Circus Maximus - The 1st Chapter

Enviado por andresrguez el Dom, 18/09/2011 - 17:27
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1.Sin – 5:53
2.Alive – 5:38
3.Glory of the Empire – 10:27
4.Biosfear(Instrumental) – 5:22
5.Silence from Angels Above – 4:07
6.Why Am I Here – 6:05
7.The Prophecy – 6:44
8.The 1st Chapter – 19:07
9.Haunted Dreams (Bonus track ed.europea) – 7:12
9.Imperial Destruction (Bonus ed.americana) – 6:45

Hace ya seis años oí hablar de una banda noruega llamada Circus Maximus. Se decía de ellos que eran los sucesores de Dream Theater pero a mí en aquel entonces no me lo pareció. Verdad es que no les di apenas una oportunidad, escuché un tema y los aparqué en un rincón. Hoy, más de media década después, lamento no haberles prestado un poco más mis oídos porque es una formación que bien merece un mayor reconocimiento por parte del público fiel al metal progresivo.

The 1st chapter es su disco debut y aunque no llega al nivel de su siguiente producción, y última hasta la fecha, Isolate, no deja de ser un gran álbum que no debería faltar en la colección de ningún fan del género. El disco lo conforman nueve cortes tanto en la edición europea como en la americana aunque variando el último como comentaré más adelante. La influencia de bandas consagradas como Dream Theater y Symphony X es más que notable (y reconocida por ellos mismos) en muchos momentos del cd pudiendo algunos temas haber sido firmados por cualquiera de estos dos gigantes americanos.

El track inicial es Sin. No hay mejor manera de comenzar un cd que con semejante, como dicen en el argot, tralla (palabra que detesto por cierto). Acto seguido la guitarra arabesca de Mats Haugen nos transporta al Scenes from a Memory de Dream Theater. La canción es un auténtico temazo y una completa declaración de intenciones de los noruegos, al tiempo que uno de los cortes más progresivos que nos encontramos a lo largo de toda la grabación. Toda una delicia para los oídos de los aficionados más puristas del rock/metal progresivo actual.

El segundo track de este primer capítulo es Alive o, lo que es lo mismo, mi favorita. Alive no tiene ese aire progresivo de Sin, es menos enrevesada, más directa y sencilla desde el punto de vista compositivo lo que no quiere decir que sea una canción simplona por lo menos en cuanto a música se refiere. Aquí empezamos a ver la calidad de la voz de Michael Eriksen con mucha más nitidez que en la canción anterior. La parte central de Alive es pura magia y un despliegue de técnica vocal que tristemente no podemos disfrutar en sus actuaciones en vivo pero bueno, nos conformamos con esto. Después un solo de wah-wah que, sin dejarnos boquiabiertos, sí da un perfecto equilibrio a la composición.

La siguiente pista es Glory of the empire, inspirada en la película gladiator. Las influencias de los Symphony X de antes del Paradise Lost se pueden palpar en los primeros arpegios que abren el tema, un tema que es por cierto el primer corte épico del álbum. A lo largo de sus casi diez minutos el tema varía sin perderse en ningún momento. El solo de guitarra es perfecto y una exhibición de técnica por parte de Haugen. El piano nos recuerda mucho, mucho, mucho, demasiado diría, a las aportaciones de Michael Pinella a Symphony X en Candlelight Fantasia o a algunos cortes más tranquilos del magnífico The Odyssey. Al final, un coro estilo militar que te invita a levantar el puño al grito de “For the glory of the empire!” cierra el tema. He de confesar que el principio me parecía algo ridículo pero ahora le he cogido el gustillo.

La cuarta pista es Biosfear. Es un tema instrumental y muy técnico que tiene partes extremadamente parecidas al The dance of eternity de Dream Theater. Pero, a pesar de la similitud y de la duración del corte, éste no se hace para nada pesado, de hecho es uno de los temazos del disco. Y de un temazo pasamos a la que es sin duda la única pista de relleno de The first chapter: Silence from angels above. No sé si es obsesión con buscarle parecidos con la banda de Long Island pero la primera línea de la letra es casi igual que Wait for sleep del Images and Words y el resto de la canción, aunque audible, me parece demasiada aburrida y fuera de contexto.

Nos recuperamos del tostón con el sexto track Why am I here. Tras un comienzo progresivo y algo engañoso nos encontramos ante un tema que va de las progresiones típicas del estilo a un estribillo medio comercial mucho más accesible para los oídos de los no habituados a este tipo de músicas. A mí me encanta a pesar de que la voz del señor Eriksen a veces es demasiado nasal y eso, a los que nos gustan las voces algo más graves, pueda jodernos un poco. Why am I here termina recordándonos una vez más a Dream Theater.

La séptima canción es The prophecy. Para nuestra sorpresa empieza con una guitarra rasgueada al estilo más pop que uno pueda esperar, afortunadamente desaparece pronto. De The prophecy me quedo sobre todo con su estribillo, totalmente diferente al resto del tema y que suena más a pop que a metal. Aún así, aunque pueda parecer extraña, la combinación me parece sublime. Ojo también a la sección central con el piano imitando la melodía del estribillo y la guitarra (que se incorpora más tarde) dando una lección de buen gusto.

El octavo corte es The 1st Chapter. Un tema de casi veinte minutos que aburre hasta a las ovejas. (Sé que ésta es una opinión muy personal) Sólo se salvan ciertas partes a mitad y final de canción que me vuelven a recordar a Dream Theater, esta vez a partes del segundo disco de Six degrees of inner turbulence. La introducción es sin duda alguna una copia de The Odyssey de Symphony X, y cuando digo una copia digo una copia. Quien haya escuchado las dos sabrá de qué estoy hablando.

Para terminar, la novena y última canción que puede ser Haunted dreams si tienes la versión europea o Imperial destruction si tienes la americana. Yo tengo la americana y salí perdiendo claramente. El tema para Norteamérica es cañero pero le falta gancho y mucho, sin embargo Haunted dreams si es un buen tema para terminar The first chapter. La batería inicial nos recuerda a la impresionante Overture 1928 ¿adivinan de qué banda?... después la melodía de la estrofa nos parte por el eje y es incluso fea pero no pasa nada porque se acaba pronto y entra el puente y estribillo que son quienes mantienen a flote esta composición. Al final la cadencia de la canción empieza a llevarnos cuesta abajo como si quisiera decirnos que esto ya se acaba y una repetición obsesiva de “I’m lost in the fire” por parte de Michael Eriksen dan carpetazo a un primer capítulo digno de ser toda una Magnus Opera.

Teniendo en cuenta que es su debut y que, quitando algún traspié, el disco es bastante redondo le doy 3 cuernos. Los dos cuernos que se quedan en el camino se deben básicamente, y como ya he mencionado, a dos canciones no muy buenas y también a la copia descarada del The Odyssey de la banda de Michael Romeo. Sé que las influencias son las influencias (palabra más que manida en el mundillo) pero eso no justifica para que se copie con tal descaro.

Pues eso, un 3 sobre 5 para los chicos de Oslo.

Michael Eriksen: Voz
Mats Haugen: Guitarras
Truls Haugen: Batería y coros
Glen Cato Møllen: Bajo
Espen Storø: Teclados

Sello
Sensory