Celtic Frost - Morbid Tales

Enviado por stalker213 el Mié, 06/08/2008 - 19:43
289

1. Into the Crypts of Rays
2. Visions of Mortality
3. Procreation (Of the Wicked)
4. Return to the Eve
5. Danse Macabre
6. Nocturnal Fear

Hace un par de semanas, colgaba la reseña del primer trabajo de los suecos Bathory, incidiendo en la crucial importancia de éste tuvo en el desarrollo y la evolución del Metal extremo. Por eso, y para seguir adelante con este ciclo de los años formativos de la escena metálica extrema es indispensable dirigir la mirada, esta vez hacia Suiza, y arrodillarnos ante la que posiblemente esta consideraba como LA GRAN BANDA DE CULTO de toda la historia del Metal extremo. Celtic Frost.

El marzo de 1984, la comunidad metálica europea fue testimonio de una de las más brutales convulsiones conocidas en la escena musical de la época; 'Apocalyptic Raids' vio la luz aquel mes y fue entonces cuando la inmensa bola de nieve empezó a rodar pendiente abajo, hasta impactar en la cara del mundo en octubre del mismo año, cuando 'Bathory' emergería a la superficie para romper todos los patrones establecidos hasta el momento. Pero un poco antes, en junio de aquel mismo año, ya algo se estaba gestando... algo GRANDE.

De las cenizas de Hellhammer nacía Celtic Frost y su primera entrega al mundo no dejaría indiferente a nadie. 'Morbid Tales' nació el 24 de junio de 1984 y la semilla del mal quedó cuidadosamente plantada y abonada para dar origen a una incalculable oleada de jóvenes que con más o menos fortuna emularía a sus ídolos. Celtic Frost, los indiscutibles dioses del momento y la banda de referencia a la vanguardia del Metal extremo cuando todavía este andaba con pañales.

La ominosa intro 'Human' ya nos ponía en situación, haciéndonos caer en lo que parecía ser el pozo de las almas, un pozo sin fondo del que nunca se termina de caer... y justo después 'Into The Crypts Of Rays'.

'Into the Crypts of Rays'. Bien, discutir a estas alturas el calado y la influencia de este tema es simplemente absurdo. Aquí sencillamente tenemos todo lo que define al género aún a día de hoy. Hay muchas cosas que merecen ser destacadas, pero por encima de todas sobresale el muro de sonido creado por las guitarras malsanas de Tomas Warrior, el bajo enfermizo y morboso de Martin Eric Ain y por supuesto la voz absolutamente incomparable de Warrior y su legendario UH! Cuántos miles de bandas no han utilizado este recurso a lo largo de todos estos años? Es evidente. Como en todo en la vida, hay muchos que hacen muy bien lo suyo, pero solo unos escogidos han nacido para que el resto les siga. Celtic Frost fueron unos de los escogidos y su legado todavía se extiende hasta nuestros días. ¿Quién es capaz de escuchar a los dioses Obituary y no reconocer el poso frostiano de sus composiciones?

Celtic Frost, no solo no se conformaban con dar 1,000,000 de vueltas de tuerca a la música, sino que sus letras descendían igualmente hasta niveles de sofisticación y morbosidad que por entonces eran impensables para el resto. En 'Into the Crypts of Rays', Warrior deliraba como solo los locos son capaces, introduciéndonos al macabro personaje histórico de Gilles de Rais, un excéntrico noble francés de la primera mitad del siglo XIV, súbdito de Juana de Arco y célebre por el sadismo ilimitado con el que se recreaba al torturar a sus víctimas. Evidentemente, eran temas que nadie había imaginado abordar todavía y de este modo los Frost se desmarcaban definitivamente del resto, no solo por la fuerza y la originalidad de sus composiciones, sino por la lucidez y el lirismo de sus letras, en las que se mezclaban a partes iguales la violencia y el sadismo con el romanticismo y la mística de la religiones del mundo antiguo.

'Visions of Mortality' es otro himno indispensable en el catálogo de la banda y que solo por su intro, dejaba helado. Es algo muy difícil de entender todavía hoy, pero ya desde el momento en que 'Morbid Tales' aterrizó en las tiendas y los pinchadiscos de la gente, estaba claro que estábamos delante de algo completamente nuevo, distinto y que iba a marcar una época. Personalmente, el grado de visión de Celtic Frost, se me antoja a la mismísima altura de los dioses Black Sabbath. Como decía antes, solo unos poquísimos están destinados a ser los más grandes en lo suyo.

Los himnos se siguen desgranando y ahora es el turno de 'Procreation (Of the Wicked)'. Vamos a ver... si hacemos un ranking con las canciones más versionadas de la historia del Metal, aquí tenemos una de las 10 primeras y con eso lo digo todo; Ya no digamos nada de 'Circle of the Tyrants'. Repito, la influencia de Celtic Frost es sencillamente incalculable por la ciclópea brutalidad de su magnitud.

Volviendo al tema, fijaros en que el riff dominante no tiene más complicación que la se puede apreciar a primera escucha, no tiene una melodía exageradamente acentuada ni evoca un solo ápice de virtuosismo, pero definitivamente tiene algo que casi nadie puede o sabe alcanzar y que es impregnar la música de morbosidad, hostilidad y una extraña sensación de que nos hallamos ante algo incómodamente maligno por la seriedad que ésta destila. Sin ninguna duda nos hallamos ante uno de los temas más abismalmente insondables y asfixiantes de toda la historia del Metal, tanto por su profundidad instrumental como por la dimensión profética de sus letras. Hay muchos grupos que a pesar de sus pintas, no son sino un reflejo de la estupidez que invade sus pequeñas cabezas, pero ante Celtic Frost uno tiene la extraña sensación de que esta gente está haciendo algo más que el simple hecho de grabar un disco; No sé si me explico...

Seguimos con 'Return to the Eve' y de nuevo en el minuto (00:41) nos volvemos a estrellar con el muro de sonido que solo Celtic Frost sabe levantar. Simplemente a partir de (02:10) uno puede comprender porque esta banda está a años luz del resto de sus colegas. Insisto, no hablo el virtuosismo, ni la velocidad con que se toca ni en definitiva de nada tangible, sino del talento de esta gente para crear algo que no tiene comparación con nada imaginable.

'Danse Macabre' demostraba que la experimentación en el Metal es algo que tiene más de 25 años aunque todavía hoy tengamos que seguir aguantando a los pesados de turno que se cuelgan la etiqueta de avantgarde para marcar tendencia, mientras todos asentimos con las cabeza. Bien, a algunos les puede parecer ridícula, pero a mí me parece cuanto menos inquietante. Las sutiles teclas de un clavicordio flotan junto a los susurros y los lamentos de lo que parecen ser las almas de los muertos y en el trasfondo, un misterio gong y un par de violines desafinados. No hay orquestitas ni tonterías, Simplemente es lo que es. Afirmativo; Nadie estaba preparado para esto en 1984.

'Nocturnal Fear' cierra el disco y de nuevo saca los colores a cientos de miles de bandas que todavía hoy pregonan que son las más peligrosas y agresivas del planeta. Prestando atención a las guitarras de esta canción, cae por su peso que Tomas Warrior es un genio y un visionario como hay pocos. Ese cambio de ritmo en (02:01) cabe solo en la mente de un genio absolutamente chiflado.

En definitiva; 'Morbid Tales' es un trabajo irrepetible a cargo de una banda irrepetible. Todo lo que cuelga de este álbum es brillante, alucinante y simplemente fuera del alcance del 99% de bandas Metal que hayan existido. Hay que decir las cosas como son y esto es así aunque con ello pueda ofender a alguien: Si no tienes este disco en tu colección ni te atrevas a pensar que tienes una colección decente, por lo menos en cuanto Metal extremo se refiere.

Si esto no es la joya de la corona del Metal extremo, digamos que está justo debajo.

Thomas Gabriel Warrior: Voz & Guitarras
Martin Eric Ain: Bajo
Stephen Priestly: Batería

Sello
Noise