Chapel Of Disease - Summoning Black Gods

Enviado por MetalPriest el Mié, 03/06/2020 - 22:00
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1. Summoning Black Gods
2. Descend to the Tomb
3. Dead Spheres
4. Evocation of the Father
5. The Nameless City
6. Hymns of the New Land
7. Exili's Heritage
8. The Loved Dead

Como ya sabemos todos por aquí, el revival del Death Metal Old-School nos trajo suculentos tributos de todas las partes del globo. Tanto da que mires a Norteamérica, Sudamérica, Europa o la puta Asia. Cuando triunfa una idea, poco se puede hacer para detener la corriente que se desata a partir de su influjo. Lo que sí se puede hacer (y conviene hacerlo), es mirar hacia dónde tira dicha corriente para tener cuidado de no terminar arrastrados. En el caso de este revival, por supuesto la corriente tira para abajo, al sub-suelo… a las catacumbas del underground, donde todo arrancó una vez. Razonable y poético, ¿cierto? De hecho, casi que es mejor dejar que nos arrastre la corriente, a ver qué nos encontramos hoy…

Parece que nos toca hablar de los alemanes Chapel Of Disease, y en este caso nada menos que de su álbum debut, el Summoning Black Gods. No os voy a engañar: de todos sus discos sacados hasta la fecha, este ha de ser el más tradicional y el que tiene menos sello personal. Pero… si te gustan cosas como Morbus Chron u Horrendous (otros deathers contemporáneos bastante famosetes), seguro que este lanzamiento de Chapel Of Disease te convence. Precisamente en este caso, estamos hablando de un álbum compuesto a lo largo de cuatro años aproximadamente, con todo lo que eso conlleva. Un debut (como tantos otros) que costó su tiempo y esfuerzo para realizarse y cuyo combustible no fue otro que la admiración y respeto a la vieja escuela de los noventa; fuente de inspiración y ejemplo a seguir para muchos jóvenes por aquellos años (2008 en adelante).

De entre todos los grupos salidos en esta entrañable etapa, la banda de los hermanos Teubl es de esas afortunadas que lograron conseguir currarse un mínimo de identidad en su sonido. Porque claro: muchos fueron los que reunieron material y suerte para conseguir sacar un álbum al mundo, pero no todos tenían el carisma o la personalidad para lograr marcar la diferencia, y como digo, Chapel Of Disease son de los afortunados. Eso sí: en este su debut es donde destacan menos. Se nota que por aquel 2012, cuando salió al mundo Summoning Black Gods, los chicos estaban todavía en aras de madurar.

No me malinterpretéis, por favor. No digo que este Summoning sea una obra mediocre o mala… lo que digo, es que dentro de toda la oferta que había por aquel entonces en materia de Death Metal, el debut de Chapel Of Disease no era algo decisivo que reventase dentro del underground. Para eso, ya vendría The Mysterious Ways Of Repetitive Art, el cual los pondría ya a más altos niveles dentro del under y les facilitaría un contrato con Ván Records. Sea como sea, algo bien debían de estar haciendo Chapel Of Disease que con solo este debut ya captaron la atención de una cantidad de metalheads respetable. Y es que claro: cuando haces música con pasión y actitud, aunque no crees algo 100% genuino, transmites al público. Amén que se nota que Chapel Of Disease son un grupo muy unido, que nunca tuvo bailes de miembros en su conformación ni mamonadas de esas.

Si por alguna razón insisto en que este debut no es todo lo certero que pudo ser, es porque a pesar de que una vez puesto a sonar el cabrón transcurre solo y fluidamente, también es cierto que tiende a ser algo olvidable. Vamos: que de pocas canciones o partes te acordarás pasado un tiempo. Es de esos álbumes que aunque los disfrutes como un poseso, seguramente no dejarán huella en ti, ya seas un jodido catedrático dentro de la movida o un neófito que comienza a situar las cosas dentro de la escena.

Summoning Black Gods sabe gustar, de hecho arranca de manera sensacional con la canción homónima y Descend To The Tomb; probablemente de las dos mejores del pack. Ya aquí se nota que los teutones saben tocar sus instrumentos y componer. Incluso saben jugar con los ritmos. Pero van pasando las canciones y el tiempo y aunque (insisto) todo fluye sin problema, no terminan de llegar demasiados momentos que llamen especialmente la atención. El talento está ahí pero se nota que todavía no está del todo ejercitado para este debut, y se nota en pequeños detalles, como el paso de momentos más death-clásicos a otros más doomicos, solos melodiosos y bien traídos… incluso la voz de Laurent, que se nota que tiene influencia de Martin van Drunen; la cual se disfruta y mimetiza con el apartado instrumental.

Si tuviera que poner pegas de manera concreta, posiblemente comentaría el trabajo de producción, en especial la batería, porque esta suena especialmente débil y difuminada. Y, a pesar de que hay una intencionalidad evidente de querer sonar old-school y añejos, se nota que no llegó a resultar en esta ocasión. Ojo, todo esto lo digo en mi modesta opinión, que lo mismo hay quien no está nada de acuerdo conmigo en lo que estoy diciendo, pero vaya: En lo que sí confío que estaremos de acuerdo todos, es que para estar hablando de un álbum de Death Metal de corte clásico, esta portada deja mucho que desear. No es que sea mala… es que pega entre poco y nada con la música de los alemanes. Y mucho menos con la elección del morado como color principal.

Dependiendo del día, le daría incluso cuatro cuernos a este disquito, pero ha de ser que me levanté algo rácano hoy porque le voy a dar tres medio-altos. Un 6.5. Es buen material, sí… pero lo mejor estaría por llegar.

Christian Krieger: bajo.
David Dankert: batería.
Cedric Teubl: guitarras.
Laurent Teubl: voz, guitarras, grabación y mezcla.

Sello
F.D.A. Records