Carnival In Coal - Vivalavida

Enviado por MetalPriest el Lun, 18/01/2016 - 01:05
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1. In Darkness Dwells Vice
2. Entrez le Carnaval
3. Urine Facewash
4. Got Raped
5. Yeah, Oystaz
6. Narrow-Minded Sexist Pig
7. A Swedish Winter Tale
8. She-Male Whoregasm
9. XXX Dog Petting
10. Dressed like Pazuzu
11. Turn Everything Upside Down Twice

A veces, muy de vez en cuando, nos vemos en la situación de tener que afrontar ciertas cosas que no sabemos muy bien como encajar. Y no, no hablo de enterarse de que tu churri se cepilló a alguien (que aquí no procede entrar en esas lides). Lo que sí, es que como melómanos y fanáticos del metal que somos, a veces nos topemos con propuestas más que raras desconcertantes. Que no sabes si la cosa va totalmente de coña o realmente hay algo serio detrás ¿Me siguen? ¿Nunca tuvieron la sensación de estar ante algo grande pero demasiado ridículo como para andar enseñándoselo a vuestros compinches? ¿Si? ¿No? Pues yo sí, y Carnival In Coal son el ejemplo ideal. Aquí les presento su álbum debut: el Vivalavida de 1999.

De verdad. Sólo de Francia podrían salir unos tíos tan extravagantes, absurdos, alocados y desvergonzados. Cuando escucho cualquiera de los discos de Carnival In Coal no puedo evitar pensar en una especie de desfile del orgullo gay mezclado con grindcore mas un plus de surrealismo. Es que es… es… no se, decadente… algo totalmente carente de decoro. Un poco como liarse salvajemente en unos baños públicos con un tipo mal travestido y que además apesta a licor de anís y a perfume de Ágatha Ruíz de la Prada. Algo obsceno, lleno de tabús e inverosímil de todo punto… así viene siendo lo que ofrecen CinC, y aún con todo (me repetiré otra vez) la cosa sigue funcionando. Porque joder, te escuchas un tema, y a poco que te agrade el Avant-Garde, te ves con el ceño semi-fruncido y la mandíbula torcida esperando al siguiente como diciendo “Vale… ¿Y qué diablos va a venir ahora?”. Pienso que los que conocen a estos caballeros de antemano me van a entender perfectamente. Saben a qué me refiero con mis desconcertantes símiles y las descripciones frívolas. Pero joder. No puedo explicarlo de manera más correcta si les soy sincero, porque a mis ojos pienso que esto mismo es lo que CinC pretenden plasmar con su música.

Musicalmente… la cosa se vuelve muy complicada, básicamente porque cada canción es un mundo, con sus propios teclados, juegos de voces, efectos electrónicos pintorescos… la única constante por decirlo de algún modo, son los guturales gorrinescos que suelta Alan, la batería programada a tope de blast-beats y esas guitarras tan graves… que parecen querer serrarte la cabeza de arriba a abajo. En otras palabras: lo que viene a ser una base “metálica” bastante estática. Sí… a algunos les espantará todo esto, y no me me extraña, la verdad. A los Carnival no les basta con sonar de lo más excéntrico, sino que a lo que menor interés prestan es precisamente a esos elementos que a la mayoría de nosotros damos preferencia. Eso viene siendo como un elemento de atrezzo para los franchutes durante la mayoría del tiempo. No se engañen, aquí la gracia está en el concepto de cada canción, su argumento… y por supuesto en los riquísimos juegos vocales, el uso de electrónica y teclados. Incluso se dan puntuales inclusiones de otros instrumentos para enriquecer más el ambiente y sorprender más al oyente. Y se consigue… ya lo creo. Te ves escuchando un pasaje cualquiera y te crees que ya le tomaste las medidas a ese determinado tema ¡pero no! Ahí están Karl y Alan para pasmarte con grotescas progresiones o inesperados giros musicales.

Got Raped, por ejemplo: ¿quién esperaría de una canción que empieza tan al estilo de los Village People (sí, leyeron bien) iba a desarrollarse de manera tan dramática y por momentos incluso inquietante? Sin mentar los arranques extremos… es sólo un ejemplo, uno de mis favoritos. Como la satírica A Swedish Winter Tale, que viene a burlarse de todo ese cliché épico/legendario/fantasioso de las letras del metal europeo. Aquí hay de todo y hay para todos. Ahí tenéis también She-Male Whoregasm, donde las voces parecen sacadas de un grupo vocal del palo de Vocal Factory (Aquí No Hay Quién Viva), también se olisquea un poco de eso en Dressed Like Pazuzu. Fíjense en las similitudes, fíjense… hasta acojona pensar en lo bien que conjunta todo este desvarío. ¿Y qué me dicen de las también perturbadoras Urine Facewash y Narrow-Minded Sexist Pig? Con sus detalles industriales y estrafalarios? Mmm… de mis favoritas, no dejéis de prestarles atención porque son magistrales de pies a cabeza. Bendita música delirante. Vivalavida cierra con Turn Everything Upside Down Twice, un track que parece rematar al a penas pasar del minuto, pero es una ilusión, ya que dentro de este, hay escondida una canción más: Thy Lethal Quest, donde CinC dan rienda suelta a todo su espíritu discotequero y verbenoso, hasta su brutal desenlace, claro.

Una de esas bandas que hay que escuchar al menos una vez en la vida antes de diñarla, para como mínimo poder decir que ya lo has “visto” todo. Aunque sólo sea por eso ya hay que darles una mínima oportunidad… si lo que te va es explorar nuevos horizontes, claro. Si lo tuyo es indagar insistentemente en las ramas más ortodoxas de cualquier género musical sin duda esta puede ser una enorme pérdida de tiempo para ti.

Siempre hay algo nuevo por escuchar. Cada vez lo tengo más claro. Cuando tengamos setenta tacos seguiremos impresionándonos con ciertas propuestas musicales que se nos habían escapado hasta el momento. Cierto que nada deja tanta marca como las primeras bandas que nos llegan a la patata, pero hay muchas, muchísimas… que esperan al menos conseguir un lugar especial en nuestro recuerdo. Carnival In Coal son dignos aspirantes a ello, sin duda para un limitado (y no menos desquiciado) público pero… así es.

Este Vivalavida es el álbum al que más vueltas le dí dentro de su corta discografía, todos ellos son bastante del mismo estilo, desde luego… pero ninguna me entretuvo tanto como este primero. Cuatro cuernos para él, un 8,25 bien merecido.

Música demente y lujuriosa para personas dementes y lujuriosas.

Karl Zengerls: todos los instrumentos.
Alan Thursday MORNING: Voz.

Músicos Invitados:

Elodie Chevallier: voces adicionales en “Thy Lethal Quest”.
Chris Greven: voces adicionales (tracks 6 y 9).
Tony Smartcop: voces adicionales (tracks 4, 10 y “Thy Lethal Quest”).
Perdurabo: voces adicionales en track 9.
Benoît Farcy: voces adicionales en “Thy Lethal Quest”.
Eczema Farcy: voces adicionales en “Thy Lethal Quest”.

Sello
War on Majors