Candlemass - Psalms For The Dead

Enviado por MetalPriest el Lun, 03/02/2014 - 21:13
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1. Prophet
2. The Sound Of Dying Demons
3. Dancing In The Temple (of the Mad Queen Bee)
4. Waterwitch
5. The Lights Of Thebe
6. Psalms For The Dead
7. The Killing Of The Sun
8. Siren Song
9. Black As Time

Llegados a ciertas alturas uno vuelve la mirada atrás y observa fascinado, por lo extenso y vasto que se ha vuelto el universo del metal. Desde sus primeros latidos hasta su más extraño y novedoso sub-género. Es algo enorme y prácticamente inabarcable, no obstante hay cosas que siguen triunfando como en el primer día, sino que se lo digan a Sabbath y su 13 o... a Candlemass.

Sí, Candlemass... los amos del Doom, los hijos legítimos de Black Sabbath y grandes padres del movimiento. Solo la escucha de sus primeros cuatro discos es razón más que suficiente para encumbrarlos como los maestrazos que son, y esto es impepinable. Puede no irte el estilo de marras, pero es prácticamente imposible que veas la propuesta de los suecos como algo mediocre, eso sí que no. En un comienzo la alineación de Candlemass era bien distinta a la actual e.. incluso la del propio disco que os presento ahora es distinta a la de ahora. De la vieja alineación solo nos queda Leif Edling al bajo y a Mats Björkman en la guitarra, como buen escultor de riffs, el resto son músicos que fueron yendo y viniendo, unos más que otros... Lars (guitarra solista) y Jan Lindh (bataca) estuvieron desde el 87 y en cuanto al voceras... bueno, es algo especial. Candlemass nunca fueron una agrupación muy destacada por tener un puesto fijo en los micrófonos, y tal vez esto es lo que más les ha afectado a los suecos a la hora de llegar al éxito a nivel ventas. Personalmente nada puede igualar a la era de Messiah Marcolin, pero creo que todos fueron bastante buenos, en este Psalms For The Dead tenemos por tercera vez a Robert Lowe encargándose de la voz, un gran cantante que me recuerda por momentos a Dio, en otros a Tim Owens (vagamente) y en otros lo veo con un timbre bastante personal. Vamos, que es un cantante con versatilidad vocal y recursos.

Centrándonos en este Psalms For The Dead deseo decir ya de primeras que en teoría es el disco definitivo de Candlemass, quiero decir que ya no habrá otro nuevo nunca jamás. No obstante esto no significó el fin de la famosa agrupación sueca que, de echo sigue dando conciertos y sacando cosas al mercado (directos, splits y parafernalias de ese estilo). Por tanto, sea o no cierto el hecho de que este puede ser el último álbum de estudio, no hay que preocuparse por el tema de verlos en directo, siguen girando. En esta entrega Candlemass apuesta por lo seguro, los riffs pesados, la batería potente y unas voces que acompañen solemnemente a este conjunto tétrico. Me gusta mencionar el uso de teclado a modo de órgano en este álbum, a pesar de no constar en los créditos, pues es muy atmosférico y adecuado para las composiciones que Candlemass nos brindan en esta ocasión.

Psalms For The Dead es para el fan de Candlemass un éxito, pues como dije antes los tíos han sabido ser fieles a su estilo sin caer en la parodia ni en la mediocridad (algo harto complicado de lograr). Buenos riffs, buenos solos, ritmos old school... vamos, que es un buen disco para merendarse. Empecemos.

Prophet sale ya gloriosa en sus primeros segundos, luciendo majestuosidad y opulencia. Poco después se sucede la explosión y el tempo aumenta las revoluciones; a golpe de doble bombo, a golpe de riffs insistentes y un Robert Lowe pletórico. Me gustaría recalcar la sección del minuto 2:21, muy al estilo de Flash To The Blade de Maiden, buen detalle. Prophet tiene un desenlace similar a su poderoso comienzo, que nos deja a merced de The Sound Of Dying Demons, que nos embriaga con un halo maléfico muy fiel al típico de los Sabbath. Lowe nos dedica un estribillo con cierto toque a Dio y Jan juega con sus bombos de manera sombría, al más puro estilo Doom, el nivel de estos dos primeros cortes es bastante alto, y el tercer asalto Dancing In The Temple (of the Mad Queen Bee) se nos centra más en el papel solista de "Lasse" Johansson, un buen guitarrista que tiene en este breve track una excelente oportunidad para lucirse con sus melodías.

Waterwitch tira de un riff al estilo de Electric Funeral de Iommi (con pedal incluido) que acaba desembocando en una melodía pausada también de la escuela de Birmingham. Es una pieza genial que evoluciona adecuadamente con un Lowe acertado y algo parecido a Tim Ripper en los coros "Waterwitch... Waterwitch..." Tras esta marcial y macabra descarga nos topamos con The Lights Of Thebe. La atmósfera se vuelve más enigmática y la oscuridad continúa extendiendo sus alas, los hachas se muestran heavies todavía, y Jan sigue modulando los ritmos al antojo de estos. No es de mis canciones favoritas del Psalms For The Dead pero está bastante lograda. La homónima Psalms For The Dead toma el testigo mezclando pasajes pesados con otros tranquilos, en los que un bello arpegio de guitarra y el órgano acompañan al canto intimista de Lowe. La tónica cambia en el minuto 2:20 mostrando un riff más potente y contundente, campo abonado para que Lasse se marque un solazo de vértigo. El desenlace me pareció algo flojo pero en general la canción está bastante bien, no hay queja.

The Killing Of The Sun arrasa, con unas guitarras adictivas y de lo más vacilonas. Jan maneja tempos más básicos esta vez, dando tan solo forma al tema con una percusión que cede protagonismo a los hachas. Una pasada de tema, puro feeling, aciertazo de Candlemass. Siren Song da un comienzo algo psicodélico con los teclados (que no abandonarán esta tónica), las guitarras salen más impactantes y directas y Lowe prosigue con su genial labor al micro, me encanta el timbre de este hombre, tiene pura clase. Atentos al solo de piano del minuto 2:30, un goce escuchar algo de este estilo de vez en cuando. Sin lugar a dudas el track en el que los teclados se lucen más, me gustaría saber quién es el artífice de tales arreglos y solos. Al finalizar Siren Song, la nube psicodélica se aleja y nos enfrentamos al corte final: Black As Time. Este comienza con un monólogo acerca del paso del tiempo tal que así:

Time is short... time is endless
Time is linear but also a relative factor that
moves rather unnoticed from point A to B.
Time is a force not to be taken lightly....

Because time never forgets
Time heals nothing...
Time is a black hole that consumes energy,
ambition and love...
Time is dangerous!
Time... quite frankly... doesn't give a shit!

And above all... time is Black
It is your Eenemy!
Time is decline and decay... time is Death!

It follow you everywhere you go until it inexorably
leaves you behind
Time counts your every step... every year, month,
week and minute... tick tock tick tock...
And when the reaper breathes you in the neck...
it is there... stealing the very limited precious
shares of Time that are left...

Slowly and almost unnoticed... second by second...
tick tock tick tock
tick tock... it continues the countdown closer to
your grave... until it finally Stops!

Time Is Black!

Tras este más que decente monólogo filosófico-oscuro arranca como una tormenta este tema con una fuerza visceral e implacable. Muy impactante y cruda, un desenlace acertado para este Psalms For The Dead, más memorable que esencialmente bueno en lo musical, no se si se me entiende. Una vez más hay que resaltar el trabajo de Jon en este corte, un cañonazo sonoro gracias a su uso de los pedales y baquetas. Por último, el disco se apaga con el tic-tac del reloj que al final sucumbe al silencio dejando nuestra mente totalmente en blanco (o más bien en negro).

En definitiva, un más que digno álbum de "despedida" de uno de los grandes padres del Doom: Candlemass. Seis días después de la realización de este Psalms For The Dead, Robert Lowe abandonaría la banda y sería reemplazado por Mats Levén, el cual ya trabajó antaño con Candlemass (otro gran mercenario de las voces). Así pues este es supuestamente el final de la agrupación de Leif, y este Psalms su capítulo final.

Yo opto por darle unos cuatro cuernos a este discazo del 2012 y un 7,75 bien merecido. Los reyes del Epic Doom Metal nada menos, algo de calidad tendrán...

Time Is Black

Leif Edling: bajo.
Robert Lowe: voz.
Lars "Lasse" Johansson: guitarra solista.
Jan Lindh: batería.
Mats "Mappe" Björkman: guitarra rítmica.

Sello
Napalm Records