Carnivore - Retaliation

Enviado por xJhellfire7x el Dom, 13/01/2013 - 06:37
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01. Jack Daniels and Pizza
02. Angry Neurotic Catholics
03. S.M.D
04. Ground Zero Brooklyn
05. Race War
06. Inner Conflict
07. Jesus Hitler
08. Technophobia
09. Manic Depression (Jimi Hendrix cover)
10. U.S.A. for U.S.A.
11. Five Billion Dead
12. Sex and Violence

Escarbando de nuevo por debajo del subsuelo quedándonos sin uñas hasta por fin dar con la roca madre, nos encontramos otro de esos sublimes y suculentos manjares escondidos en lo más profundo de la escena Thrash que comprendió las épocas 84-92, y ojo con este, pues el ítem que les traigo el día de hoy no es cualquier disco al uso para pasar una tarde al calor del verano con el mero objetivo de matar aburrimiento. No, el ítem que les traigo el día de hoy es otro de esos grandes discos brutalmente ignorados que merecen mucho más de lo que en su día obtuvieron (o sea, casi nada), y no sólo porque está firmado por el gran Peter Steele, sino también porque representa uno de los discos más salvajes, intensos y con garra que vio la escena thrasher de aquellos días, y más en concreto el movimiento Crossover que se gestaba en los oriundos y bajos subterráneos de las ciudades estadounidenses.

Siguiendo el mortal sendero toxico esparcido por su disco debut “Carnivore”, la tropa comandada por Peter se encaminaba de nuevo a los estudios para crear lo que sería su último y gran asalto “Retaliation”, para de esta manera esparcir el caos imperante una vez más antes de abandonar la nave para formar “Type O Negative” la banda que lo llevaría al éxito, y por la cual sería recordado incluso después de su lamentable muerte. Sin embargo, hay casos excepcionales de individuos como el servidor que os escribe, los cuales le recordaran por el resto de sus días como el líder de “Carnivore”, y jamás olvidaran el legado que dejó plasmado a fuego en sus 2 únicos discos de larga duración en aquellos días de gloria bendita para la escena.

La intro “Jack Daniels and Pizza” nos da la bienvenida de la manera más disgustante y repulsiva posible, dejándonos en claro de una vez que Carnivore no han llegado aquí para hacer amigos ni mucho menos para agradarle a la vecina de al lado. Intro rara sin dudas ¿asquerosa? Que más da. Rápidamente llega a nosotros la aplastante “Angry Neourotic Catholics” despegando con unas guitarras gordas a todo trapo, un bajo denso en tono Sabbathiano, una batería a toda velocidad, y un Peter más furioso que nunca salpicando sus mortíferas líricas sobre nuestros tímpanos con un odio imperante.

S.M.D (Suck My Dick) y Ground Zero Brooklyn con ese comienzo sofocante con olor a Doom Metal (Atención a como Peter descarga su odio desde lo más profundo de sus entrañas en 02:23 para después despegar de nuevo en el 02:44 y finalmente reventar en el 03:23. ¡GRANDES!) Siguen el camino de intensidad esparciéndose como una nube tóxica y letal que barre todo a su paso. Y es que yo no sé si Peter tendría un mal día antes de la grabación, si se pego en el dedo gordo con la puerta del estudio antes de tomar el micro, o es que simplemente nunca había desahogado todo su enojo y rabia hasta ese día, porque simplemente el odio y el sentimiento que evoca cuando abre su boca es de aquellos que te llegan hasta los huesos, lo sientes verdadero, nada de voces forzadas, poses, ni cosas por el estilo. Esto es pura pasión por lo que se hace.

“Race War” e “Inner Conflict” cesan por un momento la velocidad desenfrenada para traernos el momento más “Doom” de todo el disco, con un tufo bastante notorio a Black Sabbath (¿Cómo no?) agregándole el plus de agresividad que posee la banda. Un medio tiempo excelente que no baja la guardia por un momento, y es que a pesar de poseer las bases rítmicas lentas y pesadas del Doom Metal, siguen siendo un guantazo en todo el jeto para quien ande despistado y con la guardia baja, y es que no hay algo más peligroso que un ritmo calmado y turbio a la expectativa de que te descuides para saltar de repente y cercenar tu garganta en un parpadeo.

Difícil es elegir una canción favorita por sobre todo el compendio que conforma el disco, pues todas las canciones que lo conforman son trallazos que valen la pena, pero si no tuviera más elección, sin duda mi favorita sería la canción que nos sigue, “Jesus Hitler”. Y es que ya, cualquiera al ver una canción que porte ese titulo se descojonaría de la risa y haría caso omiso al contenido lírico de la canción, pero eso sería un terrible y craso error con esta canción. A pesar de no ser un testamento filosófico sobre los secretos del universo y la humanidad, la canción en si guarda una mortífera y letal verdad que se disfraza en un manto de ironía y humor negro que sólo a una mente tan atormentada como la de Peter se le ocurriría. Quizás algunos entiendan el porque de la ironía, quizás otros no, todo es cuestión de perspectivas, pero nadie podrá negar que esta letra es brillante como pocas. Del apartado instrumental ni se diga, pues aquí se conjugan los ritmos densos y pesados de las dos canciones anteriores con la caña huraña del principio, de la manera más adecuada y acertada posible.

“Technophobia” (mid-tempo asesino), Manic Drepression (un arriesgado tributo a Jimi Hendrix), “U.S.A For U.S.A” y “Five Billion Dead” (potente instrumental) marcan ya la recta final del disco sin siquiera perderse por un segundo, dándole al personal aquello que clamaba con fervor: Metal hecho con pasión y un par de pelotas cuadradas forradas en platino. Finalmente llega a nosotros la mortífera y apabullante “Sex And Violence” cerrando el disco (y su material discográfico) con la misma intensidad con la cual empezó, y de esta manera dando por concluido el último trabajo que sacaría “Carnivore” por el resto de los días.

Un legado que permanecerá sepultado por siempre en lo profundo de la escena underground, reposando orgulloso y triunfante como uno de los referentes más salvajes que vio la escena en aquel 1987. Un disco más que recomendado para los amantes del Thrash Metal y las vibras “Sabbathianas” (las cuales en este disco no son pocas) con un acabado lírico excepcional, aunque los títulos de las canciones reflejen lo contrario. 12 canciones llenas de pasión y furia, dejando poco o nada sobre que quejarse, pues el gastado argumento de “10 canciones hubiera sido lo correcto” no vale nada a la hora de enfrentarse a monstruos como el disco que nos ocupó el día de hoy.

PD: “If you can’t eat it or fuck it, then kill it!” Grande Peter. Que descanse en paz, donde quiera que se encuentre.

Puntuación Final: 9.0/10

Peter Steele: Voz, bajo
Louie: Batería
Marc Piovanetti: Guitarra, voces adicionales

Sello
Roadrunner Records