y con una tarea vocal de Dani que pronto lo llevará a Kamelot (jejeje), dejan claro que Cradle quieren solidificar su sonido. No abandonan el maquillaje, ni los coros feméninos. Siguen siendo los mismos, pero se enfocan a, dentro de lo mismo, enrudecer los elementos a su alrededor. No se nos convierten en Marduk, tranqui. Filth siguen siendo unas nenazas, pero suenan decentemente. Alternan la moñada con el buen ataque guitarrero, la velocidad será la norma... pero también la onda más reposada, más light. La onda que jodió a la banda, vamos. Un disco de equilibrios. Media obra... pse, pse. La otra, tópica, esperada y sin tanta chicha.

"Nightmares of An Ether Drinker", híbrido Destruction-Cradle, "Death, The Adventure" y "Sinfonia", outro tecladíl, y que suena más a Dimmu Borgir que a ellos mismos, cierran la apuesta 2012 de Dani y sus blackies de cartón piedra.

Un trabajo mediano, que no vende una moto nueva. Lo de siempre, algo más punkie, más cabrón, pero igualmente desolador (si lo que esperas es algo a la altura de lo añejo).

Otro disco del que olvidarse en breve. No obstante, no es mala obra.

3 cuernos (bajos).

Dani, como Sansón, se corta el pelo y pierde la (poca) fuerza que tiene.

Para acólitos, y ocasionales que busquen caña sin mucho dolor.

Dani Filth: Voz
Paul Allender: Guitarra
Daniel Firth: Bajo
Martin "Marthus" Skaroupka: Batería y teclados

Sello
Nuclear Blast