Conan - Monnos

Enviado por Hawkmoon el Lun, 21/01/2013 - 17:52
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1. Hawk as Weapon
2. Battle in the Swamp
3. Grim Tormentor
4. Golden Axe (instrumental)
5. Headless Hunter
6. Invincible Throne

Oriundos de Liverpool, stoner-doomie-metálicos, y mega-fanáticos del bárbaro más molón de todos los tiempos.

Se llaman Conan y, garantizado, su material no te dejará impasible. O los amarás o los odiarás. No habrá término medio con ellos.

Tercer trabajo trás dos Ep's, "Battle in the Swamp" y "Horseback Battle Hammer", que viene a sentar cátedra, a dar buena cera, a pelarnos el culo a base de calor, sufrimiento y el choque del buen acero.

Tú, solano total, en el desierto, atado a un árbol, y a merced de los buitres, no será una movida menos dolorosa y castigadora que el hacerle frente al sonido del combo "howardiano".

Conan son un mazazo. Y a muchos niveles.

Distorsión a mansalva, espadas oxidadas dispuestas a todo, arena hasta en el ojete del culo, calor sofocante, alaridos infernales, desgarradores, indómitos (cimmerios, vamos) que conviven junto a cantos; baja afinación, bajísima, notando hasta como los putos tornillos de guitarra y bajo tiemblan, se deshacen, y se funden con el mensaje brutalmente Doom (ni idea te haces). Guerra y desolación. Ideal para el amante de la épica brutal y semi-mesiánica. Aunque, ya te aviso, ni de coña el invento se creó para todos los paladares. Hay que estar preparado, y algo fumado, para meterse, y bien, en la onda que nos presentan Conan.

Eructo de dragón, muerte reptante. Indescifrable a primera escucha, todo un flipe cuando te curtes, cuando ya toleras la premisa, cuando ya eres parte de la mitologia.

No son fáciles, para nada, pero son grandes, enormes. Bárbaros tenían que ser.

La portada, demo-maquetera total, pero con regusto insano, ya me llama mucho. Simpleza, majestuosidad, elegancia y cierto mal rollo. La calma antes de la tormenta. El bárbaro quiere corona, pues así está escrito en los Pergaminos de Skelos, y a por ella va el combo. No a toda mecha, no con el fuego en el culo. A su paso, poco a poco... pero agrietando la tierra. Dejando huella de Godzilla, vamos.

Lo de "No por mucho correr amanece más temprano", refrán de lo más cierto, no va con el trio. Mejor lo de invocar al dios Sol y tragárselo. Cagar fuego Stoner-Doomie-cimmerio no tendrá precio. Dolerá, mucho, pero valdrá la pena.

"Hawk as Weapon", de estructura marmórea, todo un T-Rex (y en plan cyborg), precisa y altamente desoladora, simple y a la vez casi mesiánica, altamente influenciada por Celtic Frost y Electric Wizard, muy groovie, con mucho de los primeros Grip Inc (sobretodo en el desarrollo vocal cuando anda en plan gritón), hace debutar la obra. Pureza, colega. Agonía pura, lamento y, en su parte final, una buena onda growler y peligrosona, más decadente, más cercana a lo que la banda busca desde el inicio de su creación: viajar al fondo. De todo. De la tierra, de tí, de ellos, del infierno.

"Battle in the Swamp", stoner-doomie-rockera en sus inicios, cabalgadora e intensota, y tan "simpática" y "optimista" como su hermana anterior, nos deja ante "Grim Tormentor", momentazo total. El bajo mega-latente de Phil Coumbe, el corazón que mueve a Conan, se lanza a por todas y el resto de la banda, para no quedar atrás, se ponen las pilitas y se esmeran el doble. Potencia, poder, letricas de las que saben ponérsela dura al treceañero con alma de guerrero (o al treintañero con alma de treceañero), un buen avasallamiento sónico-machacón y el espíritu del enorme Robert Erwin Howard planeando por ahí. Leña, cuerdas soterradas, acoples, calor sofocante y fuego purificador. ¿Qué coño quieres? ¡Esto es Conan, estás en Cimmeria! Simpleza, sangre y acero. No hay más. Eso sí, tampoco menos.

Tres bárbaros, seis cojones, un discazo hipnótico.

"Golden Axe", instrumental efectivo, "lisérgico", con movidas que recuerdan a My Dying Bride o a Cathedral, sigue por el buen camino. No hace falta voz, el tema ya tiene alma.

"Headless Hunter" y "Invincible Throne", mega-paradas, pero con el peso de un Megalodón, con colmillos de dos metros y un buche en el que caben dos Titanics, surgen de los mares, de los litros de sudor que hemos derramado desde que diese comienzo "Hawk as Weapon", y nos tragan. ¡Zas! Ya no queda nada.

Lava derritiendo tu mundo, colega. Poderosísimo sonido, simple y cavernícola, sólido como el acero cimmerio, monocorde (demasiado para el que le plante cara por vez primera a algo similar), pero disfrutable al máximo.

Acero británico, sin florituras ni mariconadas. Sonido a muerte en el desierto. Hasta Conan, el rey, el azote de brujos, villanos y vírgenes buenorras, se cagaría al escucharlos.

Crom vuelve a tener fé en los hombres.

4 cuernos (medios) para "Monnos". Puede no molarte, puede asquearte (me pasó en la primera escucha), pero si acabas metido de lleno, joder, no querrás salir. Ni podrás.

Disco bárbaro, destructor, pirata y conquistador.

John Davis: Voz y guitarra
Phil Coumbe: Bajo
Paul O'Neil: Batería

Sello
Burning World Records